Entre el 29 y el 30 de abril bastan unos minutos mirando al oeste, con protección homologada, para saber si tu lugar elegido permitirá ver la totalidad.

Si quieres ver bien el eclipse solar total del 12 de agosto de 2026, el primer filtro es mucho menos romántico de lo que parece: el horizonte. El Sol estará muy bajo al atardecer y cualquier edificio, loma o arboleda puede tapar justo el tramo decisivo. Por eso varias instituciones están insistiendo en un ensayo fácil que se puede hacer ya, los días 29 y 30 de abril.

La idea es aprovechar que, a finales de abril, el Sol se coloca a una altura muy parecida a la que tendrá durante la totalidad de agosto, con diferencias pequeñas según el día. Dentro de esa ventana, el Real Observatorio recomienda especialmente el 29 y el 30 de abril porque el Sol estará casi en el mismo punto cardinal y con una altura muy similar a la del eclipse en el momento crítico. Es una comprobación práctica para no descubrir demasiado tarde que tu mirador perfecto tiene una esquina, una grúa o un pinar en medio.

En la Península, la recomendación que se ha difundido es sencilla: estar en el lugar desde el que piensas observar y mirar hacia el oeste alrededor de las 20:19 a 20:25 del 29 de abril, con el margen exacto dependiendo del punto donde estés. Si en ese instante ves el disco solar completo y sin obstáculos, tienes muchas más opciones de ver también el eclipse cuando llegue agosto. Si el Sol aparece cortado o directamente no aparece, conviene cambiar de ubicación o buscar un punto más alto.

Consulta los horarios del eclipse en tu localidad

En Baleares, el mensaje se ha aterrizado con horarios concretos por islas, que también sirven como referencia para quienes estén afinando planes de movilidad y seguridad. Emergències 112 ha difundido franjas de minutos en torno a las 20:25 en Menorca, 20:26 a 20:27 en Mallorca y 20:28 en Ibiza y Formentera para hacer esa comprobación mirando al oeste desde el lugar elegido. La lógica es la misma: confirmar que el horizonte realmente queda despejado en la dirección donde caerá el Sol.

Hay un matiz importante que se repite en todos los avisos: esta prueba no es un eclipse. El Sol mantiene su brillo habitual y mirarlo a simple vista puede dañar la retina, sobre todo si sostienes la mirada durante varios minutos. La recomendación es usar gafas de eclipse homologadas con filtro ISO 12312-2 y evitar apaños como gafas de sol, cristales oscurecidos, radiografías o inventos caseros. El ensayo solo pretende comprobar obstáculos y geometría, no entrenar el ojo.

El 12 de agosto, además, el tiempo jugará en contra. La totalidad durará alrededor de 1 minuto y 50 segundos en la zona central de la franja, menos en los extremos, y sucederá con el Sol ya pegado al horizonte. Eso hace que la elección del sitio sea más determinante que en otros eclipses, incluso antes de hablar de nubes o de llegar con antelación. La prueba de abril te permite resolver lo único que sí controlas desde ahora: si tendrás o no una línea de visión limpia cuando llegue el momento.