Al estudiar cómo actúa una persona que engaña a su pareja los investigadores descubrieron similitudes con el comportamiento de los criminales
Un nuevo estudio ha analizado publicaciones en foros de personas que se identifican como infieles a su pareja. Al parecer, justifican su infidelidad como una forma de poder afrontar situaciones estresantes de la vida. Intentan de cualquier manera que no les pillen y utilizan justificaciones específicas para aliviar el sentimiento de culpa. Todos estos comportamientos se parecen mucho a los que emplean los criminales para justificar sus delitos.
Los criminólogos suelen investigar acciones que van en contra de la ley, pero la diferencia entre un acto ilegal y una conducta fuera de la norma se define por el contexto social. Ser una persona infiel es legal en los países occidentales, pero psicológicamente comparte características con una persona que comete un delito penal. El agresor tiene una recompensa, la víctima sufre un daño y esto conlleva graves consecuencias personales o sociales.
Los investigadores del estudio, dirigido por Timothy Dickinson, de la Universidad de Alabama, quisieron averiguar si las teorías diseñadas para explicar las conductas delictivas podrían ayudar a entender el pensamiento que tienen las personas infieles. También exploraron si la infidelidad podría aportar información para mejorar las teorías criminológicas.
Cómo actúa una persona que engaña a su pareja para justificarse
La coautora Tova Cohen, estudiante de doctorado de la Universidad Rutgers-Newark, indica que las excusas que dan los infieles son similares a las que se utilizan para justificar un delito. Para el estudio se aplicaron tres teorías criminológicas a las declaraciones de personas que se declaran como infieles.
Para realizar la investigación, el equipo juntó datos de dos foros en línea, uno era “Hablando sobre el matrimonio” y el otro “Sobreviviendo a la infidelidad”. En estos foros las personas pueden hablar libremente de sus relaciones de forma anónima. Además, los investigadores se centraron en los siguientes hilos de conversación: “Lidiando con la infidelidad” y “El lado rebelde”. Seleccionaron publicaciones de usuarios que se identificaron como infieles.
Para asegurarse de tener información suficiente, el equipo analizó los comentarios que superaban las 250 palabras. Se reunió información de un total de 81 personas, de las cuales 64 fueron escritas por hombres y 17 por mujeres. Se escogió de manera intencionada más hombres para el estudio para reflejar la disparidad de género que se suele observar en estadísticas criminales. Asignaron a los textos tres temas relacionados con la criminología: la teoría de la tensión, la disuasión restrictiva y la teoría de la neutralización.
La teoría de la tensión indica que las personas adoptan conductas desviadas para afrontar emociones negativas, como el estrés laboral o las dificultades económicas. Los problemas en la relación también tienen un papel importante, los usuarios reportaron sobre todo la falta de intimidad. En estos casos, para aliviar estas frustraciones, recurrieron a la infidelidad.
Los participantes también han comentado que aunque ser infiel puede aliviar ciertas tensiones, también puede generar nuevas. Los infieles manifestaron sentir mucha ansiedad por vivir una doble vida, teniendo sentimientos de culpa, confusión o miedo por perder a su pareja. Este sentimiento les impulsaba muchas veces a seguir con la aventura para aliviar temporalmente el estrés que esto les causaba, convirtiéndose en un túnel sin salida.
Patrones psicológicos que repiten los infieles
La perspectiva de la teoría de la disuasión restrictiva indicaba que los criminales modificaban su comportamiento para evitar el castigo y minimizar las consecuencias. Entre los infieles ocurre lo mismo, los participantes emplearon técnicas para reducir las probabilidades de ser descubiertos. Esto incluía móviles desechables, emails secretos o reunirse en lugares escondidos para no ser reconocidos.
El engaño juega un papel central. Muchos participantes describen actuar con normalidad, ser más atentos con sus parejas o incluso manipularlas haciéndoles cuestionar sus sospechas sobre la infidelidad. Estas actitudes reflejan cómo los delincuentes podrían integrarse en la sociedad y evitar llamar la atención de la policía.
Una vez que la pareja había descubierto la infidelidad del otro, la estrategia se centraba en minimizar las consecuencias o contar la verdad poco a poco. Es un comportamiento que se puede comparar con un acusado que se arrepiente frente al tribunal para obtener una sentencia más leve.
La tercera teoría es la de la neutralización, que explica cómo las personas suprimen los sentimientos de culpa para proteger su imagen. Un método común es negar su responsabilidad, por ejemplo, los hombres del estudio usaban con frecuencia la excusa de que tenían necesidades biológicas que satisfacer. También culpaban a su pareja por ser fría, por ejemplo, y así poder justificar su infidelidad.
Lo que no se sabe, no duele
Los investigadores observaron otra técnica que consistía en negar el daño que se había hecho. Los infieles se convencían de que si su pareja no se enteraba de lo sucedido no sufriría. Argumentaban que así no había víctima, que confesar solo le causaría un dolor innecesario a su pareja. Estas conclusiones son interesantes al compararlas con los delincuentes que afirman que lo moral es no ser atrapados, así sus víctimas no sabrían ni siquiera que fueron víctimas.
La relación entre estas tres teorías ayuda a entender mejor estos comportamientos. La experiencia de la tensión influye en las neutralizaciones que se utilizan y las estrategias de disuasión restrictiva refuerzan la negación del daño. Las motivaciones y los procesos de pensamiento de los delincuentes son similares a las personas infieles.
La línea entre una mente criminal y una persona promedio podría ser más delgada de lo que pensamos. Según Cohen, sería interesante en futuras investigaciones poder analizar cómo estas teorías criminológicas se extienden a otras conductas legales, como una mala conducta en el trabajo o un engaño financiero familiar.
REFERENCIA
Examining Infidelity Through Strain, Restrictive Deterrence, and Neutralizations