José Jiménez, CEO de Astroándalus, te anima a ver las Dracónidas en octubre: "Cada estrella fugaz pueden ser la octava parte de un grano de arroz"
Las Dracónidas son una lluvia de meteoros o estrellas fugaces que ocurre cada año a principios de octubre y el CEO de Astroándalus nos da las claves para disfrutarlas
El astroturismo está de moda. Quienes presenciaron el eclipse total del 12 de agosto tuvieron también la oportunidad de ver las Perséidas, una de las lluvias de estrellas más conocidas y espectaculares. Pero si ese día estaba nublado, no te preocupes, el cielo te proporciona una segunda oportunidad con las Dracónidas.
Las Dracónidas son una lluvia de meteoros o estrellas fugaces que ocurre cada año a principios de octubre. Su radiante, es decir, el punto en el cielo del que parecen surgir los meteoros, se encuentra en la constelación de Draco (el Dragón), y de ahí viene su nombre.
El origen de esta lluvia de estrellas se debe al cometa 21P/Giacobini-Zinner, el cual deja a su paso una nube de escombros cósmicos; cuando la Tierra cruza esta trayectoria, las partículas de polvo e ingresan a la atmósfera y se calientan por la fricción, creando los destellos luminosos.
Aunque por lo general es una lluvia modesta que produce unos pocos meteoros por hora, tiene un historial de tormentas meteorológicas espectaculares. En años específicos como 1933 y 1946, cuando nuestro planeta pasó muy cerca del flujo principal del cometa, se llegaron a registrar miles de meteoros por hora en el cielo.
José Jiménez es divulgador científico, emprendedor y fundador de AstroÁndalus, la primera agencia de viajes de astroturismo en Europa, que también gestiona el centro astronómico Galáctica en Teruel. Con él hemos hablado de esta lluvia de estrellas, que este año promete ser espectacular.
Darío Pescador: ¿Cuándo vamos a poder ver las dracónidas y por qué son mejores incluso que las perséidas?
José Jiménez: El pico de las dracónidas es la noche del 8 al 9 de octubre Además, este año coincide prácticamente luna nueva, es decir, una noche sin luna. Además es una lluvias de estrellas muy cómodas porque al contrario que otras, el pico máximo es justo después de ponerse el sol, no a las cuatro de la madrugada, o sea que son muy cómodas de observar y eso lo hacen realmente muy interesante.
A pesar de que son una lluvia de estrellas secundaria, es decir, no tiene tantas estrellas fugaces como las Perseidas en agosto, o las Geminidas, que son el 13 de diciembre, las Dracónidas son estrellas fugaces que van muy lentas, a unos 20 kilómetros por segundo, que realmente es muy poco. Ten en cuenta que las Perséidas o las Gemínidas pueden ir de 60 a 80 kilómetros por segundo. Las Dracónidas son menos estrellas fugaces en número, pero son mucho más lentas, brillantes, y mucho más bonitas. Nos da tiempo a verlas, porque las Perséidas, si te descuidas, no las ves. Las Dracónidas producen muchos bólidos rasantes, que son estrellas fugaces muy grandes y muy lentas.
DP: ¿Qué es lo que está atravesando la Tierra en esta ocasión para que tengamos este espectáculo?
JJ: Todas las lluvias de estrellas tienen su origen en el mismo fenómeno, cuando la Tierra atraviesa los restos que va dejando un cometa. En este caso, el cometa se llama Giacobini-Zinner. Es un cometa de órbita muy corta, que orbita al Sol cada 6,6 años, poco comparado con el Halley, que ya sabemos todos que tarda décadas en regresar.
Los cometas proceden de la nube de Oort, que está bastante más allá de Plutón. Es una región del Sistema Solar que es como una especie de escombrera, donde se han ido juntando los restos de la formación del Sistema Solar. Allí hay una nube que concentra muchos cometas, que son bolas de polvo y hielo. Cuando alguna perturbación gravitacional o de cualquier tipo hace que alguno de esos objetos caiga al sistema solar, al pasar cerca del Sol se derrite el hielo y va liberando ese polvo, dejando un anillo de suciedad que coincide con la órbita del cometa.
Bueno, pues lo que ocurre la noche del 8 al 9 de octubre es que la Tierra atraviesa los restos del cometa del Giacobini-Zinner. Por la gravedad, atrae esos fragmentos de polvo, que al entrar en contacto con la atmósfera provocan la estrella fugaz.
DP: ¿De qué tamaño son estos restos de polvo y hielo del cometa?
Minúsculos. La gente cuando ve estrellas fugaces piensan que son del tamaño de una pelota de ténis, y en absoluto. Pueden ser la octava parte de un grano de arroz. Lo que pasa es que como entran a gran velocidad, se queman en la atmósfera, ionizan el gas de la atmósfera y por eso brillan tanto.
De hecho, todos los años caen a la Tierra miles de toneladas de material nuevo procedente del espacio en forma de estrellas fugaces.
DP: ¿Algunas de estas partículas llegan a ser suficientemente grandes para llegar a la superficie? ¿Es algo que puede ocurrir durante una lluvia de estrellas?
JJ: Las posibilidades son nulas. Estamos hablando de partículas de polvo que se van desprendiendo de asteroides y son minúsculas. El que un meteoro se transforme en meteorito, es decir, que no se queme totalmente y caiga al suelo, es altamente improbable. Ten en cuenta que cuando hay reentradas de cohetes, que son de tamaño de un bloque de pisos, se queman enteros. Un meteorito tiene que ser realmente muy grande para que llegue al suelo.
DP: ¿Qué recomendarías para ver bien las Dracónidas?
JJ: Lo más sencillo es retirarse un poco de las ciudades para evitar la contaminación lumínica. En nuestro país hay ya bastantes miradores astronómicos, zonas de observación que están muy bien preparadas para que la gente vaya, muchos de ellos incluso con tumbonas.
Si no, cualquier zona de campo alejada de la contaminación lumínica, donde no haya obstáculos visuales, ni muchas montañas, ni muchos árboles, una zona de cielo abierto. Lo más cómodo es llevarse una tumbona, porque ya en octubre empieza a hacer algo de frío, y simplemente mirar hacia arriba. Aunque se llaman Dracónidas porque parecen venir de la constelación de Draco (el dragón), no hace falta mirar a esta constelación. Simplemente con mirar hacia arriba es suficiente.
Si tampoco llegas a las Dracónidas, las Gemínidas este año, el 13 y el 14 de diciembre, son las mejores del año, y también coinciden con luna nueva. Lo que pasa es que en diciembre hace más frío.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a José Jiménez, CEO de Astroándalus, te anima a ver las Dracónidas en octubre: "Cada estrella fugaz pueden ser la octava parte de un grano de arroz" puedes visitar la categoría Astro.
Artículos relacionados
Continúa Leyendo