El BYD Atto2, un SUV compacto 100% eléctrico, monta un nuevo concepto de batería. Blade Battery la llaman y ha sido premiada por el Women’s Worldwide Car of the Year por lo que supone de innovación tecnológica.
El BYD Atto2 batalla en un mercado muy competido en el que se libra una gran batalla. El KIA EV3 y el Volvo EX30, los dos eléctricos y características similares, son algunos de los modelos a los que se enfrenta. Fácil no lo tiene porque el nivel en todos los casos es muy alto. Se trata de tres coches bien acabados y con habitabilidad más que razonables para sus tamaños. Serán la autonomía y el precio quienes determinarán en muchos casos la decisión de compra. Y aquí es donde BYD va a desplegar sus cartas.
Una batería de premio
La Blade Battery, galardonada por el Women’s Worldwide Car of the Year como la mejor tecnología del automóvil, es una forma de entender la acumulación de electricidad que, gracias al almacenaje de celdas como si fueran cuchillas, permite una mayor optimización del espacio. Todo el conjunto de baterías forma parte del chasis mismo. Además, no utiliza cobalto en su fabricación, sino fosfato de hierro y litio, una alternativa menos contaminante a las soluciones habituales. El sistema se ayuda de una bomba de calor que mantiene la batería a una temperatura ideal para su funcionamiento y evita la falta de eficacia que suelen tener en climas fríos.
La batería del BYD forma parte del mismo chasis, está integrada en él.
Otros modelos de la casa con mayores dimensiones como el BYD Seal ofrecen más capacidad de almacenamiento de la energía. En este caso, se queda en 45,1 kWh, inferior a la de sus competidores. Lo bueno es que el consumo es muy razonable y llega a alcanzar una autonomía en ciclo combinado de 312 km, y de 463 km en ciclo urbano.
A la hora de conducirlo hay que tener en cuenta que el centro de gravedad es muy bajo debido al peso de las beterías. Eso no le resta agilidad ni maniobrabilidad debido a que tiene uno de los mejores radios de giro de su segmento (5,25 m). En el interior, cuenta con una pantalla de 8,8″ para el cuadro de instrumentos y una pantalla de 10,1 pulgadas para el sistema de infoentretenimiento. La conducción es suave y el consumo combinado real en nuestra toma de contacto, de 14,5 kWh.
Chulería
El BYD Atto2 se permite aun así el lujo de ofrecer un sistema que devuelve energía a la red. ¿Para qué sirve esto? La idea es que el coche funcione como un acumulador. Así, puede cargar durante las horas de tarifa más baja y devolver electricidad a la red cuando el precio sea más alto. También es muy conveniente en las salidas al campo para alimentar pequeños electrodomésticos.
Otro de los trucos que tiene en la chistera es el de la apertura de puertas a través de la tecnología NFC, la misma que utilizan los móviles para pagar en los datáfonos. Permite igualmente enviar un código para que una persona sin llaves pueda abrir el coche desde cualquier lado y, gracias a la aplicación BYD, realizar algunas funciones a distancia como calentar los asientos del coche antes de entrar.
El BYD Atto2 está disponible a partir de 28.780 euros con los descuentos de la marca incluidos.