Qué pasa cuando se apaga la luz de golpe? Más allá del caos reciente en la Península Ibérica, la historia está llena de apagones que pusieron a prueba a sociedades enteras.
El 28 de abril de 2025, una enorme falla eléctrica dejó sin luz a buena parte de España, Portugal y algunas zonas del sur de Francia. Todo empezó sobre las 12:30 del mediodía, pero el regreso de la electricidad fue lento y desigual: hubo lugares que no recuperaron el servicio hasta la madrugada. La situación afectó de lleno a infraestructuras básicas y dejó a millones de personas en la Península Ibérica dependiendo de linternas, velas y paciencia.
El caos no tardó en hacerse notar. Trenes detenidos, operaciones médicas no urgentes suspendidas y centros de salud funcionando con lo justo. Las redes móviles también colapsaron: hacer una llamada o conectarse a internet fue misión imposible en muchas zonas. Aunque el desconcierto fue general, este no es el primer gran apagón que vivimos. La historia ya nos ha enseñado cómo un fallo puede paralizar países enteros.
Esta es una lista de los apagones que dejaron huella en la humanidad:
1965: Apagón de Nueva York
En noviembre de 1965, Nueva York vivió una noche insólita. Sin luces, sin ascensores, sin televisión. Todo por culpa de un fallo eléctrico originado en Canadá que afectó a más de 30 millones de personas en EE.UU. y el este de Canadá. Muchos recuerdan esa jornada como una mezcla extraña entre desconcierto y una especie de calma forzada.
1977: Apagón de Nueva York
Sin embargo, no es este el apagón más famoso en la Gran Manzana. El apagón de Nueva York de 1977 afectó solo a los nueve millones de habitantes de la ciudad y duró apenas 24 horas. Un rayo causó la desconexión de la planta nuclear de Indian Point, mientras que un segundo rayo generó que dos líneas de transmisión de 345 kV cerraran. Esto dio lugar a una sobretensión, que se unió a fallos en los sistemas de seguridad y errores humanos. Pero esta vez el apagón provocó el saqueo masivo, con más de 1.600 tiendas asaltadas, 1.000 incendios y el arresto de 3.776 personas en una sola noche.
2003: Apagón en el norte de EE.UU. y Canada
Años más tarde, en 2003, otro apagón sacudió el noreste del continente americano. Esta vez, el origen fue una cadena de errores técnicos y humanos en Ohio. Resultado: más de 50 millones de personas sin luz, con ciudades enteras sumidas en el silencio y semáforos apagados en hora punta. El corte de luz duró 2 días y generó daños por valor de 6.000 millones de dólares. Se considera el peor apagón eléctrico en la historia de Norteamérica.
2003: Apagón en Italia
Ese mismo año, pero al otro lado del Atlántico, Italia se quedó completamente a oscuras. Una línea eléctrica en Suiza falló por la caída de un árbol sobre los cables y desencadenó un colapso en cadena. Todo el país se detuvo. Sin trenes, sin cobertura, sin servicios esenciales. Más de 50 millones de afectados y 30.000 pasajeros del tren retenidos.
2006: Apagón en Alemania, Francia, Bélgica e Italia
En 2006, un fallo de planificación en Alemania encendió las alarmas en toda Europa. La desconexión de una línea durante una maniobra rutinaria salió mal y dejó sin suministro a más de 15 millones de personas en países como España, Francia, Bélgica e Italia.
2012: El gran apagón en la India
Por número de afectados, el apagón que está en primera posición es el de la India en 2012, que dejó sin luz a 700 millones de personas. El primer apagón afectó a la red de suministro del norte del país, afectando a 300 millones de personas, pero al día siguiente un nuevo apagón de mayor magnitud afectó a las redes del Norte, Oeste, Este y Noreste, afectando a un total de 700 millones de personas en 20 estados de la India.
2017: El apagón más largo en Puerto Rico
El apagón más largo de la historia tuvo lugar en 2017 en Puerto Rico, a causa de dos huracanes, Irma y María, que dejaron a los dos millones de habitantes de la isla sin electricidad durante 335 días.
Una señal de alerta
Estos apagones no son solo episodios curiosos para contar. Son señales de advertencia. Aunque las redes eléctricas están diseñadas con múltiples capas de seguridad, cuando varios factores fallan al mismo tiempo, ya sea por errores humanos, fallos técnicos o decisiones mal coordinadas. El resultado puede ser un colapso a gran escala. Y eso es precisamente lo que estos episodios nos recuerdan, que incluso los sistemas más complejos no son infalibles.
Lo que vivimos este 28 de abril no fue una simple anécdota. Fue una llamada de atención. Porque por más avances tecnológicos que tengamos, seguimos siendo frágiles frente a lo invisible. Y cuando la luz se apaga, todo se detiene.
¿Estamos preparados para la próxima vez?
REFERENCIA