Encuentran en Teruel el cráneo de estegosaurio mejor conservado de Europa, un hito que puede cambiar lo que sabemos sobre los dinosaurios acorazados

Los dinosaurios acorazados, conocidos científicamente como tireóforos (thyreophora) eran un grupo de dinosaurios herbívoros y cuadrúpedos. El más reconocible es el  estegosaurios, un dinosaurio imponente con el lomo adornado por enormes placas óseas y una cola armada con afiladas espinas y que, por supuesto, aparece en Parque Jurásico.

Sin embargo, el rostro de estos dinosaurios no ha estado bien definido hasta ahora ya que sus cráneos eran extremadamente frágiles, formados por huesos delgados que rara vez sobrevivían al peso del tiempo y de los sedimentos. Por eso, el hallazgo de un cráneo casi intacto es el equivalente paleontológico a encontrar el Santo Grial, este fósil está permitiendo a los investigadores reescribir la historia evolutiva de estos animales.

El eslabón perdido de los dinosaurios acorazados encontrado en Teruel

Cráneo de dacentrurus armatus procedente del yacimiento fósil de Están de Colón. Crédito: Sergio Sánchez-Fenollosa , Alberto Cobos

Hace unos 150 millones de años, lo que hoy conocemos como el municipio de Riodeva, en Teruel, era un ecosistema radicalmente distinto, habitado por gigantes acorazados. En el reciente estudio, publicado en la revista científica Vertebrate Zoology, los paleontólogos Sergio Sánchez-Fenollosa y Alberto Cobos han presentado al mundo el cráneo de estegosaurio mejor conservado jamás descubierto en Europa.

Una aguja en un pajar de 150 millones de años

El extraordinario fósil fue desenterrado en el yacimiento «Están de Colón» dentro de la Formación Villar del Arzobispo, situado en la localidad de Riodeva, una región que ya es famosa a nivel mundial por sus ricos depósitos de dinosaurios del Jurásico Superior. Los restos pertenecen a la especie dacentrurus armatus, el estegosaurio europeo por excelencia, y tienen una antigüedad asombrosa de aproximadamente 150 millones de años.

Hasta ahora, los científicos que estudiaban al dacentrurus tenían que conformarse con piezas sueltas del esqueleto, principalmente de las extremidades, la pelvis o la cola, mientras que su cabeza era un misterio absoluto. Este equipo de paleontólogos de la Fundación Dinópolis no solo le ha puesto cara a este coloso, sino ha encontrado una pieza fundamental que permite rellenar un vacío histórico justo cuando se cumplen 150 años desde que la especie fue descrita por primera vez en 1875.

El estudio no solo describe el hueso, sino que revela detalles de la anatomía del animal como una característica única llamada autapomorfía, que es una orientación especial de un hueso de la nuca, el supraoccipital, que forma un ángulo de más de 90 grados con el techo del cráneo. Este rasgo podría estar relacionado con la movilidad de su cuello, que en el caso del dacentrurus era inusualmente largo.

Cráneo de dacentrurus armatus procedente del yacimiento fósil de Están de Colón.

Cráneo de dacentrurus armatus procedente del yacimiento fósil de Están de Colón. Crédito: Sergio Sánchez-Fenollosa, Alberto Cobos

Este nivel de preservación es tan inusual que el cráneo se ha convertido en un referente mundial para el estudio de los estegosaurios, proporcionando información esencial sobre estos dinosaurios acorazados sobre la forma y disposición de los huesos del hocico, que ayudan a comprender cómo se alimentaban, o nuevas características en la región ocular y mandibular.

Un nuevo árbol genealógico de los dinosaurios acorazados: neostegosauria

La importancia de este cráneo es mucho más que una bonita pieza de museo con un excelente estado de conservación. Gracias a la información que aporta, los científicos han propuesto una nueva clasificación en la jerarquía de los dinosaurios: neostegosauria.

Este nuevo grupo engloba a los estegosaurios más modernos derivados de tamaño mediano y grande que habitaron no solo Europa, sino también África, América del Norte y Asia entre el Jurásico y el Cretácico Inferior. El estudio demuestra que el dacentrurus está estrechamente emparentado con otras especies encontradas en Marruecos, lo que sugiere una conexión evolutiva entre los continentes que hoy conocemos como Europa y África.

No solo eso, la hipótesis evolutiva de este nuevo grupo, neostegosauria, sugiere que los estegosaurios se originaron y diversificaron en estas regiones para expandirse posteriormente hacia Norteamérica y Asia, experimentando cambios anatómicos en su cráneo durante esa dispersión. En pocas palabras, el cráneo de Teruel no solo cuenta la historia de un individuo, sino la de toda una familia de dinosaurios que se extendió por el planeta durante millones de años.

Este yacimiento está lejos de haber agotado sus secretos, los paleontólogos continúan excavando en la zona, donde ya se han localizado más restos óseos del mismo ejemplar adulto y fósiles de especímenes más jóvenes. Este lugar ya era conocido por su riqueza paleontológica, pero el nuevo hallazgo lo consolida como uno de los enclaves más importantes para estudiar la vida del Jurásico europeo, posicionando a Teruel como uno de los mejores lugares del mundo para estudiar dinosaurios.

REFERENCIA

New insights into the phylogeny and skull evolution of stegosaurian dinosaurs: An extraordinary cranium from the European Late Jurassic (Dinosauria: Stegosauria)