Son muchos los que se dejan la piel en el gimnasio o haciendo ejercicio con el fin de perder esos peligrosos michelines que tienden a adornar nuestras barrigas. Pero una nueva investigación sugiere que, además de quemar grasa, esta actividad puede causar diabetes.

Un estudio publicado en la revista Nature Medicine, explica como, tras observar a ratones de laboratorio hacer ejercicio, se percataron de que si bien la actividad puede ayudarles a quemar grasa, también puede conducir a la diabetes. Esto es a consecuencia de una enzima llamada histona deacetilasa 3 (HDAC3). El reloj circadiano funciona girando ciertos genes «dentro y fuera» de los músculos durante el ciclo de 24 horas. HDAC3 es una conexión clave entre el reloj circadiano y la expresión génica.

Por ello, los investigadores sugieren que elijamos bien la hora a la que hacemos ejercicio, ya que la enzima actúa de forma distinta según la hora del día. Lo ideal, según ellos, es dar un paseo por la noche en ayunas.

Fuente: sciencedaily.com

Rafael Mingorance