La nasa te paga 150.000 dólares si les solucionas este problemilla con los trajes espaciales en la Luna

astronauta luna

Los trajes del Artemis se cargan con 100.000 voltios de estática al caminar en la Luna, a NASA ofrece 150.000 dólares a quien diseñe un sistema para solucionarlo

Te has comprado unos zapatos con suela de goma, y después de caminar un rato, tocas una puerta y te da un calambrazo en la mano. Sabemos desde el colegio que eso se debe a la electricidad estática, y que ocurre más aún cuando el clima es seco. Pues imagínate en la Luna.

Un astronauta del programa Artemis que pasee por el polo sur de la Luna acumula carga eléctrica en su traje a medida que camina. Al regresar a la nave y tocar el metal de la escalerilla, puede producirse una descarga de hasta 100.000 voltios. La NASA no tiene aún una solución y ha decidido pedirle ayuda al mundo: un concurso público con 150.000 dólares en premios para quien diseñe el sistema que evite ese arco eléctrico.

Índice
  1. Por qué la Luna convierte los trajes en condensadores
  2. El chispazo al pie de la escalerilla
  3. Tiene que descargar con menos de un miliamperio
  4. Abierto al público hasta el 15 de enero de 2027
  5. REFERENCIA

Por qué la Luna convierte los trajes en condensadores

La Tierra tiene una atmósfera conductora y una red de iones que mantiene el equilibrio eléctrico de cualquier superficie en contacto con el suelo. La Luna carece de eso. El viento solar bombardea la superficie con partículas cargadas, mientras el lado iluminado recibe fotones ultravioleta que arrancan electrones de la regolita y crean una tenue capa positiva. El resultado es un entorno eléctrico en el que cualquier objeto sobre la superficie acumula carga con facilidad y no tiene manera de liberarla.

El problema es especialmente grave en las regiones permanentemente en sombra del polo sur, donde precisamente operarán las misiones Artemis: sin luz solar, no hay mecanismo que compense la carga negativa que se va acumulando. Un traje que camina por esas zonas se carga por dos vías: la fricción con el suelo (tribocarga) y el contacto con el plasma del entorno. Los ingenieros de la NASA estiman que el traje puede alcanzar potenciales de hasta -100.000 voltios. La nave iluminada por el sol, entretanto, se mantiene en unos +100 voltios.

El chispazo al pie de la escalerilla

La diferencia de potencial entre el astronauta y la nave no genera problemas mientras no existe contacto. El momento crítico llega cuando el astronauta alcanza la escalerilla y toca metal. En ese instante puede producirse un arco eléctrico que, en un entorno de materiales sintéticos y atmósfera enriquecida en oxígeno como el interior del traje espacial, podría degradar sus capas de protección, destruir electrónica sensible o causar daños directos al astronauta.

Krystal Acosta, investigadora del Centro Espacial Kennedy de la NASA, resumió el problema en el contexto del experimento de electrostática lunar ERIE, llevado a cabo en 2023: "No hay manera de conectar nada a tierra eléctricamente en la Luna" y, por el momento, "no existe una buena solución para el problema de la carga electrostática". El desafío que la agencia convoca ahora es, en esencia, el intento de encontrar esa solución antes de que los astronautas lleguen al polo sur en 2028.

Tiene que descargar con menos de un miliamperio

El concurso establece unas especificaciones precisas. El sistema propuesto debe ser capaz de descargar de forma segura a un astronauta a -100.000 voltios frente a una nave a +100 voltios, con una corriente máxima de 1,0 miliamperio en la interfaz del traje y un objetivo de diseño de 0,2 miliamperios o menos (por debajo del umbral de percepción humana).

Si se produce algún arco, no puede entrar en contacto con el traje y debe durar como máximo 30 segundos. El dispositivo debe pesar menos de 20 kilogramos, consumir la mínima energía posible, sobrevivir al entorno lunar y dar servicio para hasta cuatro excursiones a la superficie durante diez días.

El concurso se estructura en dos fases. La primera no exige ningún prototipo físico: basta con presentar la propuesta conceptual. Las cinco mejores ideas pasarán a una segunda fase de refinamiento y evaluación detallada de fortalezas y limitaciones.

Abierto al público hasta el 15 de enero de 2027

El Lunar Grounding Challenge se abrió el 5 de octubre de 2026 y acepta propuestas hasta el 15 de enero de 2027 a través de la plataforma CrowdPlat. Puede participar cualquier persona, equipo o empresa, y la primera fase no requiere demostrar ningún dispositivo físico. El premio total asciende a hasta 150.000 dólares.

La urgencia del reto tiene nombre propio: la cuarta misión tripulada del Artemis, prevista para 2028, incluirá el primer alunizaje en el polo sur de la historia. Los astronautas realizarán paseos lunares en una zona con amplias regiones permanentemente en sombra, las más problemáticas desde el punto de vista de la acumulación de carga. L

a NASA lleva tiempo investigando el problema en paralelo (el experimento ERIE, lanzado a bordo de un cohete New Shepard de Blue Origin en 2023, estudió precisamente la interacción electrostática entre regolita lunar y distintas superficies en microgravedad), pero todavía no tiene una solución validada para escafandras. El concurso deja claro que la agencia prefiere una respuesta colectiva antes que esperar a tenerla dentro de casa.

REFERENCIA

  • NASA. Lunar Grounding Challenge. NASA Center of Excellence for Collaborative Innovation, 5 de octubre de 2026. (Convocatoria institucional. No existe artículo científico primario asociado a este desafío.)

Si quieres conocer otros artículos parecidos a La nasa te paga 150.000 dólares si les solucionas este problemilla con los trajes espaciales en la Luna puedes visitar la categoría Astro.

Artículos relacionados

Continúa Leyendo

Subir