Dos linajes humanos desconocidos sobreviven en nuestro ADN

adn

Un nuevo método de análisis genético ha detectado rastros de dos poblaciones humanas extintas y hasta ahora ignoradas en nuestro ADN, una de las cuales aportó material genético a casi toda la humanidad actual a través de un cruce indirecto con los denisovanos.

El árbol genealógico de la especie humana ya incluía, hasta hace poco, a los neandertales y a los denisovanos como nuestros parientes extintos más conocidos, con quienes el Homo sapiens se cruzó en distintos momentos de su historia. Un estudio publicado el 30 de juli den Science añade dos ramas más a ese árbol: dos linajes "fantasma" que ningún fósil ha logrado identificar todavía, pero cuya huella genética permanece grabada en el genoma de las personas vivas.

Índice
  1. Una técnica capaz de rastrear ecos genéticos invisibles
  2. Un cruce indirecto a través de los denisovanos
  3. Un árbol genealógico más frondoso de lo que se pensaba
  4. Referencia

Una técnica capaz de rastrear ecos genéticos invisibles

El equipo, encabezado por Yulin Zhang y Priya Moorjani, desarrolló un método basado en grafos de recombinación ancestral, una herramienta estadística que permite reconstruir la historia evolutiva de fragmentos concretos del genoma con mucha más precisión que las técnicas anteriores. Aplicado a bases de datos genómicas de gran escala, el análisis reveló patrones de introgresión (la incorporación de ADN de una población a otra mediante cruces) que no correspondían a ningún linaje humano conocido.

El primero de estos linajes fantasma se cruzó con humanos anatómicamente modernos en África hace más de 50 000 años, antes de la gran migración hacia Europa y Asia. Este linaje se separó del resto del árbol humano hace unos 800 000 años, aproximadamente en la misma época en que se produjo la escisión entre neandertales y denisovanos, y su huella genética representa hoy alrededor del 1% del genoma de cualquier persona viva, sin importar su origen geográfico.

Un cruce indirecto a través de los denisovanos

El segundo linaje es todavía más antiguo y su historia más enrevesada. Se había separado ya de otros homínidos hace unos 1,8 millones de años cuando, hace más de 200 000 años, probablemente se cruzó en Eurasia con los denisovanos. Fue a través de ese cruce intermedio, y no de un contacto directo con el Homo sapiens, como fragmentos de su ADN terminaron llegando hasta el genoma humano moderno, en lo que los autores describen como un "desvío" genético de varios cientos de miles de años.

Este segundo hallazgo resulta especialmente revelador porque demuestra que la mezcla genética entre especies humanas no fue un fenómeno aislado ni limitado a los encuentros directos entre el Homo sapiens y sus parientes más cercanos. Los denisovanos, a su vez, actuaron como intermediarios que canalizaron material genético de poblaciones aún más antiguas y desconocidas hacia el linaje que terminaría dando lugar a los humanos actuales.

Un árbol genealógico más frondoso de lo que se pensaba

El hallazgo se suma a una serie de descubrimientos recientes que están complicando, en el mejor sentido, el relato simplificado de la evolución humana como una línea recta desde un ancestro africano hasta el Homo sapiens actual. Cada nueva técnica de análisis genómico parece asomar una nueva rama en un árbol que, lejos de simplificarse con el tiempo, se revela cada vez más enmarañado, con poblaciones que se separaron, se aislaron durante cientos de miles de años y volvieron a encontrarse, dejando su huella en el ADN de quienes vinieron después.

Los autores no descartan que existan más linajes fantasma por descubrir a medida que se perfeccionen las técnicas de análisis y crezcan las bases de datos genómicas disponibles. Cada nuevo genoma secuenciado, señalan, es una oportunidad para detectar ecos de poblaciones que ningún resto óseo ha revelado todavía, y que solo sobreviven, de forma fragmentaria, en el ADN de quienes hoy pueblan el planeta.

Referencia

Recovering signatures of archaic hominin introgression using ancestral recombination graphs (Yulin Zhang et al., Science, 2026)

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Dos linajes humanos desconocidos sobreviven en nuestro ADN puedes visitar la categoría SER HUMANO.

Artículos relacionados

Continúa Leyendo

Subir