El Peugeot 408 trata de dar respuesta al objetivo de ofrecer un vehículo con la capacidad de los SUV y la aerodinámica de los cupés. Esto es lo que han conseguido.

Los diseñadores de automóviles llevan un tiempo enfrentándose al dilema de cómo ofrecer la habitabilidad de un SUV y la aerodinámica de los vehículos deportivos. El desafío no es menor porque el espacio que ofrecen los SUV se debe al concepto mismo de este tipo de vehículos. Tienen mayor distancia al suelo y más altura para lograr un doble objetivo: poder circular fuera del asfalto y a la vez ofrecer buena habitabilidad en el interior. El precio que los fabricantes pagan por ello es una peor aerodinámica y un consumo más alto. ¿Se lo pueden permitir teniendo en cuenta que Bruselas no hace más que apretar en términos medioambientales? Realmente, no.

Recapitular es de sabios

De ahí que el concepto fastback haya vuelto a emerger en las mesas de los diseñadores de Peugeot. Se caracteriza por una línea de techo inspirada en los coupés que desciende suavemente hasta el maletero. Hasta aquí no hay nada fuera de serie si no fuera porque el Peugeot 408 tiene una altura libre al suelo de 188 mm, mucho más que los 140 mm de lo habitual en las berlinas. Los diseñadores del Peugeot 408 lograban así mejorar su coeficiente aerodinámico Cx hasta el 0,28, una cifra más que razonable para un vehículo que, por otra parte, presume de un nada despreciable maletero de 536 litros. Ningún coupé puede ofrecer una cifra similar.

Von der Leyen mira de reojo

Pero como no todo es diseño a la hora de cumplir con las exigencias mediambientales comunitarias, el Peugeot 408 ha apostado por una gama de motores electrificada con versiones híbridas enchufables de 180 CV y 225 CV que ofrecen hasta 60 Km de autonomía en modo “cero emisiones” e híbridas sin enchufar con una potencia de 136 caballos. Ahora el objetivo de la marca es el concepto “economía circular” que busca alejarse del simple «extraer, producir, usar y desechar” para centrarse en extender la vida útil de los vehículos y su reciclaje de manera que se minimice la extracción de nuevos recursos naturales. ¿Cómo lo hará?

El Peugeot 408 tiene una línea de coupé deportivo pero con la altura al suelo propia de un SUV

Peugeot ha llegado a un acuerdo con Sustainera Valorauto, una joint venture formada por Stellantis –grupo automotriz al que pertenece Peugeot– y Galloo, una compañía europea de reciclaje de componentes metálicos. Para el tema de las baterías, lleva años colaborando con la francesa SNAM (Société Nouvelle d’Affinage des Métaux), especialista en el sector. Ya han logrado que el 70% de las baterías desechadas se destinen a sistemas de almacenamiento de energía en casas privadas y edificios de apartamentos.

Lo mejor y lo peor

Peugeot ha sido siempre una de las firmas más valoradas del grupo Stellantis, a pesar de los esfuerzos de la casa por adentrarse con otras marcas en segmentos premium. Todo en el interior es agradable y bien resuelto, con buenos materiales y sistemas de seguridad frecuentes en este tipo de coches. Es cierto que el sistema de infoentretenimiento podría ser más intuitivo, pero el verdadero caballo de batalla no solo del Peugeot 408 sino de todos los Peugeot es un volante de corte deportivo que impide ver adecuadamente el cuadro de instrumentación. El Peugeot 408 está disponible a partir de 33.300 euros con etiquetas Cero y Eco.

Peugeot 408