Jian changmaensis es una nueva especie de microraptorinino del Cretácico hallado en Gansu, China, es el primer dinosaurio no aviano encontrado en esa localidad
Imagen: El Jian changmaensis (izquierda) ataca al ave primitiva Gansus yumenensis (derecha) en lo que hoy es la cuenca de Changma, en el noroeste de China, hace aproximadamente 120 millones de años. Crédito de la imagen: Lewis LaRosa / Jão Canola.
La Cuenca de Changma, en la provincia de Gansu, es uno de los yacimientos más ricos de aves del Cretácico temprano del mundo. En las excavaciones que el equipo del Carnegie Museum y sus socios chinos han realizado allí durante años, han recuperado más de cien especímenes de aves: una diversidad extraordinaria para una sola localidad.
Pero entre todos esos fósiles, nunca había aparecido un dinosaurio no aviano. Eso cambia ahora con Jian changmaensis: un solo fragmento, el hueso del hombro izquierdo y parte de la extremidad delantera, es suficiente para identificar una nueva especie de dinosaurio emplumado del subgrupo Microraptorinae.
Lo que revela un único hueso de hombro
El espécimen de Jian changmaensis es fragmentario, pero los huesos del hombro y del brazo de los dinosaurios emplumados son diagnósticamente ricos en información: sus proporciones, la forma de los procesos de inserción muscular y la geometría de las articulaciones reflejan la función del miembro y la posición filogenética del animal con precisión sorprendente. El fragmento de cúbito (el hueso del antebrazo) de Jian tiene unos 10 centímetros de longitud, lo que extrapola a un animal de envergadura de aproximadamente un metro y veinte centímetros, comparable en tamaño a un búho campestre.
Holotipo de Jian changmaensis, compuesto por una parte articulada de la cintura pectoral izquierda (escapulocoracoides) y la extremidad anterior (húmero, radio y cúbito).
«Uno de los mayores especímenes de microraptor que jamás se hayan encontrado», señaló la Dra. Jingmai O’Connor del Field Museum. Como todos los microraptorinos, Jian changmaensis probablemente tenía plumas largas tanto en los brazos como en las patas, dando al animal la apariencia de un pequeño dragón con cuatro alas. Si esas plumas en las patas traseras generaban sustentación aerodinámica (como en Microraptor gui, la especie más famosa del grupo), Jian habría sido capaz de planear de árbol en árbol, aunque el vuelo motorizado completo probablemente estaba más allá de sus capacidades.
Un nuevo capítulo en la biogeografía del Cretácico asiático
El hallazgo más importante de Jian changmaensis es biogeográfico: hasta ahora, todos los microraptorinos confirmados procedían del Grupo Jehol, en el noreste de China, concretamente de las provincias de Liaoning, Hebei y Mongolia Interior. Ese conjunto de formaciones geológicas es famoso por su extraordinaria preservación de plumas y tejidos blandos en tres dimensiones. Changma (Gansu) está a unos 2.000 kilómetros al oeste-noroeste de Jehol.
La presencia de un microraptorino en Changma implica que el grupo tenía una distribución geográfica mucho mayor de lo que el registro fósil anterior sugería, y que los ecosistemas del Cretácico temprano del centro de Asia albergaban faunas similares a las del noreste de China. También ilumina otro misterio de la localidad: los restos de aves de Changma incluyen huesos rotos con patrones de fractura que recuerdan a las pelotas de regurgitación (egagrópilas) que las aves de presa modernas producen al digerir presas. Un depredador emplumado del tamaño de Jian changmaensis, que se habría alimentado de las aves más pequeñas del yacimiento, es el candidato perfecto para haber producido esas egagrópilas de hace 120 millones de años.
REFERENCIA