La cámara CaSSIS de ExoMars miró al cielo desde Marte y pudo determinar la trayectoria del cometa 3I/ATLAS con diez veces más precisión, un ensayo muy útil para defensa planetaria.
Los objetos interestelares son rarísimos. Tras 1I/‘Oumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019, 3I/ATLAS se descubrió el 1 de julio de 2025 y confirmó otra visita desde fuera del Sistema Solar. Su órbita es hiperbólica y su velocidad ronda los 250.000 km/h, así que después de este paso, no volverá. Identificar su posición con precisión permite planificar observaciones científicas y probar procedimientos de defensa planetaria que, si hiciera falta, servirían para asteroides potencialmente peligrosos para la Tierra.
#3IATLAS update: we’ve just pinpointed the comet’s path with 10 times more accuracy, using data from our @ESA_ExoMars Trace Gas Orbiter spacecraft.😎https://t.co/M5kAleOMsq@esascience @ESA_TGO @esaoperations pic.twitter.com/S1XRR0Rv1a
— European Space Agency (@esa) November 14, 2025
Por eso, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha mejorado por diez la predicción de la posición de 3I/ATLAS al usar un ángulo de visión inédito: la órbita de Marte. Entre el 1 y el 7 de octubre, el orbitador ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO), una misión ESA-Roscosmos que estudia la atmósfera marciana, apuntó su cámara CaSSIS, diseñada para cartografiar el suelo de Marte, hacia el cielo. El cometa pasó relativamente cerca del planeta rojo, a unos 29 millones de kilómetros el 3 de octubre. Esa geometría redujo la incertidumbre de la trayectoria al combinar medidas desde la Tierra con las de TGO, que estaba mucho más cerca y miraba desde otro plano. El resultado, mejor de lo previsto inicialmente, facilitó apuntar los telescopios con confianza durante un breve periodo de máxima actividad.

Sonda CaSSIS de la ESA orbitando Marte. Crédito: ESA
La cámara marciana miró al cielo para determinar la trayectoria del 3I/ATLAS
El ejercicio exigió adaptar las rutinas. Los astrónomos del Centro de Coordinación de Objetos Cercanos a la Tierra de ESA tuvieron que considerar con gran detalle la posición exacta de TGO, que no está fija en la Tierra, sino girando deprisa alrededor de Marte. Desde el punto de vista de las efemérides, esa complejidad añade términos que normalmente se ignoran en observaciones desde observatorios terrestres o satélites cercanos a la Tierra, como Hubble o el Telescopio Espacial James Webb. Aun así, el esfuerzo conjunto entre dinámica de vuelo, equipos científicos e ingenieros instrumentales permitió enviar medidas astrométricas suficientemente precisas para que el Minor Planet Center (MPC), el repositorio internacional que centraliza observaciones de cometas y asteroides, las aceptara por primera vez desde una nave en órbita de otro planeta. Es un precedente útil si en el futuro se necesita triangular con rapidez la órbita de un objeto potencialmente peligroso.

El ExoMars Trace Gas Orbiter observa el cometa 3I/ATLAS
En paralelo, la ESA continúa exprimiendo la oportunidad científica. La misión a las lunas heladas de Júpiter JUICE observó el cometa poco después del perihelio, cuando la actividad aumenta por el calentamiento solar. Los datos podrían tardar meses en llegar por la ventana de comunicaciones de la sonda, pero ayudarán a perfilar el comportamiento de estos “visitantes helados”. Además, la agencia prepara dos cartas para el futuro: NeoMIR, que vigilará el lado del cielo oculto por el resplandor solar para detectar con unas tres semanas de antelación objetos que lleguen desde la dirección del Sol, y Comet Interceptor, concebida para visitar un cometa poco estudiado, quizá uno interestelar.
El 3I/ATLAS, un cometa natural
¿Hay polémica? Como ocurrió con ‘Oumuamua, algunos trabajos no revisados por pares han especulado con un origen tecnológico para 3I/ATLAS. La comunidad subraya, sin embargo, que todas las medidas disponibles, incluida la detección de radicales hidroxilo en radio asociada a la descomposición del agua, apuntan a un cometa natural. Los artículos técnicos revisados describen una detección temprana, una órbita claramente hiperbólica y actividad cometaria estándar. Conviene distinguir entre ideas provocadoras y la evidencia acumulada. 3I/ATLAS seguirá su camino hacia el espacio interestelar. Medirlo desde Marte demuestra que, con ingenio, una cámara pensada para cañones y dunas puede también fijar la ruta de un viajero del otro lado de las estrellas.
REFERENCIA
Interstellar comet 3I/ATLAS: discovery and physical description