El gigante helado oculto más allá de Plutón, ¿llegará a convertirse en planeta?

planeta helado

Con hasta 1.500 kilómetros de diámetro, el objeto 2026 ED138 escapó a todos los telescopios anteriores por su posición en los campos estelares de la Vía Láctea.

Durante más de una década, el objeto más grande aún sin catalogar del Sistema Solar exterior permaneció invisible en los mapas del cielo. Estaba ahí: a unos 46 unidades astronómicas del Sol, en el borde exterior del cinturón de Kuiper, donde orbitan Plutón y sus vecinos congelados. La razón de su anonimato no era el tamaño, sino la dirección en que su trayectoria se proyecta sobre el firmamento. Para encontrarlo hacía falta el telescopio adecuado y el algoritmo adecuado.

El astrofísico Matthew Holman, del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, los tenía. Al revisar los datos del observatorio Vera C. Rubin en 2026, detectó el objeto que ahora se designa 2026 ED138 y que los cálculos actuales sitúan entre 600 y 1.500 kilómetros de diámetro, una horquilla que lo convierte en candidato a planeta enano.

Índice
  1. Cómo el telescopio Rubin encontró lo que otros no pudieron ver
  2. Un mundo del tamaño de Makemake en el borde exterior del Sistema Solar
  3. La Vía Láctea como escondite
  4. REFERENCIA

Cómo el telescopio Rubin encontró lo que otros no pudieron ver

El observatorio Vera C. Rubin, instalado en el cerro Pachón de Chile, había capturado el objeto 30 veces a lo largo de 20 noches entre el 4 de marzo y el 11 de julio de 2026. Ningún astrónomo lo había identificado aún como algo extraordinario. Holman aplicó al catálogo de detecciones un software de búsqueda que había desarrollado junto a Kevin Napier, y el objeto emergió de entre miles de millones de puntos de datos.

"Mi primera reacción fue de incredulidad llena de emoción", declaró el investigador. "Los objetos de este tipo son muy raros, así que me puse de inmediato a comprobar si el código o yo habíamos cometido algún error." El equipo, que incluye a Mario Jurić, responsable de las operaciones del Sistema Solar en el observatorio Rubin, encontró además imágenes del mismo cuerpo en los archivos de la Cámara de Energía Oscura (Dark Energy Camera, DECam) que se remontan a 2016. Ese historial de más de 10 años permite calcular la órbita con una precisión muy superior a la que ofrecerían unos pocos meses de observaciones recientes.

Un mundo del tamaño de Makemake en el borde exterior del Sistema Solar

El objeto 2026 ED138 orbita el Sol con un punto de máximo acercamiento de 36,86 unidades astronómicas y un punto de mayor alejamiento de 49 UA, de manera que toda su trayectoria discurre en la región donde también transita Plutón. Su órbita está inclinada unos 25 grados respecto al plano del Sistema Solar, una característica que lo clasifica como un objeto transneptuniano "caliente", una categoría que designa a los cuerpos cuyas órbitas fueron alteradas en algún momento por la gravedad de Neptuno.

En cuanto al tamaño, la estimación de entre 600 y 1.500 kilómetros de diámetro depende del albedo (la reflectividad de la superficie), que aún no se ha medido directamente. En el extremo superior de ese rango, 2026 ED138 sería comparable a Makemake (unos 1.430 km) o Haumea (unos 1.560 km), los dos planetas enanos reconocidos más pequeños del Sistema Solar exterior. Incluso en el extremo inferior, con 600 kilómetros de diámetro, el objeto entraría en la horquilla de los candidatos a planeta enano con más opciones de confirmación.

La Vía Láctea como escondite

La razón por la que 2026 ED138 pasó desapercibido para los grandes catálogos anteriores es geométrica. Su posición proyectada sobre el firmamento cae cerca del plano de la Vía Láctea, la región del cielo más densamente poblada de estrellas. Los sistemas de búsqueda de objetos del Sistema Solar trabajan con mucha más dificultad cuando el fondo de imagen está saturado de fuentes puntuales brillantes, porque el riesgo de falsos positivos se multiplica y las detecciones genuinas se pierden entre el ruido estelar.

El observatorio Rubin, con su espejo de 8,4 metros de diámetro y su cámara de 3.200 megapíxeles, tiene la sensibilidad y los algoritmos necesarios para penetrar esa pantalla de estrellas. Holman ha señalado que el telescopio fotografiará el cielo austral completo de forma repetida a lo largo de 10 años, lo que sugiere que 2026 ED138 podría ser el primero de varios objetos similares todavía sin identificar en esa zona del firmamento.

La designación de planeta enano que correspondería a 2026 ED138 en caso de confirmarse requiere demostrar que el objeto tiene masa suficiente para haber adoptado una forma aproximadamente esférica por efecto de su propia gravedad, que es el criterio que establece la Unión Astronómica Internacional. Para saberlo con certeza se necesitan observaciones en el infrarrojo que permitan medir el calor que emite el cuerpo y calcular así su tamaño real con independencia del albedo.

Si esas medidas confirman un diámetro por encima de los 800 kilómetros, la candidatura tendrá bases mucho más sólidas. De confirmarse como planeta enano, 2026 ED138 se uniría a los cinco reconocidos hasta ahora por la UAI (Ceres, Plutón, Eris, Haumea y Makemake). Por ahora, el objeto se suma a una lista de candidatos que supera el centenar y que recuerda que el borde del Sistema Solar sigue siendo, en gran medida, territorio inexplorado.

REFERENCIA

MPEC K26/U85: 2026 ED138. Holman MJ, Napier KJ et al. Minor Planet Electronic Circular, IAU Minor Planet Center, 2026.

Imagen: IA

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