Las baterías de ion litio que conocemos empiezan a tener los días contados. Otros sistemas más eficientes como las baterías de estado sólido abren la puerta a un futuro de movilidad aún más eficiente. Nissan ya está trabajando en ello.
Hay conductores firmes defensores de la movilidad eléctrica y los hay que todavía no confían mucho en ella. Para los más indecisos, Nissan ha desarrollado un sistema que denominan e-Power y que podría definirse como la transición entre los coches con motor de combustión y los que se mueven a pilas.
En los modelos ahora disponibles con el sistema e-Power, el Nissan Qashqai y el Nissan X-Trail, un motor eléctrico genera la fuerza de tracción. La particularidad está en que esa electricidad no proviene de la red, sino que la genera un motor de combustión que el coche lleva acoplado. Esto evita la dependencia de cargadores y elimina la angustia de quedarse sin autonomía.
Las baterías de estado sólido son más eficientes en términos de autonomía y longevidad
Pero la tecnología va más allá. Las baterías de estado sólido se erigen en una alternativa a las tradicionales de ion-litio, con sus problemas de degradación, límite de cargas y sensibilidad a las temperaturas extremas, entre otros. Nissan ha anunciado a las juradas que integran el Women’s Worldwide Car of the Year –organización en la que QUO está representada– que habrá prototipos con esta tecnología en los próximos meses. La propia Cliodhna Lyons, vicepresidenta de planificación de productos de Nissan Región AMIEO, aseguró que en 2028 circularán modelos con esta tecnología en nuestras carreteras.
Un paso de gigante
Las baterías de estado sólido suponen un gran avance en el mundo de la movilidad eléctrica. En lugar de un electrolito líquido o gel, como en las de iones de litio, utilizan uno sólido, generalmente de cerámica, vidrio o polímero. Las ventajas se traducen en menor riesgo de incendio, mayor autonomía, cargas un 30% más rápidas y un incremento de la longevidad.
No es la primera vez que la marca toma la delantera en materia de movilidad eléctrica. Ya lo hizo cuando lanzó el Nissan Leaf (Leading, Environmentally friendly, Affordable, Family car) en 2010. Era la primera vez que un coche 100% eléctrico se producía de forma masiva y con ello Nissan demostró que moverse con energía eléctrica era una opción más que realista. El sector siguió sus pasos.
Los retos para la marca continúan. En el punto de mira está la guerra comercial que se avecina –estamos preparados para cualquier situación asegura Cliodhna Lyons– y una política de inclusión que pasa por que el 35% de los puestos de liderazgo de la firma estén ocupados por mujeres en 2030. Ese sí que es un desafío.