En África también hubo dinosaurios, y están empezando a salir ahora

Un equipo internacional ha identificado una nueva especie de dinosaurio, Musango matusadonaensis, hallada en las orillas del lago Kariba, en el norte de Zimbabue
La mayor parte de los grandes lagos africanos son tan antiguos como el continente. El lago Kariba, en cambio, lleva en el mapa apenas setenta años: es un embalse artificial creado en la década de 1950 al represar el río Zambezi, y hoy es el más grande del mundo por volumen de agua. Sus orillas albergan hipopótamos, águilas marciales y una de las poblaciones de elefantes más numerosas del planeta. Resulta que también guardan dinosaurios.
Un barco, una pontona y 210 millones de años
En 2017 y 2018, un equipo de paleontólogos del Museo de Historia Natural de Londres, el Instituto de Estudios Evolutivos de Johannesburgo y socios zimbabuenses navegó por el lago Kariba en un barco fluvial. Para acceder a los afloramientos rocosos que contienen las capas del Triásico Superior, los investigadores usaban embarcaciones más pequeñas capaces de sortear los estuarios poco profundos, vigilando en todo momento la presencia de hipopótamos.
Fue así como localizaron un conjunto de huesos que sobresalían de las rocas a pocos metros sobre el nivel del agua, en lo que hoy se conoce como el Yacimiento de Arcosaurios de Musango, en la orilla meridional del lago. Los fósiles, preparados posteriormente en Johannesburgo y devueltos al Museo de Historia Natural de Zimbabue, han dado lugar a la descripción de una nueva especie, publicada en la revista Journal of Systematic Palaeontology por el paleontólogo Paul M. Barrett y sus colegas.

Musango, "el que vive entre los arbustos"
La nueva especie se llama Musango matusadonaensis. El primer término proviene del ChiShona, una de las lenguas más habladas en Zimbabue, y significa "el que vive entre los arbustos", una referencia al hábitat en el que debió de moverse el animal junto a los ríos y arroyos del Triásico. El segundo alude al Parque Nacional de Matusadona, próximo al yacimiento. Es el quinto dinosaurio descrito formalmente en Zimbabue, un país cuyas formaciones geológicas del Triásico y el Jurásico empiezan a revelar una prehistoria mucho más rica de lo que los pocos fósiles conocidos hasta ahora habían insinuado.
Un animal de cuatro metros y medio que murió joven
Los huesos recuperados incluyen vértebras, partes de la cintura pectoral y pélvica, y fragmentos de las extremidades anteriores y posteriores, aunque el cráneo sigue sin encontrarse. Con esos elementos, los investigadores calcularon que el animal medía unos 4,5 metros de largo y pesaba alrededor de 222 kilogramos. El análisis del tejido óseo de la tibia reveló que el individuo tenía aproximadamente ocho años cuando murió, aún lejos de la madurez, y que había superado alguna lesión o infección durante su vida.
Musango pertenece al grupo de los saurópodomorpos, los parientes primitivos de los grandes dinosaurios de cuello largo como el Diplodocus, que dominaron la Tierra millones de años después. A diferencia de sus gigantescos descendientes, Musango era un animal de constitución ligera y probablemente capaz de moverse sobre dos patas, aunque también podía apoyarse en las cuatro. Los investigadores creen que era herbívoro u omnívoro, dado que vivió en una época en que los dinosaurios empezaban a diversificarse pero no eran aún los animales dominantes del planeta.
Gondwana no era un bloque uniforme
La implicación más relevante del hallazgo está en lo que dice de su entorno, más que en el propio animal. Durante el Triásico, Zimbabue formaba parte del supercontinente Gondwana, y la hipótesis hasta ahora predominante era que los dinosaurios que vivían en las distintas regiones de ese territorio eran bastante similares entre sí. Musango es claramente distinto de otro saurópodomorpo zimbabuense, Musankwa sanyatiensis, descrito en años anteriores a partir de una pata parcial hallada en la misma zona.
Su convivencia en una región relativamente pequeña apunta a que el sur de África albergaba en el Triásico varios ecosistemas diferenciados con comunidades de animales propias, moldeadas por el clima y la geografía locales. Como señala el paleontólogo Jonah Choiniere, del Instituto de Estudios Evolutivos, estos descubrimientos están mostrando que esa parte del antiguo Gondwana estaba formada por una serie de ecosistemas más pequeños, cada uno con sus propias especies.
El propio equipo reconoce que esto es probablemente solo el comienzo. Ya tienen en preparación la descripción de otra especie nueva sin publicar, y conocen la existencia de otros fósiles en la región que aún no han podido examinar. Las expediciones a Matusadona tienen previsto adentrarse más en el parque nacional a principios de 2027. El lago artificial que cubrió para siempre las llanuras del Zambezi ha resultado ser también, sin que nadie lo planificara, un archivo geológico con dinosaurios entre sus secretos.
REFERENCIA
- A new sauropodomorph dinosaur from the Pebbly Arkose Formation (Upper Triassic: Norian) of Kariba, Zimbabwe (Barrett et al., Journal of Systematic Palaeontology 24(2), 2026. DOI: 10.1080/14772019.2026.2678610)
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