El misterio de los gusanos caníbales

El misterio de los gusanos caníbales

El reino animal no para de sorprender con sus complejos sistemas vitales. Un estudio reciente ha demostrado que los gusanos nematodos canibalizan sus propios intestinos para sintetizar yema para sus huevos, lo que fomenta su envejecimiento. Lo que les ayuda a reproducirse también perjudica su calidad de vida y hasta puede provocarles tumores uterinos.

El genetista David Gems, de la Universidad de Londres, es uno de los principales autores de esta investigación. Sostiene que cuando se alteraron los genes de las yemas de los huevos, los intestinos de los animales no se desintegraron, lo que permitió que, por un lado, vivieran más tiempo, y, por otro, confirmaba la idea de que comerse sus propias entrañas también provocaba que viviesen menos días (su esperanza de vida suele ser de tres semanas).

Gems extrapola los resultados del estudio a seres humanos y defiende que «cuando envejecemos, no es que nos gastemos, sino que nuestros propios genes nos están destruyendo». No digerimos nuestros propios intestinos para producir otros elementos, pero los continuos procesos orgánicos internos podrían fomentar el envejecimiento del cuerpo.

Fuente: ScienceMag

Redacción QUO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

El misterio de los gusanos caníbales

El misterio de los gusanos caníbales

El reino animal no para de sorprender con sus complejos sistemas vitales. Un estudio reciente ha demostrado que los gusanos nematodos canibalizan sus propios intestinos para sintetizar yema para sus huevos, lo que fomenta su envejecimiento. Lo que les ayuda a reproducirse también perjudica su calidad de vida y hasta puede provocarles tumores uterinos.

El genetista David Gems, de la Universidad de Londres, es uno de los principales autores de esta investigación. Sostiene que cuando se alteraron los genes de las yemas de los huevos, los intestinos de los animales no se desintegraron, lo que permitió que, por un lado, vivieran más tiempo, y, por otro, confirmaba la idea de que comerse sus propias entrañas también provocaba que viviesen menos días (su esperanza de vida suele ser de tres semanas).

Gems extrapola los resultados del estudio a seres humanos y defiende que «cuando envejecemos, no es que nos gastemos, sino que nuestros propios genes nos están destruyendo». No digerimos nuestros propios intestinos para producir otros elementos, pero los continuos procesos orgánicos internos podrían fomentar el envejecimiento del cuerpo.

Redacción QUO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Más en Quo

Cómo sacarle potencia extra a tu coche

Por 28 septiembre, 2022 Motor

El Cupra Born e-Boost incorpora un sistema que permite sacar 27 caballos de potencia extra en los momentos más decisivos de la conducción Conseguir potencia extra en el motor es una de las ambiciones de muchos aficionados al automóvil. Trucos caseros, ingenios mecánicos y sofisticadas mejoras prometen soluciones milagrosas que raramente lo son. Las modificaciones […]

¡DART dio en el blanco! La primera misión de defensa planetaria de la historia ha impactado en el asteroide Dimorphos

Por 27 septiembre, 2022 AstroCIENCIA

Así se vivió en directo el impacto de DART en el asteroide Dimorphos. Lo cuenta Isabel Herreros, científica del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) que ha participado en la misión.

Colisión inminente de dos agujeros negros (y tenemos tecnología para sentir el zambombazo)

Por 26 septiembre, 2022 AstroCIENCIA

Dos agujeros negros con una masa acumulada de 150 mil millones de soles se encuentran en trayectoria de colisión inminente

El rugido espacial: el misterio del sonido más fuerte del universo

Por 26 septiembre, 2022 AstroCIENCIA

Hace unos años los astrónomos se sorprendieron al detectar por una altísima señal de radio sin origen determinado, un rugido espacial que sigue sin tener explicación

ROS FILM FESTIVAL 2021

ros film festival

ESPECIAL QUÍMICA




    HISTORIAS MÍNIMAS

    ROS FILM FESTIVAL 2020