Los efectos del ruido del tráfico de coches en las carreteras pueden ser más graves de lo que se cree y aumentar el riesgo de desarrollar depresión y ansiedad

¿Te molesta el ruido del tráfico para dormir? Hay gente que piensa que no lo nota, pero los científicos creen que el ruido del tráfico, generado por coches, autobuses y trenes, afecta al cuerpo humano, incluso cuando uno cree que se ha adaptado a él.

Varias investigaciones previas ya indicaron que el ruido del tráfico puede perturbar el sueño, lo que provoca un aumento de los niveles de estrés y del riesgo de enfermedades cardíacas. Además, en los últimos años se ha analizado su efecto en la salud mental, pero solo en adultos y personas mayores, no en niños.

Los investigadores de un estudio finlandés querían analizar si la exposición al ruido durante la infancia podría influir su salud mental en el futuro.

Efectos del ruido del tráfico de coches en la salud mental

La investigación fue dirigida por Yiyan He, de la Universidad de Oulu (Finlandia), consistió en acceder a registros sanitarios y de población de todo el país.

En total los investigadores analizaron a 114.353 personas nacidas entre 1987 y 1998 que vivían en Helsinki en 2007. En el momento en que se inició el estudio, los participantes tenían entre 8 y 21 años. Les hicieron un seguimiento hasta el año 2016, en el que pudieron analizar quién recibió un diagnóstico de depresión o ansiedad.

En el estudio se categorizaron los niveles de ruido del tráfico de cada participante para calcular los niveles sonoros que había a lo largo del día, prestando especial atención al ruido por la tarde y por la noche.

Los científicos también tuvieron en cuenta otros factores que pueden influir en la salud mental como los antecedentes familiares, la enfermedad mental de los padres, las desventajas del vecindario, la contaminación atmosférica y el acceso a los espacios verdes.

Los decibelios que marcan el límite

El resultado fue que uno de cada diez pacientes recibió un diagnóstico de depresión o ansiedad al llegar a la edad adulta. Estar expuesto al ruido del tráfico se asoció con un mayor riesgo. Cuando el ruido del tráfico aumentaba en 10 decibelios, el riesgo de depresión aumentaba en un 5% y el riesgo de ansiedad, en un 4%.

Los investigadores descubrieron que el riesgo de sufrir ansiedad y depresión aumenta a partir de 53 decibelios, el sonido de una conversación en voz alta, y un nivel cercano al límite de ruido recomendado por la OMS. El ruido nocturno tiene efectos similares, lo que demuestra que la interrupción del sueño puede influir en la aparición de estos trastornos.

Los científicos también descubrieron que el ruido afecta más a los hombres que a las mujeres, y a personas cuyos padres no tienen problemas mentales. El ruido del tráfico se relaciona con el insomnio y otras molestias, lo que aumenta la vulnerabilidad a la depresión y la ansiedad.

Los investigadores advierten de que este estudio no demuestra que el ruido del tráfico esté asociado directamente a la depresión y la ansiedad, pero sí muestra una asociación entre el insomnio y ambos trastornos.

REFERENCIA

Residential exposure to traffic noise and incidence of depression and anxiety from childhood through adulthood: a Finnish register study