Un reciente estudio acaba de demostrar que se puede convertir cualquier superficie en una pantalla táctil de forma sencilla y barata.
Imagina que estás en la ducha y de repente, recuerdas que tienes una reunión importante, o que has olvidado mandar un mensaje urgente, y en lugar de salir empapado para coger el móvil, simplemente deslizas los dedos sobre el azulejo húmedo. O que estás cenando y bajas la intensidad de las luces o cambias de canal pasando la mano por el mantel. O que de repente alguien te gusta en Tinder y le das a la derecha sobre la encimera de la cocina.
Parece una escena sacada de una película o una serie de ciencia ficción como Black Mirror, sin embargo, ese futuro está más cerca de lo que imaginas. Un equipo de investigadores de la Universidad de Tohoku acaba de probar que es posible usar cualquier superficie como si fuera la pantalla de tu móvil.
Un toque especial en cualquier lado gracias al sonido
Hasta ahora, para convertir una superficie en «inteligente», solíamos recurrir a dos opciones, o le añadíamos al objeto múltiples sensores electrónicos, como ocurre con la pantalla de tu móvil, una opción cara y que lo hace difícil de reciclar, o instalábamos cámaras que vigilaran nuestros movimientos, una opción usada en algunas pizarras táctiles, una opción invasiva, que depende de la luz y que no sabe exactamente cuándo apoyamos el dedo. Pero hay dos opciones más.
La primera técnica que ha desarrollado un equipo de científicos de la Universidad de Rochester, se denomina detección de vibraciones pasivas, y puede cambiar las reglas del juego. Se trata de un sistema que utiliza sensores diminutos y económicos (acelerómetros) que se pegan a cualquier objeto. Cuando tocas una mesa, una pared o incluso una tabla de cortar en la cocina, generas vibraciones que viajan por el material.
Este invento es capaz de «escuchar» esas vibraciones y, a través de una serie de algoritmos, saber exactamente dónde has tocado. Es como si el sensor pudiera trazar un mapa del objeto y detectar el punto de presión. Lo más sorprendente de este avance es su versatilidad. No importa si la superficie es rígida, blanda, curva o plana. Los investigadores han probado con éxito que podemos convertir en una interfaz táctil casi cualquier tipo de superficie, convirtiendo en “inteligentes” lugares y objetos que hasta ahora era impensables.
Cualquier cosa puede ser una pantalla táctil
Detectar vibraciones puede ser un problema en un entorno muy ruidoso, o cuando la superficie no es suficientemente elástica, como una pared. Pero un equipo de investigadores japoneses de la Universidad de Tohoku tiene otra solución, esta vez apuntando una cámara a la pared.
Simulación de una pantalla táctil sobre una pared reconociendo el «blanqueamiento» de los dedos
La base de esta tecnología es asombrosamente simple. Cuando presionas cualquier superficie dura con la yema del dedo, la sangre se desplaza y la piel se vuelve ligeramente más pálida, un fenómeno conocido como blanqueamiento. Los científicos han entrenado una Inteligencia Artificial capaz de reconocer este sutil cambio de color a través de una cámara estándar, como las que ya vienen integradas en la mayoría de los cascos de realidad virtual o gafas inteligentes.
El sistema, denominado BlanchTouch, detecta con una precisión asombrosa cuándo tu dedo toca realmente un objeto y cuándo solo está flotando cerca. Esto permite que cualquier superficie normal se transforme en un panel táctil interactivo sin necesidad de cables, sensores costosos o dispositivos adicionales pegados a los muebles.
Como, por ejemplo, la pared de la ducha, gracias a que el sistema no se basa en electricidad expuesta, podrías controlar la música o la temperatura del agua tocando directamente el azulejo, o como tu vieja mesa de comedor, que podría convertirse en un teclado gigante para jugar con los niños o en un panel de control para la domótica de la casa.
Esta tecnología también es una apuesta por la sostenibilidad ya que podría hacer que disminuyeran los residuos electrónicos. Al no ser necesario fabricar pantallas de cristal líquido o láminas táctiles para cada objeto, el impacto ambiental se reduciría drásticamente. Solo necesita un pequeño chip sensor que se puede retirar y reutilizar en otro lugar. Además, el coste de producción es muy bajo comparado con las tecnologías actuales. Estamos hablando de convertir objetos de uso diario en interfaces operativas por unos pocos euros.
Un futuro accesible
El futuro está al alcance de tus dedos. Este avance no solo busca la comodidad, tiene el potencial de hacer los entornos más accesibles, con paneles táctiles baratos en las paredes de un hospital que no acumulen bacterias porque son, simplemente, la propia pared lisa, o pupitres escolares que se activan cuando es necesario.
Este avance cambia la visión que teníamos sobre el futuro de la tecnología, ya no parece ser un mundo lleno de más pantallas brillantes y frías, sino un mundo donde los objetos que nos rodean están esperando a que los despertemos con un solo toque.
REFERENCIA
New technique turns everyday surfaces like walls and desks into touch panel
Active acoustic sensing for determining touch location on an elastic surface