El típico pez dorado que todo niño ha tenido alguna vez es un peligro en libertad, capaz de destruir el ecosistema de ríos, lagos y estanques
El pez dorado (Carassius auratus), conocido por todos los niños que alguna vez hayan tenido una pecera, el regalo típico de muchas ferias, esconde bajo su apariencia inofensiva de color naranja brillante un lado oscuro que sale a la luz cuando es liberado, el pez dorado es un superviviente extremo y un depredador implacable.
Este pez es uno de los invasores más implacables de la naturaleza. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Toledo y la Universidad de Missouri advierte que al liberarlos en la naturaleza se transforman en plagas invasoras capaces de alterar radicalmente los ecosistemas de agua dulce. Lo que muchos dueños consideran un acto de bondad al liberar a su mascota en un estanque local pensando “al menos tendrá más espacio”, es en realidad el principio de una catástrofe ecológica.
El “cambio de régimen” del pez dorado
Los científicos utilizaron mesocosmos, grandes contenedores al aire libre que simulan las condiciones de un lago incluyendo comunidades de plantas, invertebrados y peces nativos, para entender el impacto real de la invasión de esta especie. El equipo puso a prueba la resistencia de dos tipos de ecosistemas: los oligotróficos, que son pobres en nutrientes y aguas claras, y los eutróficos, que son ricos en nutrientes.
La investigación, liderada por William Hintz y su equipo, demostró que, en ambos tipos de ambiente, la introducción del pex dorado provocó un «cambio de régimen» en los lagos, transformando aguas cristalinas y biodiversas en entornos turbios y empobrecidos. El término científico “cambio de régimen” se refiere a un punto de no retorno, donde un ecosistema cambia rápida y exageradamente a un estado de degradación que es muy difícil y caro de revertir.
El efecto más inmediato de la invasión es el deterioro de la calidad del agua, debido al método que utilizan para alimentarse, ya que estos peces aspiran y remueven constantemente el sedimento del fondo para buscar comida aumentando la suciedad suspendida en el agua, especialmente en lagos con muchos nutrientes. De esta forma convierten las aguas cristalinas en turbias donde la luz apenas penetra.
El pez dorado se transforma en un depredador temible
El estudio, publicado en la revista Journal of Animal Ecology, comparó el pez dorado con especies nativas como el Golden shiner, un pez autóctono de Norteamérica, y observaron que agotaba los recursos alimentarios haciendo que la condición física de los peces nativos disminuyera significativamente. Mientras que el pez dorado en libertad puede llegar a alcanzar los 45 cm y vivir más de 30 años, una ventaja evolutiva que lo convierte en una gran amenaza para las especies locales más pequeñas y frágiles.
Estos peces son una máquina de consumo que devastan la biodiversidad local, convirtiéndose en depredadores masivos y destructores de hábitats, que durante el experimento redujeron de forma severa las poblaciones de:
- Caracoles y anfípodos: pequeños invertebrados esenciales para la salud acuática.
- Zooplancton: organismos microscópicos que forman la base de la red alimentaria.
- Algas filamentosas: que sirven de refugio para otras especies y que los peces dorados consumen despiadadamente.
El estudio también incluye una llamada a la responsabilidad. Si tienes un pez dorado del que ya no puedes hacerte cargo, nunca lo liberes en un río, un lago o un estanque, podrías estar condenando a todo el ecosistema. Existen alternativas responsables y humanas que incluyen devolverlo a la tienda de mascotas, buscarle un nuevo dueño o contactar con las autoridades locales de vida silvestre para recibir orientación.
Proteger nuestros ecosistemas comienza con la sencilla decisión de no vaciar una pecera en el lugar equivocado y comprender que el lugar de “Nemo” no es el estanque de la esquina, sino un hogar adecuado donde se le cuide de forma responsable.
REFERENCIA
Invasive goldfish trigger a regime shift in experimental lake ecosystems of varying trophic state