Un estudiante ha analizado un fósil que llevaba años olvidado para descubrir que pertenecía a un dinosaurio que vivió en un periodo mucho anterior a la época en la que el Tiranosaurio rex habitaba el planeta

El Ptychotherates bucculentus, es una nueva especie identificada en la actualidad a partir de un cráneo hallado en 1982 en el Rancho Fantasma de Nuevo México, que después sería olvidado durante años en un cajón del Museo Carnegie, para acabar siendo rescatado por Simba Srivastava, un estudiante de Virginia Tech, que confesó que a primera vista le pareció “repugnante”. 

Este descubrimiento, publicado en la revista Papers in Palaeontology, ha llevado dos años de intensa investigación que han valido la pena ya que este fósil irregular y lleno de picaduras, que cabe en la palma de la mano, es por ahora el único de su tipo encontrado en el mundo, y una pieza clave para entender cómo eran los primeros dinosaurios carnívoros que habitaban la tierra hace más de 200 millones de años. 

«Todos esos miles de millones de individuos que existieron a lo largo del tiempo están representados por este único ejemplar», afirma con orgullo Srivastava. 

El “Títere asesino”, el estudio de los pómulos de un dinosaurio 

El nombre científico de este dinosaurio, Ptychotherates bucculentus, proviene del latín y significa cazador plegado (Ptychotherates) de mejillas llenas (bucculentus), un nombre que hace referencia a adaptaciones en su cráneo con estructuras plegadas y a sus prominentes pómulos. Contaba con unos huesos de la mejilla tan anchos que hacían que tuviera la cara aplanada y ancha, además de un hocico corto y profundo, características han hecho que en el laboratorio se le apodase como Murder muppet, el Títere asesino, porque al reconstruirlo, su rostro recordaba a una versión prehistórica y letal de un títere de trapo. 

Para la reconstrucción del espécimen se utilizó Tomografía Computarizada (CT), que utiliza rayos X para generar imágenes detalladas de forma no invasiva y permite el interior en 3D, dado que el fósil estaba aplastado y rodeado por una roca, lo que hacía imposible separarlo físicamente sin destruirlo.

El cráneo holotipo de Ptychotherates bucculentus -

El cráneo holotipo de Ptychotherates bucculentus – Crédito: Simba Srivastava

 

Srivastava pasó cientos de horas identificando cada fragmento óseo en la pantalla de su ordenador, sin embargo, el resultado fue una reconstrucción 3D perfecta que reveló que este animal pertenecía a los herrerasaurios, uno de los linajes de dinosaurios carnívoros más antiguos que existen. Vivió a finales del período Triásico, una época en la que los dinosaurios eran apenas coprotagonistas en un mundo dominado por los ancestros de los cocodrilos y los primeros mamíferos.

Reconstrucción digital del cráneo de Ptychotherates bucculentus (CM 31368) en vista lateral izquierda

Reconstrucción digital del cráneo de Ptychotherates bucculentus (CM 31368) en vista lateral izquierda – Crédito: Simba Srivastava

 

Los dinosaurios antes de la aparición del Tiranosaurio rex 

El Ptychotherates vivió hace unos 210 millones de años, lo que sería a finales del periodo Triásico, esto lo sitúa justo antes de una de las mayores extinciones masivas de la Tierra. En esa época, estos animales no eran los depredadores todopoderosos que asociamos con los dinosaurios, estos pequeños cazadores habitaban en lo que hoy es el suroeste de Estados Unidos, y debían competir por los recursos con los antepasados de los cocodrilos, como los fitosaurios, y con los primeros mamíferos, lo que los obligó a evolucionar constantemente para sobrevivir. 

Por suerte vivió en una especie de «museo» biológico regional, un refugio donde los herrerasaurios lograron sobrevivir millones de años más que en otras partes del mundo, su vida representó la última resistencia de una estirpe antigua que libró su batalla final justo antes de la gran extinción masiva que cerró el Triásico, el evento que permitió que otros dinosaurios alcanzaran su máximo esplendor en el Jurásico. 

Cuando el Tiranosaurio rex caminaba por la Tierra, el Títere asesino ya era un fósil antiguo, pero, aunque no sobrevivió a la extinción del final del Triásico, su redescubrimiento hoy nos permite entender mejor cómo los dinosaurios pasaron de ser unos recién llegados a los reyes del planeta. 

REFERENCIA 

A new taxon of saurischian dinosaur from the Coelophysis Quarry of New Mexico, USA (Triassic: latest Norian or Rhaetian) highlights herrerasaurian diversity in the latest Triassic