Ya no hace falta encontrar restos fósiles humanos para conseguir ADN antiguo. Acaban de obtener ADN de neandertales de los sedimentos en cuevas de Siberia y en Atapuerca. 

Un equipo internacional con participación española publica en la prestigiosa revista Science la recuperación de ADN nuclear de varios neandertales a partir del sedimento de dos cuevas siberianas y de la Galería de las Estatuas, en la Cueva Mayor de la sierra de Atapuerca (Burgos).

El grupo de investigación español está liderado por Juan Luis Arsuaga, director científico del Museo de la Evolución Humana.

Según describen los autores del estudio publicado en Science: La cueva de Estatuas en el norte de España fue un hervidero de actividad hace 105.000 años. Los artefactos encontrados hasta ahora muestran que sus habitantes neandertales empuñaron herramientas de piedra, mataron ciervos rojos y pudieron haber hecho fuegos. También dejaron pistas más sutiles en el suelo de la cueva: su propio ADN.

Los investigadores han encontrado en la gruta conocida como Estatuas, en Atapuerca, el primer ADN nuclear de un ser humano antiguo que se extrae de los sedimentos.

Se trata de la menos conocida de las galerías de la Cueva Mayor en la Sierra de Atapuerca, la Galería de las Estatuas.

Las piedras que hablan

El nombre le viene de unas grandes estalagmitas que se formaron hace más de un millón de años. A esas formaciones calcáreas se les atribuía la capacidad de hablar y aparecen en crónicas antiguas haciendo profecías.

Esta galería se comunicaba con el exterior en la época de los neandertales, pero luego la boca se rellenó y la cavidad quedó aislada, de manera que cuando llegaron los H. sapiens a Atapuerca ya no pudieron entrar y ver las viejas columnas.

Finalmente, sobre el lugar donde habían vivido los neandertales se formó un suelo estalagmítico, es decir, una gruesa plancha de calcita, que selló para siempre el yacimiento.

Sedimentos sin alteraciones

En las excavaciones que se realizan desde el año 2008 en la Galería de las Estatuas se han recuperado restos de los animales consumidos por los neandertales y sus herramientas líticas, además de una falange de pie indiscutiblemente neandertal.

El equipo dirigido por Matthias Meyer,  investigador senior del grupo de genética evolutiva del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva que dirige Svante Pääbo (Premio Princesa de Asturias) en Leipzig, ha explorado la posibilidad de obtener ADN directamente de los sedimentos, sin necesidad de tomar muestras en huesos humanos, que faltan en la mayoría de los yacimientos.

En el artículo que se publica en Science, liderado por Benjamin Vernot, del equipo de Matthias Meyer, se informa de la obtención de ADN mitocondrial y ADN nuclear en dos yacimientos de los montes Altai en Siberia (cuevas Denisova y Chagyrscaya), y también en la Galería de las Estatuas de la Cueva Mayor de Atapuerca.

El ADN del individuo más antiguo perteneció a un varón neandertal de raigambre antigua. Está datado en aproximadamente 110.000 años, pero su estirpe se originó antes, hace unos 130.000 años.

De algunos miles de años después es el ADN de por lo menos cuatro mujeres. Las más modernas se datan en unos 80.000 años. El clima ha cambiado para entonces, porque ya ha empezado el último ciclo glaciar.

Los neandertales de la última glaciación se conocen informalmente como “clásicos”. Los neandertales que tuvieron los cerebros más grandes de toda la evolución humana, más grandes incluso que los nuestros.

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