Nada menos que la representación de La Creación de Eva, uno de los frescos de la Capilla Sixtina, podría esconder un homenaje a los genitales de la mujer. Un grupo de investigadores brasileños alegan que el polifacético Miguel Ángel habría reflejado en ellos sus conocimientos de la anatomía femenina. Como en su época no estaba bien visto manifestarlos en público, los habría camuflado –medio orgulloso, medio rebelde– entre las grandiosas pinturas. Con una sutileza tal, que pasaron desapercibidos a sus contratistas vaticanos. Al parecer, también a las hordas de turistas que se han desnucado para admirarlos durante todos estos siglos.

Gracias a la investigación publicada en Clinical Anatomy ahora tienen nuevas curiosidades para observar.

Brazos en V

Para empezar, los brazos de Eva ante el Creador forman una V, considerada un símbolo íntimo femenino (el masculino sería esa misma letra invertida).

Cabezas de carnero

Si esta alusión resulta vaga, podemos llevar la mirada a las cabezas de carnero o toro que rematan los grandes  triángulos que bordean el fresco. Hasta ahora no había una explicación plausible a su presencia allí.

 

© Deivis de Campos et at/Wiley/ Clinical Anatomy

Cuernos como ovarios

De Campos, de la Universidad Federal de Ciencias de la Salud de Porto Alegre (UFCSPA) , no lo considera un capricho naturalista sin más. Los rasgos de esas cabezas las asemejan a los genitales internos de la mujer. En el Renacimiento no había un conocimiento general de los mismos, pero Miguel Ángel se había familiarizado con ellos por las disecciones que realizaba desde los 18 años.

 

© Deivis de Campos et at/Wiley/ Clinical Anatomy

Un riñón para envolver a Dios

El interés del artista por la medicina y el saber en general han alimentado muchas interpretaciones de su trabajo. De hecho, esta no es la primera reivindicación sobre manifestaciones ocultas de su saber anatómico.

También en la Sistina, el nefrólogo Garabed Eknoyan vio la forma de un riñón derecho en el manto del Creador La Separación de la Tierra y las Aguas. Incluso le atribuyó el carácter de metáfora fisiológica sobre la función depuradora de líquido del ese órgano.

Creador con cerebro

El neurólogo Frank Lynn Meshberger, por su parte,  descubrió un cerebro rodeando a Dios y los ángeles en La Creación de Adán.