Por qué las madres de chimpancé cargan con sus bebés muertos durante meses
Un análisis de 83 casos en 15 comunidades de chimpancés y bonobos revela qué factores predicen cuánto tiempo cargan las madres a sus crías muertas.
Las madres chimpancé y bonobo a veces continúan cargando a sus crías durante días, semanas e incluso meses después de que estas mueren. El comportamiento se ha documentado con frecuencia en campo, pero sus causas han sido difíciles de establecer porque la mayoría de los estudios se limitaban a una sola comunidad.
Un equipo de la Universidad de Oxford ha reunido por primera vez 83 casos de 15 comunidades distintas para analizar sistemáticamente qué factores explican cuánto se prolonga esta conducta. Los resultados, publicados en Biology Letters, apuntan al vínculo materno y a la causa de la muerte como los dos principales predictores.
Estudios en comunidades de chimpancés y bonobos
Reece Hammond y Thomas A. Püschel, de la Escuela de Antropología de la Universidad de Oxford, combinaron casos documentados en la literatura científica publicada en lugar de recoger datos de campo propios. El conjunto abarcó Pan troglodytes (el chimpancé común) y Pan paniscus (el bonobo), las dos especies del género Pan, en comunidades de África central y occidental. La duración del porte osciló entre unos 30 minutos y 126 días, con una media de unos 11 días.
El equipo puso a prueba nueve hipótesis distintas sobre qué factores podrían explicar la duración del comportamiento, entre ellas la edad de la madre, su experiencia reproductiva previa, el sexo de la cría y si la conducta se transmite por imitación social. De todas ellas, cuatro mostraron capacidad predictiva real.
Los bebés de mayor edad se cargan durante más días
El apego materno resultó ser uno de los mejores predictores. Las madres cargaban durante más tiempo a las crías de mayor edad, probablemente porque el vínculo entre ambas era más intenso cuanto más tiempo habían vivido juntas. En la misma línea, las comunidades con intervalos más largos entre partos, donde cada cría recibe cuidados maternos durante más años antes de que nazca un hermano, también mostraron portes más prolongados.
Un cuarto factor fue la temperatura ambiental: las madres tendían a prolongar el porte en condiciones más frescas. Los investigadores sugieren que el calor acelera la descomposición del cuerpo, lo que podría dificultar físicamente el comportamiento independientemente del estado emocional de la madre.
Las enfermedades hacen que los lleven más tiempo
La causa de la muerte fue el predictor más consistente de todos. Las madres que habían perdido a sus crías por enfermedad las cargaban durante periodos significativamente más largos que las madres cuyas crías habían muerto a manos de otros individuos del grupo. Las muertes accidentales, por lesión o prematuras no mostraron una asociación significativa con la duración del porte.
Los investigadores proponen una explicación social. Cuando una cría muere a consecuencia del infanticidio, el macho responsable puede seguir presente en el grupo. En ese contexto, cargar el cuerpo durante mucho tiempo podría atraer agresiones hacia la madre, lo que actuaría como un incentivo para abandonar el porte antes. Las muertes por enfermedad no implican esa amenaza y, por tanto, permiten que el comportamiento se prolongue.
¿Los primates no humanos saben lo que es la muerte?
Una pregunta central en este campo es si los chimpancés y bonobos son capaces de comprender que la muerte es irreversible. El estudio aporta un matiz importante. Los patrones observados no exigen asumir que las madres reconocen que su bebé ha muerto definitivamente: el comportamiento puede explicarse por la resistencia a romper un vínculo construido durante meses o años. Algunos casos documentados muestran a madres que continuaron portando a sus crías incluso después de que el cuerpo se había momificado.
Püschel señala en una nota de prensa de la Universidad de Oxford que los datos no requieren atribuir a estas madres la comprensión de que la muerte es un estado permanente. Lo que sí revelan es que el comportamiento responde a la intensidad del vínculo previo y al contexto social en que se produjo la pérdida. Ambos factores son reconocibles también en el duelo humano.
Los autores concluyen que la capacidad de reconocer la muerte como irreversible pudo emerger en el linaje humano tras la separación del ancestro común compartido con las dos especies actuales del género Pan. La conducta de porte sería, en esa interpretación, un precursor evolutivo del duelo, impulsado por los mismos mecanismos de apego intenso que también caracterizan los cuidados parentales en nuestra especie.
REFERENCIA
Multisite analysis of infant corpse carrying in Pan reveals maternal attachment and death context as explanations of carrying duration. Hammond R, Püschel TA. Biology Letters, 2026.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Por qué las madres de chimpancé cargan con sus bebés muertos durante meses puedes visitar la categoría NATURALEZA.
Artículos relacionados
Los monos de Gibraltar tienen que comer tierra para digerir mejor la comida basura de los turistas
Comportamiento homosexual en animales: habitual en 59 especies de primates
El tamaño del pene del gorila es diminuto, esta es la razón
Continúa Leyendo