El congreso Pymposium debate en Madrid la necesidad de formar a los psicoterapeutas en el uso de drogas psicodélicas como la psilocibina o el MDMA ante su inminente aprobación 

La terapia psicodélica está resurgiendo con una fuerza que habría parecido imposible hace solo una década. Durante años, sustancias como la psilocibina (de los “hongos mágicos”), el LSD o el  MDMA fueron consideradas peligrosas y prohibidas. Hoy, la ciencia las está recuperando como herramientas terapéuticas con resultados positivos sorprendentes.

En estudios clínicos rigurosos, la psilocibina ha demostrado aliviar la depresión resistente al tratamiento, reducir la ansiedad existencial en pacientes con cáncer terminal y facilitar la superación de adicciones al tabaco o al alcohol. El MDMA, por su parte, ha mostrado una eficacia notable en el tratamiento del trastorno de estrés postraumático, sobre todo en veteranos de guera, con resultados que superan a muchos fármacos convencionales.

A diferencia de la psicoterapia tradicional, la terapia psicodélica no busca suprimir síntomas, sino amplificar la conciencia para que el paciente explore y reinterprete sus emociones desde una nueva perspectiva. Lo importante no es la droga, sino el contexto terapéutico: preparación, acompañamiento y reintegración de la experiencia. En otras palabras, las drogas psicodélicas solo funcionan como terapia si hay un psicólogo presente guiando la experiencia.

Este es precisamente el hilo conductor del Psymposium ‘Transformando la salud mental del futuro, hoy», celebrado en el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid durante los días 2, 3 y 4 de octubre. El evento reúne a más de 300 expertos de todo el mundo para reivindicar el impacto que las terapias asistidas con psicodélicos pueden tener en el campo de la salud mental.

Según declara la organización, “Creemos que España no está calibrando la velocidad del avance internacional. Cuando estos protocolos se autoricen, harán falta profesionales formados y centros listos; y si no nos anticipamos, corremos el riesgo de llegar tarde y de no poder poner a disposición de los pacientes herramientas terapéuticas valiosas, alargando su sufrimiento”.

El programa del Psymposium cuenta con algunos de los mayores referentes nacionales e internacionales en el campo de la terapia asistida con psicodélicos, entre ellos, el doctor David Erritzøe, psiquiatra y profesor asociado en el Imperial College London, el Dr. Christopher Timmermann, codirector del UCL Centre for Consciousness Research, fundador y presidente de Fundacion ECOH para el Estudio de la Consciencia Hunana, o la doctora Liliana Galindo, fundadora e investigadora principal del Cambridge Psychedelic Research Group de la Universidad de Cambridge.

La terapia psicodélica no es pseudociencia, sino ciencia de primer nivel donde hay compañías y equipos solventes invirtiendo para llevar medicamentos de nueva generación a pacientes que los necesitan.

“Buscamos que España se ponga al día y tenga un papel activo en la investigación en este campo. Creemos que el país no está calibrando la velocidad del avance internacional. Cuando estos protocolos se autoricen, harán falta profesionales formados y centros listos; y si no nos anticipamos, corremos el riesgo de llegar tarde y de no poder poner a disposición de los pacientes herramientas terapéuticas valiosas, alargando su sufrimiento”, explica Carlos Alonso, fundador de la Fundación Inawe.

Las drogas psicodélicas, mucho más eficaces que los psicofármacos actuales

Para Alonso, en un contexto en el que la salud mental se ha convertido en un problema salud pública, los psicodélicos representan «una vía de esperanza» para determinados pacientes con trastornos mentales que no responden a los tratamientos convencionales (fármacos y psicoterapia).

En el caso de la depresión, por ejemplo, se estima que entre el 30% y el 50% de los pacientes no responden a los antidepresivos y la terapia.  “Hoy existen más de 200 ensayos clínicos con psicodélicos en marcha y siete están ya en fase 3, la antesala de la comercialización, cuatro de ellos centrados en depresión. ¿No es esto esperanzador? Parece que ya sólo es cuestión de tiempo que tengamos estos tratamientos en nuestras clínicas y hospitales”, afirma Alonso. En efecto, los estudios realizados por la Universidad Johns Hopkins indican que la terapia con psilocibina alivia la depresión grave casi en un 70% de los casos.

Su opinión la comparte Óscar Soto, psiquiatra en el Parc Sanitari Sant Joan de Déu de Barcelona y presidente de la Sociedad Española de Medicina Psicodélica (SEMPsi), que considera que las terapias asistidas con psicodélicos pueden aportar “mucho” en el campo de la salud mental y de la psiquiatría. “Hablamos de terapias que podrían permitirnos abordar los problemas de salud mental de una manera mucho más holística y que, incluso, podrían ayudar a que las personas no solo se recuperen totalmente, sino a que enfermen menos, que sean más resilientes”, afirma.

Para Soto, estas nuevas terapias son herramientas que van a permitir a los psiquiatras y psicólogos ayudar a algunas personas que no responden a las terapias tradicionales, aunque considera que las terapias tradicionales van a seguir teniendo su lugar. “Más que una revolución, siento que las terapias asistidas con psicodélicos pueden suponer un cambio de paradigma en la forma en la que entendemos los textos mentales e incluso en la forma en la que entendemos la salud mental”, señala.

Según el experto, por ejemplo, el tratamiento con psicodélicos abre la puerta a entender “que no todos los estados alterados de conciencia son sinónimo de sufrimiento, de malestar o de patología, sino que hay estados alterados de conciencia que pueden ser útiles, que pueden ser beneficiosos y que pueden ayudar a aliviar el sufrimiento”. Y, a su vez, considera que este tipo de tratamientos, como otros como la estimulación magnética transcraneal, refuerzan el importante papel de la neuroplasticidad en los trastornos mentales y en la recuperación: “Será muy interesante evaluar las sinergias entre distintos tratamientos y distintos abordajes”.

El programa del Psymposium cuenta con algunos de los mayores referentes nacionales e internacionales en el campo de la terapia asistida con psicodélicos, entre ellos, por ejemplo, el doctor David Erritzøe, psiquiatra y profesor asociado en el Imperial College London, la doctora Liliana Galindo, fundadora e investigadora principal del Cambridge Psychedelic Research Group de la Universidad de Cambridge, el doctor Tomáš Páleníček, que ha impulsado en Chequia iniciativas que han culminado recientemente con la aprobación parlamentaria para habilitar acceso médico a psilocibina, el doctor Óscar Soto, presidente de la Sociedad Española de Medicina Psicodélica (SEMPsi), o los doctores José Carlos Bouso y Rosa María Dueñas, investigadores pioneros y referentes en España.

“Queremos que estos profesionales nos ayuden a visualizar cómo implementar estos protocolos en la sanidad pública y privada con seguridad, ética y rigor”, explica Carlos Alonso. El presidente de Inawe espera que este primer Psymposium celebrado en Madrid deje un triple legado. “En primer lugar, esperamos que sirva para tejer una comunidad de investigación y práxis que acelere colaboración, formación y la elaboración y ejecución de proyectos. En segundo, que consiga reducir el estigma en la comunidad médica y en la opinión pública con información rigurosa y accesible. Y, por último, que abra un diálogo constructivo con administraciones y clínicos: esto no es pseudociencia, sino ciencia de alto nivel donde hay compañías y equipos solventes invirtiendo para llevar medicamentos de nueva generación a pacientes que los necesitan”, concluye.

REFERENCIA

Psymposium Madrid 2025