Un hallazgo sorprendente en el corazón de Colombia: Pikelinia floydmuraria es una nueva especie de araña bautizada en honor a la legendaria banda británica Pink Floyd
Si alguna vez caminas por las calles de alguna ciudad de Tolima o Quindío, en Colombia, podrías pasar junto a una de las nuevas estrellas del rock del mundo animal. No llena estadios, mide apenas unos 4 milímetros y le gusta vivir en las grietas de las paredes, pero su nombre ya está dando la vuelta al mundo, es la Pikelinia floydmuraria, que por su simpatía te puede curar de la aracnofobia.
Un estudio reciente publicado en la revista científica Zoosystematics and Evolution, ha presentado al mundo a este pequeño arácnido. El equipo de investigadores, liderado por Delgado-Santa decidió bautizarla fusionando la cultura pop con la biología, floydmuraria es el resultado de un juego de palabras que rinde homenaje a la legendaria banda británica Pink Floyd al mismo tiempo que describe el hogar de la araña.
La palabra deriva del latín murus, que significa pared, haciendo referencia a su estilo de vida sinantrópico, es decir, que se ha adaptado a vivir en estructurar construidas por humanos, lo que hizo que los científicos conectaran el concepto de una araña viviendo en los muros con el icónico álbum «The Wall» de Pink Floyd.
Pink Floyd es una experta en control de plagas domésticas
Estas arañas miden apenas entre 3 y 4 milímetros de longitud, pertenecen a la familia Filistatidae, conocidas comúnmente como “tejedoras de grietas” y fueron encontradas principalmente en las paredes de edificios y estacionamientos de la ciudad de Ibagué, Tolima.
Pikelinia floydmuraria – Investigación de Tolima, Colombia
A pesar de su tamaño, esta araña es una gran depredadora de ciudad, el estudio revela que es una experta en el control de plagas domésticas, al examinar los restos de las presas atrapadas en sus telas, los científicos descubrieron que se alimentan de himenópteros, es decir, avispas, hormigas y abejas, que representan alrededor del 35% de su alimentación, además de dípteros, moscas, y coleópteros, escarabajos, y, lo más importante para nuestra salud, los mosquitos.
Los investigadores observaron que suelen construir sus redes cerca de luces artificiales, una adaptación estratégica para aprovechar el comportamiento de los insectos fototácticos, aquellos que son atraídos por la luz, lo que demuestra que se han adaptado para aprovechar esta ventaja, instalando su zona de caza en lugares donde la comida va hacia ellas.
Estas diminutas arañas son capaces incluso de capturar presas que tienen seis veces mayores que su tamaño corporal, manteniendo nuestros hogares limpios de insectos molestos porque, pese a que muchas personas temen a las arañas, la Pikelinia floydmuraria actúa como una fumigadora natural que trabaja durante el turno de noche en nuestras paredes.
Parientes de las arañas de las Galápagos
El estudio no solo se limitó a Colombia. Los investigadores también analizaron a una pariente cercana de las Islas Galápagos, en Ecuador, la Pikelinia fasciata, y al comparar sus estructuras descubrieron que la anatomía de la especie colombiana y la de la isla son muy similares.
A pesar de la enorme distancia geográfica y el océano que las separa, ambas comparten estructuras reproductivas casi idénticas, lo que sugiere que pueden tener una estrecha relación evolutiva o un ancestro común, un hallazgo que ha llevado a los investigadores a describir por primera vez los genitales femeninos de la especie de las Galápagos, rellenando un vacío de información que existía desde 1902.
Pero, cómo llegó una araña de los muros colombianos a tener una prima casi idéntica en el archipiélago donde Darwin formuló sus teorías, este hallazgo plantea abre una nueva línea de investigación sobre cómo han viajado y evolucionado estas especies a lo largo del tiempo.
Este tipo de descubrimientos destacan la importancia de proteger la biodiversidad urbana, el siguiente paso será estudiar el origen de estas poblaciones y entender mejor cómo estas arañas roqueras han logrado colonizar nuestras ciudades.
REFERENCIA