La IA generativa ya está en el cine, este anuncio de Porsche es un 99% falso, solo un plano es real

La inteligencia artificial generativa, como Veo 2 de Google DeepMind, está transformando cómo se crean películas y contenidos audiovisuales. Desde generar escenarios hasta personajes, esta tecnología permite a una sola persona producir lo que antes requería millones de euros y grandes equipos. Sin embargo, su avance plantea preguntas inquietantes sobre la autenticidad visual y los efectos sociales de una realidad moldeada por IA.

Un reciente anuncio ficticio de Porsche titulado The Pisanos ha puesto en evidencia el inmenso poder de la inteligencia artificial generativa para la producción audiovisual. Este «spot», que a primera vista parece una pieza de altísimo presupuesto, es en realidad el producto de un solo creador, László Gaál, usando la herramienta Veo 2 de Google DeepMind.

Gaál, que reside en Vietnam, trabajó tres semanas para crear tanto el anuncio como las imágenes «detrás de cámaras». Sorprendentemente, solo un plano es auténtico: el de su propio rostro explicando el proceso creativo. Todo lo demás, desde paisajes hasta personajes y momentos emotivos, fue generado por IA.

Gaál tiene acceso anticipado a Veo 2, y reveló en un hilo de Reddit que la mayor dificultad en este proyecto fue mantener consistencia en los personajes y las escenas. Actualmente, Veo 2 no permite usar imágenes o vídeos de referencia, limitando la creación a descripciones textuales. Según Gaál, esto obliga a redactar instrucciones extremadamente detalladas para que los personajes parezcan los mismos a lo largo del vídeo. Sin embargo, lejos de ser un truco para ocultar limitaciones, los cortes rápidos y estilizados del anuncio fueron una elección artística para contar mejor la historia.

Una vez resuelta la coherencia de los personajes, la principal diferencia entre las tomas generadas por la IA y las producciones «reales» de Hollywood podría acabar siendo que las de la IA tienen mejor aspecto. Para ilustrarlo, aquí tienes otro de los clips de prueba de Gaál, publicado hace cinco días:

Este desarrollo marca un momento crucial para la industria cinematográfica. En el pasado, la creación de un anuncio de este calibre habría requerido una inversión de millones de euros, múltiples localizaciones y un equipo de decenas de personas. Ahora, gracias a herramientas como Veo 2, un único creador puede generar imágenes que igualan, o incluso superan, la calidad de las producciones tradicionales.

Pero la promesa de esta tecnología va mucho más allá de los anuncios o vídeos promocionales. A medida que sistemas como Veo 2 evolucionen, podrían encargarse de proyectos completos: desde escribir guiones con modelos de lenguaje como ChatGPT, hasta generar y ensamblar todos los elementos visuales, sonoros y narrativos. En un futuro no muy lejano, cualquiera podría producir su propia película personalizada, eligiendo detalles en tiempo real. Imagina pedirle a tu asistente virtual algo como: «Quiero una película de ciencia ficción con dragones cibernéticos y un protagonista inspirado en mí mismo», y recibir un contenido completo en cuestión de minutos.

Incluso podríamos entrar en la era de un entretenimiento completamente interactivo y en tiempo real, integrado en experiencias inmersivas de realidad virtual. Algo parecido a los holodecks de Star Trek, donde podríamos vivir nuestras propias historias en entornos hiperrealistas generados al instante.

Sin embargo, no todo es utopía. La capacidad de crear vídeos hiperrealistas plantea serias preocupaciones éticas y sociales. En un mundo donde cualquier imagen puede ser generada por IA, nuestra confianza en lo que vemos podría desaparecer. Aunque empresas como Google implementen marcas de agua digitales para identificar los vídeos creados por inteligencia artificial, la rápida expansión de esta tecnología asegura que otras organizaciones –menos éticas– encontrarán formas de evitar estas restricciones. ¿Podemos distinguir lo que es real?

Aún más preocupante es el impacto social de un mundo donde el entretenimiento se vuelve infinitamente personalizable. Si cada persona puede crear y consumir su propia narrativa a medida, ¿qué ocurrirá con los «relatos compartidos» que nos conectan como sociedad? En su libro Sapiens, Yuval Noah Harari destaca que mitos colectivos como las naciones, la religión o el dinero son los pilares de la organización humana. En su obra más reciente, Nexus, advierte que la IA está «hackeando el sistema operativo de nuestra civilización», poniendo en peligro estos mitos comunes al controlar nuestra comunicación y, ahora, nuestro entretenimiento.

Por supuesto, también existe la perspectiva optimista. Herramientas como Veo 2 democratizan la creatividad, permitiendo que cualquiera con una idea pueda convertirla en realidad. Para muchos, esto no es más que una oportunidad emocionante para explorar nuevas formas de contar historias y expandir los límites de lo que consideramos posible en el arte y el cine.

El vídeo de Gaál no solo muestra el potencial técnico de Veo 2, sino que también nos invita a reflexionar sobre el futuro de la narrativa audiovisual en un mundo moldeado por la inteligencia artificial. ¿Será este un renacimiento creativo, o el inicio de una realidad donde la verdad es cada vez más difícil de discernir? Como dice el propio Gaál, estamos viviendo tiempos asombrosos, tanto por las oportunidades como por los desafíos que enfrentamos.

Fuente: László Gaál