Con las primeras lluvias España se convierte en un verdadero paraíso micológico, aunque la gran cantidad de hábitats que nos rodean hacen que podamos disfrutar de una gran variedad de setas y hongos casi durante todo el año. “Tradicionalmente ha habido dos tipos de setas, los níscalos y la seta de cardo, que son los que se han recolectado de forma mayoritaria en nuestro país. Pero de un tiempo a esta parte, el aumento de aficionados y la creación de multitud de asociaciones micológicas han ampliado el abanico de especies codiciadas”, aseguran desde lacasadelassetas.com. Para quien se anime, es importante llevar una cesta de mimbre que permita la aireación de las setas, mochila, una navaja específica y ropa y calzado adecuados.

1.- Boletus. Destaca por su sabor dulzón, textura y consistencia.
2.- Champiñón. La más conocida y recolectada en nuestro país, aparece en primavera hasta el final del otoño.
3.- Níscalo. De gran abundancia en España, surge en otoño y a principios de invierno en pinares jóvenes.
4.- Oronja. Se ve en verano y a principios de otoño.
5.- Parasol. Se encuentra en encinares, robledales y bosques de coníferas.
6.- Rebozuelo. Muy carnosa, la verás en otoño en robledales y hayedos.
7.- Senderuela. Muy común y abundante en Pirineos.
8.- Seta de cardo. Una de las más buscadas en Madrid, Segovia y Ávila.
9.- Seta de chopo. Habita en los troncos de chopos muertos o viejos.
10.- Trompeta de la muerte. Muy codiciada, crece formando ramilletes desde finales de verano.
11.- Trufa negra. Subterránea, de gran valor culinario y cara por su escasez.
12.- Negrilla. Sale a finales de otoño y hay una versión venenosa.
13.- Gula de monte. De color amarillento, vive, en pinares.
14.-Llanega. Prolifera de octubre a noviembre en carrascales.

Redacción QUO