Ecovidrio es la entidad sin ánimo de lucro encargada del reciclaje de vidrio en España, y su Gonzalo de Sebastián, su director de estrategia nos aclara algunos mitos sobre el reciclaje y explica cómo puede ayudar la inteligencia artificial 

Gonzalo de Sebastián es el Director de Estrategia e Innovación de Ecovidrio, la entidad sin ánimo de lucro encargada de reciclar en vidrio en España. Ecovidrio es una SCRAP, que son las siglas de Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor. Colectivamente, los productores que utilizan envases de vidrio se hacen responsables de la gestión de residuos para hacerlos circulares y así cumplir con la legislación europea, y el principio de «quien contamina, paga». Algo parecido ocurre con los envases de plástico y metal, que gestiona Ecoembes.

¿Quién utiliza envases de vidrio? Un vistazo a nuestra despensa y nuestra nevera nos dará una pista: empresas cerveceras, bodegas de vino, bebidas espirituosas, aguas y todo los tarros de mayonesas, encurtidos, mermeladas y otros muchos productos. Los productores pagan unas tasas para sostener la red de puntos verdes proporcionales al volumen de productos que ponen en el mercado. Esta recogida está gestionada por los ayuntamientos, pero en el 60% de los pequeños municipios de España, los costes de la recogida también están a cargo de Ecovidrio.

Gonzalo de Sebastián, Director de Estrategia e Innovación de Ecovidrio

Gonzalo de Sebastián, Director de Estrategia e Innovación de Ecovidrio

Darío Pescador: En otros países se separa el vidrio por colores, pero en España no. ¿Qué diferencia hay?

Gonzalo de Sebastián: En España esa separación de los colores se hace luego en las plantas de tratamiento. Allí, esos envases que llegan sucios, con etiquetas o con restos de líquidos, se trituran y se convierten en calcín. El calcío es el vidrio limpio triturado, que es el que luego se utiliza como materia prima secundaria para volver a fabricar. El vidrio es el único material que es 100% circular, es decir, que de una botella de vidrio se puede volver a fabricar otra botella de vidrio íntegramente.

En esas plantas de tratamiento en España, por ejemplo, la que tenemos en la Comunidad de Madrid, todo el vidrio llega mezclado y al final del proceso tienes diferentes montañas de vidrio ya limpio por colores: blanco, verde, marrón, etcétera. Esto se hace con unos sensores ópticos para hacer el separado del vidrio por color.

DP: ¿Por qué este sistema y no envases retornables que también se utilizan en otros países de Europa?

GdS: Aquí hay bastante desconocimiento .Ahora se habla mucho de los sistemas de retorno. Son los envases reutilizables, lo que se hacía hace años en España, es decir, consumía el contenido, devolvías el envase entero, que se llevaba a una planta de lavado, se lavaba y se volvía a rellenar. Ese era el modelo original en Europa. Ahora, en el modelo mayoritario que hay actualmente, los que ocurre una vez que devuelves en envase ocurre lo mismo que te acabo de contar. Es decir, aunque parezca que estás reutilizando esa botella, esa botella va a una planta de tratamiento, se tritura, se vuelve a convertir en calcín para volver a fabricar envases de vidrio.

Retornar los envases de un solo uso en vez de utilizar contenedores significa que cuando lo has comprado has dejado un depósito, que dependiendo del país entre puede estar entre 10 y 30 céntimos. Si retornas el envase al establecimiento, te devuelven los 10 céntimos. Pero ese ese envase es de un solo uso. Simplemente vas a dejar un depósito como consumidor, y al retornar ese envase habrá el mismo proceso de recuperación que se está siguiendo actualmente.

ecovidrio contenedor

Luego, el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) está previsto que se implemente en un plazo de dos años para las botellas de plástico de un solo uso de menos de tres litros, latas y brick. Así se recoge en el Real Decreto y así lo anunció el Ministerio de Transición ecológica el pasado mes de noviembre. Este sistema pretende incrementar las tasas de recogida separada de estos envases y convivirá con el contenedor amarillo que seguirá en nuestras calles para que depositemos el resto de los envases ligeros.

Con el sistema SDDR se asigna a cada envase un depósito económico que se añade al precio de venta. Este importe se devuelve al consumidor siempre que devuelva el residuo de envase al punto de venta una vez haya consumido el producto y puede reintegrase en forma de dinero, de vale, de descuento, etc.

Los envases de vidrio de un solo uso (tarros, frascos, botellas o botellines) no se han incluido en el SDDR gracias a sus buenos resultados. Esto significa que los ciudadanos deberán seguir depositando sus residuos de envases de vidrio en los más de 300.000 contenedores verdes que existen en los pueblos y ciudades de nuestro país y que están abiertos 24 horas.

DP: ¿Qué porcentaje de envases de vidrio se se recicla?

GdS: En España actualmente estamos ya en una tasa del 70% de reciclaje. Siete de cada diez envases que se venden en España acaban reciclados y por reciclado se entiende fundamentalmente que se vuelva a fabricar otro envase. Lo cual supone que ya hemos alcanzado el objetivo que marca la legislación española y europea para este año 2025.

DP: ¿Cuál es el objetivo realista? Porque el 100% será imposible de alcanzar, no?

GdS: Es difícil de responder. Los objetivos a 2030 son llegar al 75% de reciclado o el 80% de recogida separada. ¿Y por qué esa diferencia de cinco puntos? Pues porque desde lo que recoges tú en el contenedor hasta lo que puedes reciclar, hay un proceso de merma en la limpieza. Pero para 2035 se marca un objetivo del 90%. Es decir, que de aquí a diez años se debería estar depositando en los envases de vidrio en contenedor en nueve de cada diez envases, prácticamente el 100%. Ese es un desafío que, como te podrás imaginar, es enorme. Al final depende absolutamente de la conciencia ciudadana y la conciencia del hostelero.

DP: ¿Qué parte depende de las campañas de Ecovidrio, las campañas institucionales y de incentivos como los depósitos?

GdS: Hay una una falsa creencia sobre sobre el tema de los incentivos. Desde Ecovidrio defendemos y creemos que el reciclaje no tiene que ser un tema de incentivos, sino que tiene que basarse en dos aspectos fundamentales. Uno en la movilización y concienciación. Tenemos que ser capaces de concienciar al ciudadano y al hostelero para que depositen envases de vidrio, pero no porque haya una contrapartida, excepto la reducción de residuos. Además del evidente impacto medioambiental, una vez que reciclas una botella y se fabrica otra botella de vidrio, el consumo de gas necesario en los hornos vidrieros es mucho menor que si se utiliza materia prima, que es arena, arena de sílice y otros componentes.

Luego, desde un punto de vista del ciudadano, hay que hacer más eficientes las tasas y los impuestos. La tasa de basuras que se está implantando en todos los ayuntamientos me dice que como ciudadanos, tenemos que hacernos cargo del 100% de los costes de la gestión de los residuos que generamos. En la medida en la que seamos capaces de reciclar al máximo posible esos residuos, la tasa de la gestión de los residuos en los municipios se verá reducida de manera drástica. Y ese tiene que ser el principal incentivo como ciudadano. Y es que tenemos una obligación como ciudadanos por ley para separar en origen nuestros residuos. La gente piensa que es algo voluntario, pero es una obligación. Otra cosa es que luego fallen los mecanismos de inspección y sanción.

DP: ¿Crees que ayudarían las sanciones?

GdS: Creemos que esa sea la acción primordial. Nosotros estimamos que en España hay entre un 10 y un 15% de no recicladores declarados, porque no confían en la sostenibilidad del medio ambiente. Y luego hay un porcentaje variable de lo que llamamos recicladores no habituales, es decir, que reciclan de vez en cuando pero no tienen el hábito de reciclar. Creo que a esos recicladores no habituales hay que concienciarlos con campañas y formación sobre los beneficios y la responsabilidad de reciclar. Pare quienes no quieran reciclar, habrá que actuar con sanciones.

DP: ¿Cómo ayuda la inteligencia artificial en el reciclaje?

GdS: Acabamos de aprobar un plan estratégico 2025-2030 en el que vamos a invertir en los próximos seis años más de 743 millones con 12 líneas estratégicas claras, más de 60 líneas de acción. De manera transversal a todas estas líneas estratégicas usamos la analítica de datos y la inteligencia artificial. Consideramos que somos pioneros en el sector y en Europa en el uso de la inteligencia artificial, porque hace ya casi tres décadas se decidió hacer la gestión directa que te comentaba. Allá donde hacemos gestión directa, esos contenedores, que son más de 300.000, tenemos los datos de recogida diaria y los tenemos geoposicionados.

Con eso, y con los datos de puesta en el mercado de nuestros productores, aplicando diferentes modelos de inteligencia artificial hemos generado, por ejemplo, un modelo predictivo de generación de residuos de vidrio. ¿Esto qué quiere decir? Que somos capaces por cada ciudad predecir cuánto vidrio se está consumiendo y, por lo tanto, cuántos residuos de envases de vidrio se están generando. La diferencia entre el vidrio que predecimos que se está generando y el que estamos recogiendo nos ayuda a determinar cuál es la cantidad de vidrio que la gente está depositando en la bolsa de basura genérica o en el contenedor de envases o de cartón.

Eso nos permite establecer planes quirúrgicos, barrio a barrio, para hacer las campañas de concienciación, información y movilización. Vamos puerta a puerta a los hogares, un plan estratégico que denominamos Ecobarrios, y les les informamos de las bondades del reciclaje de vidrio, de sus obligaciones y de las posibles sanciones. Pero también les informamos de dónde está el contenedor más cercano. Les damos bolsas de rafia para que puedan almacenar el vidrio en su hogar, y luego hacemos mejoras poniendo más contenedores. La razón número uno por la que el ciudadano no recicla es la distancia al contenedor. Estamos acercando los contenedores a los portales de las viviendas de los ciudadanos y haciendo estas campañas de comunicación.

También hacemos lo que denominamos curvas de llenado de los contenedores. Últimamente hay una moda de poner sensores de llenado en los contenedores, un sensor volumétrico. Pero son caros, caros de mantener, y tienen una fiabilidad relativa. Nosotros, como tenemos todo el histórico de datos y la generación y el consumo de vidrio, que es una cosa bastante predecible y estática hemos desarrollado un modelo que nos ayuda a predecir cómo se va llenando el contenedor de tu calle o de tu barrio, y cuál es el protocolo de recogida más eficiente para que no haya un desbordamiento de esos contenedores.

Estamos aplicando la inteligencia artificial además para dar un mejor a nuestras empresas adheridas. Estamos utilizando la IA generativa para generar lo que nosotros llamamos un borrador de la ficha de declaración de envases, en la que todo productor tiene que declarar anualmente cuánto vidrio ha puesto en el mercado el año anterior. Eso es un proceso administrativo que hasta ahora era bastante tedioso y que les generaba bastantes dolores de cabeza a los productores.

DP: Se aplica la IA a ayudar a los ciudadanos a reciclar

GdS: El año pasado presentamos Aran, el primer avatar virtual sostenible en España. Es un embajador que estamos utilizando para difundir todas estas campañas de información, de movilización, de sensibilización, para para derribar bulos en torno a la sostenibilidad, y que actualmente lo tenemos alojado en nuestras redes sociales, pero que queremos extender más allá.

DP: ¿Qué dudas tiene la gente sobre el reciclaje? ¿Cuáles son las más habituales?

GdS: Hay una serie de concepciones equivocadas que estamos intentando resolver con nuestro plan de divulgación. La mayoría las habrás oído: «yo no reciclo, porque luego el camión de la basura lo mezcla todo». Eso es falso, no es así. O «no reciclo porque las empresas que hay detrás de esto se lucran», y eso también es un mito porque está regulado por ley que las empresas de gestión de residuos somos sin ánimo de lucro. También «yo no reciclo porque para eso ya estoy pagando la tasa de basuras». Pero tú estás pagando para la gestión de los residuos aguas abajo, no estás pagando para que se separe en origen. Si no, el coste sería mucho mayor que el que estás tú pagando. Son los principales bulos que hay, y no es con mala fe, sino seguramente por desconocimiento.