Los científicos de la Universidad de Oxford han analizado la convivencia entre neandertales y homo sapiens, más en concreto, si se besaban entre sí 

Un estudio reciente investiga si los neandertales podrían haberse besado con humanos modernos. Ya existen estudios que corroboran que los neandertales y los primeros humanos podrían haber estado relacionados e incluso cruzados, ya que los humanos modernos tenemos entre un 1% y un 10% de ADN neandertal. Pero además se ha descubierto que compartían la misma microbiota bucal a lo largo de cientos de miles de años después de la separación de ambas especies, lo que podría significar que intercambiaron saliva, en otras palabras, se besaron.

La doctora Matilda Brindle, bióloga evolutiva y autora del estudio, afirmó que lo más seguro es que las dos especies se estaban besando. Para poder llevar a cabo el estudio, los investigadores ampliaron la definición de beso, porque lo que conocemos como un beso entre humanos no en los mismo en otros animales.

Se ha descubierto que seguramente los animales sí se besan, pero no del mismo modo que los humanos. En este caso, los científicos definieron el significado de beso basado en intercambios amistosos entre dos miembros de la misma especie que implicaban un contacto de boca a boca sin pasarse alimentos. Estudiaron informes de besos en primates de África y Asia, y además utilizaron videos de YouTube para confirmarlo.

La convivencia entre neandertales y homo sapiens

Los resultados de la investigación sugieren que el beso evolucionó entre 21,5 y 16,9 millones de años en los ancestros de los grandes primates. Así que seguramente, neandertales y homo sapiens también se daban besos, y no solo entre miembros de su misma especie.

Saber que tanto los humanos como los neandertales se besaban dentro de su especie, nos indica que seguramente también, las dos especies, se hayan besado entre ellas. Seguramente usaban los besos en contextos sexuales como para la reproducción o para escoger pareja.

El Dr. Jake Brooker, de la Universidad de Durham, nos confirma que el acto de besarse se encuentra en muchas especies de simios y que tiene sentido que encontremos este origen en nuestro pasado evolutivo. El doctor, que es experto en el comportamiento de los simios, afirma que los besos no son exclusivos de los humanos y que, si observamos a los animales también lo veremos en otras especies.

Sin embargo, Penny Spikins, profesora de arqueología de los orígenes humanos, de la Universidad de York, afirma que el beso es cultural y que no es común en todas las sociedades.

Los seres humanos dependemos mucho de nuestros vínculos emocionales y sociales, y la confianza y la intimidad son importantes desde hace millones de años. Por eso, aunque tengamos una imagen más salvaje de los neandertales, no nos debe sorprender que en el pasado se dieran besos, y se los dieran también a nuestros antepasados.

REFERENCIA

A comparative approach to the evolution of kissing