¿Tienes problemas para dormir? Puede que el problema no esté ni en la ansiedad o el estrés, es simplemente que tu reloj interno está desajustado

Entre el 20 y el 48 % de la población adulta en España tiene problemas de sueño según la Sociedad Española de Neurología. Las personas que no pueden dormir por la noche le dan demasiadas vueltas a la cabeza o tienen pensamientos intrusivos y esto les dificulta conciliar el sueño. Esto se atribuye muchas veces al estrés, pero puede haber otra causa.

Según una nueva investigación, de la Universidad de Australia del Sur, la Universidad Estatal de Washington y la Universidad de Flinders, el insomnio crónico, provocado por el sobrepensamiento, podría deberse a una alteración del reloj interno del cuerpo. Esto impediría que el cerebro pase a un estado de descanso nocturno.

Las personas que tienen dificultades para dormir sufren un retraso del ritmo diario natural de la actividad mental, lo que mantiene la mente en modo alerta cuando debería estar descansando.

Los investigadores observaron que en las personas que no sufren de insomnio, al llegar la noche sus pensamientos se vuelven más fragmentados o visuales, lo que favorece el sueño.

Problemas para dormir y una mente llena de pensamientos intrusivos

En cambio, las personas que padecen de insomnio, pasan por un proceso mental en el que no diferencian el día de la noche. Es decir, su mente sigue resolviendo problemas en lugar de descansar por la noche. Esto también está relacionado con que tienen una mente acelerada, llena de pensamientos intrusivos y repetitivos.

El equipo de investigación quiso averiguar si el problema surgía del reloj biológico, que en estado normal debería regular factores como los ciclos de alerta (diario o nocturno), la temperatura corporal o la liberación de hormonas.

Los investigadores Kurt Lushington y Jillian Dorrian, analizaron a 32 adultos, la mitad con insomnio y la otra mitad sin problemas para conciliar el sueño. Durante 24 horas seguidas, con una luz tenue y un poco reclinados, estuvieron sin dormir y respondiendo a encuestas cada hora. Así, pudieron evaluar qué tipo de pensamientos tenían y cómo eran. Era importante definir los pensamientos, si eran visuales o basados en un diálogo, si eran repetitivos o secuenciales, o incluso si los sentían como reales o imaginarios.

Un reloj interno desajustado

Los resultados que se obtuvieron señalaron que las personas con un estado de sueño normal, al llegar el momento de irse a dormir, tenían pensamientos más imaginarios, propios del sueño, y menos dirigidos, como cuando se está en estado de alerta. En cambio, las personas con insomnio, a la hora de dormir seguían con pensamientos lógicos toda la noche. Además, el reloj interno de las personas con insomnio estaba desplazado y no mandaba la señal de irse a dormir cuando tocaba.

Los autores interpretan que el insomnio no es solo un problema psicológico derivado del estrés, la ansiedad o los malos hábitos, sino que también podría ser a causa de un desajuste en el reloj interno. Con este estudio se podrían estudiar terapias alternativas para reajustar el ritmo circadiano y que el cuerpo recupere su estado natural. Por ejemplo, se podría poner una luz intensa por la mañana para despertarse y, para irse a dormir, sumergir la habitación en una oscuridad absoluta.

REFERENCIA

Cognitive-affective disengagement: 24h rhythm in insomniacs versus healthy good sleepers