Muere a los 90 Margaret Hamilton, la programadora que hizo posible el viaje a la Luna

La matemática que lideró el equipo de software del Apolo ha muerto en Cambridge a los 90 años
En 1969, alguien tomó una fotografía que se haría famosa décadas más tarde: Margaret Hamilton de pie junto a una pila de papel impreso que le llegaba hasta la cabeza. Ese papel era el código del software de guía del Apolo 11, el programa que llevaría a Neil Armstrong y Buzz Aldrin a la superficie de la Luna. Hamilton había supervisado la escritura de buena parte de ese código. Murió el 30 de septiembre de 2026 en Cambridge, Massachusetts, a los 90 años. Con ella desaparece una de las figuras fundacionales de la informática moderna y la pionera que convirtió la escritura de software en una disciplina de ingeniería reconocida.
De los modelos del tiempo al código de las estrellas
Hamilton llegó a Boston en 1959 con su marido, que cursaba derecho, y aceptó un trabajo temporal en el departamento de meteorología del MIT. Allí escribió programas de predicción meteorológica junto a Edward N. Lorenz, cuyo trabajo sobre la sensibilidad extrema a las condiciones iniciales sentaría las bases de la teoría del caos. Pronto saltó al MIT Lincoln Laboratory, donde en 1961 escribió software para el sistema de defensa aérea SAGE, el primero de su clase en Estados Unidos. Ese trabajo la convenció de que la fiabilidad del código era un problema por resolver con rigor, no un detalle secundario.
En 1965 respondió a un anuncio del MIT Instrumentation Lab que buscaba personas para escribir el software que llevaría al hombre a la Luna. Fue la primera programadora contratada para el proyecto Apolo en el MIT. Con el tiempo ascendió hasta dirigir el equipo de software de vuelo de las misiones tripuladas. En 1968, en el cargo de directora adjunta del módulo de mando y servicio, coordinaba a más de 400 personas.
La alarma 1202 y el software defensivo que salvó el alunizaje
A las 20:14 hora de Houston del 20 de julio de 1969, cuando el módulo lunar Eagle estaba a minutos de tocar la superficie, el ordenador de a bordo comenzó a lanzar la alarma 1202. Un fallo de hardware había activado un interruptor en la posición equivocada y sobrecargado el sistema de cómputo. El Centro de Control en Houston preguntó a los ingenieros si era seguro continuar. La respuesta fue afirmativa: Hamilton y su equipo habían diseñado el software con una arquitectura de prioridad que, ante una sobrecarga, abandonaba las tareas secundarias y conservaba únicamente las críticas para el aterrizaje. Armstrong y Aldrin alunizaron cuatro minutos después.
Ese diseño defensivo no había surgido de la nada. Hamilton había documentado años antes lo que ella llamaba el «error de Lauren»: su hija de cuatro años, jugando en un simulador del módulo de mando, había activado accidentalmente el programa P01, que borraba los datos de navegación. Hamilton propuso una corrección en el código. Los responsables la rechazaron porque los astronautas eran considerados demasiado competentes para cometer ese error. En 1968, durante el Apolo 8, Jim Lovell activó el P01 y los datos de navegación desaparecieron. La corrección de Hamilton fue integrada en el sistema. El episodio es hoy un caso de estudio en ingeniería de software defensiva.
La madre de la ingeniería de software
Hamilton comenzó a usar el término «ingeniería de software» para distinguir el trabajo de programación de la ingeniería electrónica y subrayar que merecía el mismo rigor y la misma consideración profesional. Al principio sus colegas lo recibían como una broma: la idea de que escribir código fuera comparable a construir un puente o diseñar un circuito no era evidente en los años sesenta. Con el tiempo el término se impuso y el campo que describía se convirtió en uno de los más influyentes de la era moderna. Hamilton publicó más de 130 trabajos y contribuyó a establecer las bases metodológicas de la disciplina.
Tras el programa Apolo fundó en 1976 la empresa Higher Order Software, centrada en la prevención de errores y la tolerancia a fallos. Una década después creó Hamilton Technologies, donde desarrolló el Lenguaje Universal de Sistemas (USL) y la metodología que denominó «Development Before the Fact»: una forma de construir software en la que los errores se eliminan en la fase de diseño en lugar de en la de pruebas. Sus enfoques de programación asíncrona, pruebas de extremo a extremo y código defensivo fueron adoptados más tarde en el Skylab, el transbordador espacial y los primeros aviones con control de vuelo digital.
Un legado que orbita hasta hoy
El código del Apolo fue subido a GitHub en 2015. Ese mismo año la fotografía junto a los listados impresos se volvió viral y Hamilton se convirtió en icono de las mujeres en ciencia y tecnología. En 2016 el presidente Barack Obama le entregó la Medalla Presidencial de la Libertad, la más alta distinción civil de Estados Unidos. La cita oficial rezaba: «Hamilton definió nuevas formas de ingeniería de software y ayudó a lanzar una industria que cambiaría para siempre la historia humana». En 2017 fue convertida en figura de LEGO dentro de la colección Mujeres de la NASA. En 2022 fue incluida en el Salón Nacional de la Aviación de Estados Unidos.
«Margaret Hamilton ha sido una inspiración para generaciones de informáticos e ingenieros», afirmó Olivier de Weck, del Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del MIT. El Instituto Draper, heredero del laboratorio donde ella creó el software del Apolo, anunció que honrará su legado de forma permanente. Se celebrará un acto en su memoria en la primavera de 2027 en Cambridge. Tenía 90 años y había pasado más de seis décadas demostrando que el software es tan exigente, tan riguroso y tan capaz de determinar el destino de una misión como cualquier otra rama de la ingeniería.
REFERENCIA
- Margaret Hamilton, computing pioneer, dies at 90. MIT News, 7 oct 2026. (Obituario institucional — no existe artículo científico primario)
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Muere a los 90 Margaret Hamilton, la programadora que hizo posible el viaje a la Luna puedes visitar la categoría Astro.
Artículos relacionados
NASA: ¿China va a bloquear el acceso a la Luna?
La base lunar de la NASA tiene reactores nucleares y drones saltarines
La Luna estrena un cráter nuevo del tamaño del Coliseo
Continúa Leyendo