La temprana muerte de Simonetta Vespucci, inmortalizada como la Venus de Botticelli, es un misterio que solo se puede resolver a través de antiguos testimonios y obras de arte

¿Quién era en realidad la Venus de Botticelli? Su rostro es uno de los más icónicos de la historia del arte, con su larga cabellera dorada flotando al viento y una mirada serena pero cargada de melancolía, Simonetta Vespucci inmortalizó la belleza idealizada en la obra maestra de Sandro Botticelli, El nacimiento de la Venus. Sin embargo, detrás del lienzo se escondía una tragedia real. Conocida en la Florencia del siglo XV como La Sans Par, la sin igual, Simonetta falleció repentinamente en abril de 1476 con apenas 23 años.

Durante más de cinco siglos, tanto historiadores como médicos atribuyeron su prematura muerte a la tuberculosis (la peste blanca), sin embargo, una nueva investigación, publicada en la revista Endocrinology, Diabetes & Metabolism, ha desmontado este mito histórico, ofreciendo un diagnóstico médico moderno que afirma que Simonetta no murió de una enfermedad infecciosa, sino de cáncer.

La enfermedad de la Venus de Botticelli

El equipo de investigadores de la Universidad Campus Bio-Medico de Roma, la Universidad Queen Mary de Londres y la Universidad de California, liderado por la doctora Domiziana Nardelli, el profesor Paolo Pozzilli, ya había propuesto en 2019 que Simonetta padecía un adenoma hipofisario, un tumor benigno en la glándula hipófisis, situada en la base del cerebro.

Retrato alegórico de una mujer (Simonetta Vespucci), Sandro Botticelli (1480-1490 ca). Lienzo, Colección privada.

Retrato alegórico de una mujer (Simonetta Vespucci), Sandro Botticelli (1480-1490 ca). Lienzo, Colección privada.

Esta sospecha inicial se basaba en ciertos rasgos físicos visibles en sus retratos, como ligeros cambios en sus facciones a lo largo de los años e incluso el sutil estrabismo que muestra en la conocida pintura de Botticelli, que encaja con la presión que un tumor de este tipo suele ejercer sobre los nervios ópticos. Otra de las pistas encontradas se halla en el “Retrato alegórico de una mujer” de Botticelli, donde se la representa con leche brotando de su seno, un síntoma clásico de la hiperprolactina provocada por este tipo de tumores, lo que tendría sentido teniendo en cuenta que ella jamás tuvo hijos.

En este nuevo estudio, los científicos analizaron en profundidad la correspondencia privada intercambiada entre las familias Médici y Vespucci durante los últimos días de vida de la joven. Las cartas describen un cuadro clínico desgarrador que no encajaba con el lento declive propio de la tuberculosis pulmonar. Simonetta sufrió de forma repentina continuos dolores de cabeza que la debilitaban, confusión mental, alucinaciones, vómitos, fiebre alta y epistaxis, hemorragias nasales abundantes.

El inevitable final de Simonetta Vespucci: morir por baile o por violación

Con todas las evidencias recabadas, los investigadores determinaron que la causa exacta de la muerte fue una apoplejía hipofisaria, una condición médica que se produce cuando un adenoma o tumor en la hipófisis crece de manera acelerada y, provoca que un infarto o una hemorragia interna de forma repentina. Al expandirse dentro del cráneo, el tumor colapsa las estructuras que lo rodean, desencadenando una presión intracraneal masiva que explica perfectamente el delirio, el dolor insoportable y el colapso final de la musa.

El estudio ha tratado de formular una hipótesis sobre qué desencadenó este trágico final. La literatura de la época apunta a dos eventos físicos intensos que pudieron elevar de golpe su presión arterial y precipitar la hemorragia del tumor: la exigencia física de los enérgicos bailes de saltos en la corte renacentista o un posible intento de agresión sexual por parte del infame y cruel Alfonso II de Aragón, duque de Calabria, con quien se cruzó en Florencia poco antes de enfermar.

Cinco siglos después de que Botticelli pidiera ser enterrado a los pies de su musa en la iglesia de Ognissanti, la ciencia médica aún continúa descifrando el enigma de su muerte, recordándonos que detrás de la belleza eterna de la Venus latía un corazón vulnerable atrapado por los límites de la medicina de su tiempo.

REFERENCIA

Pituitary Tumour Apoplexy as Cause of Death of Simonetta Vespucci, the Venus by Botticelli