En tiempos de compras y envíos exprés, llega el Kia PV5: un eléctrico que apunta directamente al corazón del Black Friday y la campaña de Navidad. Se trata de una furgoneta que se conduce como un turismo y que llega dispuesta a cambiar las reglas.

Kia vuelve a un territorio que abandonó hace años: los vehículos comerciales. Tras centrarse en turismos eléctricos como el EV6 o el EV9, la marca coreana retoma el camino profesional con una hoja de ruta muy seria. El PV5 es el primero de una familia entera basada en la nueva plataforma exclusiva para vehículos eléctricos, la E-GMPS, construida en una fábrica recién levantada en Hwaseong (Corea del Sur), una ciudad industrial y tecnológica donde la mitad del paisaje son centros de I+D y la otra mitad, líneas de ensamblaje automatizadas que parecen parques temáticos para ingenieros.

La expansión será progresiva: a principios de 2026 llegarán el Chasis Cabina y la Crew Van; en 2027, la más grande Kia PV7; y hacia 2030, el buque comercial PV9. Toda una estrategia para plantar cara a los gigantes del sector, sobre todo, de forma inicial, a las Renault Kangoo y Renault Trafic.

De momento, el Kia PV5 aterriza con dos configuraciones: la Cargo, centrada en reparto y uso profesional, y la Passenger, pensada para transporte de personas, con dos filas de asientos inicialmente y una tercera a partir del año que viene. Ambas comparten algo crucial: un interior muy aprovechable, de esos que permiten jugar al Tetris a escala real.

Tamaño de SUV, alma de turismo

El Kia PV5 mide 4,70 metros, es decir, prácticamente lo mismo que un Kia Sportage o un Volkswagen Tiguan. Aun así, su comportamiento sorprende: tiene tracción delantera y un ángulo de giro de solo 5,5 metros, digno de un utilitario urbano. En marcha se siente más coche que furgoneta, sin balanceos (coeficiente aerodinámico de 0,28 Cx), sin inercias exageradas y con el plus de suavidad que da la conducción eléctrica. Ofrece tres tipos de conducción: Eco, Normal y Snow.

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En marcha, el ruido interior no supera los 65 dB, lo que equivale aproximadamente al sonido de una conversación tranquila o una cafetería en hora valle. Teniendo en cuenta los ruidos de la ciudad y que una aspiradora doméstica ronda los 75 dB, el PV5 es prácticamente un estudio de grabación con ruedas.

A bordo, Kia rompe su tendencia futurista de unir dos pantallas —como en el EV9— y opta por dos separadas, la principal de 13 pulgadas. Una decisión menos “premium” en lo visual, pero más práctica en un vehículo pensado para trabajar. Esa funcionalidad se traduce en algunas soluciones como la multitud de grandes espacios portaobjetos, los mandos físicos en el volante, dos puertos USB-C, una toma de 12 V y un enchufe Schuko (como los de casa).

Kia regresa al negocio de los vehículos comerciales con una plataforma eléctrica inédita y una gama que crecerá hasta 2030.

El Kia PV5 ofrece tres opciones de batería pensadas para distintos tipos de uso: una de 43,3 kWh, reservada inicialmente para la versión Cargo no disponible aún; una intermedia de 51,5 kWh, capaz de recorrer 291 kilómetros; y la más capaz, de 71,2 kWh, que estira la autonomía hasta unos sólidos 416 kilómetros. Todas ellas con la particularidad de que el chasis incluye una estructura adicional de protección para la batería, esencial en un vehículo que puede recibir golpes en carga y descarga.

V2L y el espejismo del V2G en España

El PV5 incorpora tecnología V2L, que permite alimentar dispositivos externos directamente desde su batería: desde un portátil hasta una herramienta eléctrica. Para muchos autónomos es un antes y un después. El V2G, en cambio —la posibilidad de devolver energía a la red—, sigue siendo casi imposible en España. De momento, se encuentra en fase de desarrollo con varios proyectos piloto en marcha, pero su implementación masiva aún no es posible debido a la falta de una regulación completa.

El Kia PV5 no es solo el regreso de la marca al segmento comercial: es una apuesta total por electrificar un sector que, con más de 360 Zonas de Bajas Emisiones activas en Europa y casi medio centenar ya operativas en España, vive una transformación acelerada. En muchas grandes ciudades —donde el tráfico es responsable de la mayor parte de los óxidos de nitrógeno urbano y donde las restricciones ya afectan a miles de vehículos de combustión— la eficiencia, el silencio y la maniobrabilidad han pasado de ser virtudes a convertirse en requisitos de acceso. Y justo ahí es donde este modelo encaja.

La gama del Kia PV5 arranca con la versión Cargo, disponible desde 18.397 euros sin IVA y aplicando los descuentos previstos. Por encima se sitúa el PV5 Passenger, que parte de 25.350 euros, esta vez con el IVA y las promociones ya incluidos. Y todas, personalizables.

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