Partimos del Škoda Elroq para entender por qué la capacidad real de una batería eléctrica no siempre coincide con la que anuncia la ficha técnica
En el Skoda Elroq, la diferencia entre la capacidad anunciada y la realmente utilizable de su batería sirve como punto de partida para entender cómo se analiza hoy un coche eléctrico más allá de los números. Porque en la era de los kWh, no todo lo que aparece en la ficha técnica se traduce directamente en autonomía real, eficiencia o experiencia de uso.
Esa atención a lo que no siempre se ve ayuda a explicar por qué este Sport Utility Vehicle ha sido elegido Mejor Compact SUV del Mundo por el Women’s Worldwide Car of the Year (WWCOTY), el único jurado internacional del automóvil formado exclusivamente por mujeres periodistas del motor, organización de la que forma parte QUO. Y cuando un coche recibe un reconocimiento global, conviene mirar con calma qué hay debajo de la carrocería.
Era casi una cuestión de lógica
Las baterías que llevan los coches eléctricos son grandes, pesadas y necesitan ventilación. De ahí que los Sport Utility Vehicles, más altos que las berlinas, son el tipo de automóvil donde su instalación bajo el chasis es más idónea. 18 cm de altura libre al suelo quedan en el Skoda Elroq después de acoplar todo el sistema bajo los asientos. Esto permite no solo una cierta ventilación, sino una mayor resistencia del conjunto y una gran estabilidad debido a que el centro de gravedad está muy bajo.
Capacidad bruta y capacidad útil: no, no es lo mismo
La batería del Skoda Elroq tiene una capacidad bruta de 82 kWh, pero solo 77 kWh son utilizables. ¿Qué significa esto? Es algo que pasa en todos los coches eléctricos y tiene una explicación aunque parezca que los kilovatios desaparecen por arte de magia.
La diferencia entre los 82 kWh de capacidad bruta y los 77 kWh realmente utilizables del Škoda Elroq explica cómo la gestión de la batería, el margen de seguridad y la eficiencia real, son determinantes para tener el dato de autonomía real.
La capacidad bruta es el tamaño físico total de la batería. La capacidad útil es la energía que el coche permite emplear realmente. La diferencia es una reserva de seguridad que protege el sistema frente a cargas y descargas extremas y que determina que la autonomía pueda mantenerse inalterable por más tiempo. En el Skoda Elroq de 286 CV llega a 581 km, con una aceleración de 0-100 en 6,6 segundos, a pesar de que pesa casi 2.2 toneladas. Es una de las ventajas de ser un coche eléctrico. Y alcanza estas cifras, además, con un buen consumo que en condiciones reales de conducción está en torno a los 18 kWh/100 km. Ni tan mal teniendo en cuenta su altura.
Detalles que facilitan la vida
El interior del Skoda Elroq apuesta claramente por el confort y la funcionalidad. Hay espacio, silencio y una larga lista de soluciones Simply Clever pensadas para el día a día, como una papelera, un espacio para almacenar los cables del cargo bajo la bandeja del maletero, etc. que ya son conocidas en otros modelos de la casa. Todo está diseñado para facilitar al máximo la vida al conductor y a los pasajeros, no para complicarla. Por eso, que haya sido reconocido como el Mejor Compact SUV del Mundo por el Women’s Worldwide Car of the Year-WWCOTY, una organización que está presente en 55 países, no hace sino reforzar una idea clara: en la era de los automóviles eléctricos, los Sport Utility Vehicle, los ya popularmente conocidos como SUV, no son solo una moda pasajera. Son, probablemente, una de las formas más sensatas de desplazarse.