¿Por qué los gatos maúllan más a los hombres que a las mujeres? No son imaginaciones, es totalmente normal y tiene una explicación
Un estudio nuevo confirma que los gatos maúllan más a los hombres que a las mujeres, y la razón es simple: los hombres no entienden el lenguaje de los felinos, así que los gatos han aprendido a gritar para hacerse escuchar.
¿Por qué los gatos maúllan? para manipular a las personas
Hay que saber que originalmente, los gatos no tenían la costumbre de maullarse entre ellos. Aun así, a medida que fueron conviviendo con los humanos, empezaron a adquirir nuevas vocalizaciones para comunicarse con sus cuidadores, igual que lo harían con sus madres felinas.
De hecho, un estudio de 2009 encontró que el maullido de los gatos evolucionó con el propósito de manipular a los humanos, y que su sonido no es casual. Se parece mucho al llanto de un bebé, un sonido que resulta imposible de ignorar a las personas.
A diferencia de los perros, los gatos se han domesticado a sí mismos por necesidad. Se adaptaron a convivir con humanos para poder tener alimento de forma continua (no porque les caigamos bien).
Siempre se ha pensado que el maullido es un sonido genérico, pero con el tiempo las investigaciones confirmado que existen diferentes matices en un maullido. Ahora, un estudio ha encontrado que existen hasta 22 comportamientos diferentes en los felinos.
Los hombres no entienden las indirectas de los gatos
Los gatos son tradicionalmente más difíciles de estudiar que los perros, por eso este estudio se ha centrado en vídeos de 31 gatos facilitados por sus dueños. Con esto se pudieron analizar factores como que si el saludo del gato refuerza los lazos sociales, o que, como se pudo ver, los gatos eran mucho más ruidosos cuando saludaban a un hombre o a una mujer.
¿Por qué esta diferencia en cómo se comunican los gatos con hombres y mujeres? Los autores concluyen que las mujeres suelen interactuar más con sus mascotas, son más hábiles en la interpretación de los maullidos de sus felinos y además, suelen usar un lenguaje con tono agudo, como cuando se le habla a un bebé, que puede hacer sentir al animal que la mujer está siendo amigable. En cambio, los hombres son más despistados, por eso los gatos les maúllan mas fuerte, para conseguir llamar su atención.
Con este estudio se confirmó que la bienvenida de un gato consistía en levantar la cola, acercarse y frotarse. Es mucho más sutil que el saludo de un perro que te salta encima y te ladra, eso sí. Pero los felinos también saben demostrar lo que sienten, solo se debe aprender a analizar esos comportamientos.
No todos los maullidos son por comida
Este estudio también desmiente la idea de que los gatos solo maúllan para pedir comida. Si solo maullaran para pedir comida, intentarían llevar de camino a su dueño al comedero, pero no siempre es así. Muchas veces simplemente vienen a saludar y a pedir mimos. En este estudio se observó claramente este comportamiento en los vídeos.
Hay que tener en cuenta que este estudio se realizó en Turquía con tan solo unos pocos gatos. Tanto la cultura como los roles de género tradicionales pueden influir en cómo los hombres muestran sus emociones o interactúan con animales. Si la turca es una cultura en la que los hombres son menos expresivos, puede que los gatos se hayan acostumbrado a romper ese silencio.
Lo que sí está claro es que los gatos se dirigen a cada persona de forma diferente. Analizan las personas y adaptan de la mejor manera su forma de comunicarse al interlocutor. Ajustan su tono de maullido para manipular y obtener lo que necesitan, sea comida o mimos.
Así que cuando escuches a tu gato maullar, no pienses que se está quejando. Simplemente ha decidido que tu estilo de comunicación es pésimo y hace un esfuerzo para asegurarse de que le entiendes bien.
REFERENCIA
Greeting Vocalizations in Domestic Cats Are More Frequent With Male Caregivers