Una revisión de cinco años en Escocia muestra que la interrupción con mifepristona y misoprostol entre 10 y 12 semanas funciona igual de bien y con pocas complicaciones.

El aborto médico temprano es un procedimiento que usa dos fármacos, mifepristona y misoprostol, para interrumpir un embarazo en sus primeras semanas. Muchas mujeres lo hacen en casa con apoyo clínico, a menudo mediante telemedicina. La Organización Mundial de la Salud indica que puede realizarse de forma segura hasta las 12 semanas, siempre con información fiable y acceso a atención médica si hace falta.

En España, el aborto es un derecho que, a petición de la mujer puede realizarse hasta la semana 14, pero se puede realizar más adelante por motivos médicos. El aborto con medicamentos está integrado en la cartera del Sistema Nacional de Salud en las primeras semanas. Lo habitual es administrar mifepristona en la consulta y entregar misoprostol para uso domiciliario con pautas y seguimiento. Aunque la ley obliga a garantizar el acceso en el sistema público, la aplicación es desigual entre comunidades y muchas interrupciones se realizan en centros privados concertados.

Aún así, hay países donde se restringe el uso de los medicamentos abortivos. Un análisis de cinco años realizado en el área de NHS Lothian, en Escocia, concluye que el aborto médico temprano en casa entre las semanas 10 y 12 es seguro y tan eficaz como hacerlo en un hospital. El trabajo aprovecha el cambio normativo introducido durante la pandemia de COVID-19, que permitió tomar en casa tanto la mifepristona como el misoprostol. Esa medida se aplicó en Escocia, Inglaterra y Gales. Sin embargo, mientras la OMS recomienda la opción domiciliaria durante las primeras 12 semanas, la legislación de Inglaterra y Gales la limita a 10.

El equipo quiso comprobar qué ocurre en la práctica cuando se ofrece la opción domiciliaria hasta la semana 12. Revisó todos los casos entre el 1 de abril de 2020 y el 31 de marzo de 2025 en NHS Lothian, comparando resultados en casa y en hospital dentro de ese marco temporal. El volumen de atención fue alto. Se registraron 14.458 derivaciones al servicio de aborto. De ellas, 485 mujeres, el 3,5%, estaban entre las semanas 10 y 12 según fecha de última regla o ecografía.

Dentro de ese grupo, 371 mujeres eligieron aborto médico temprano. Entre ellas, 258, que representan el 70%, decidieron inducir el aborto en casa. Las 113 restantes, el 30%, optaron por aborto quirúrgico en hospital. Esta distribución permite comparar la práctica real, no un escenario artificial. Las tasas de éxito fueron prácticamente idénticas.

El indicador clave fue la expulsión completa sin necesidad de intervenciones adicionales. La proporción de abortos completos fue la misma en ambos entornos, un 97%. Tres mujeres siguieron embarazadas tras el primer tratamiento y las tres pertenecían al grupo que había optado por el tratamiento en casa. Una decidió continuar con el embarazo. Las otras dos acudieron después al hospital para completar el proceso.

Sin complicaciones hasta la semana 12 de embarazo

Los eventos adversos graves fueron pocos. Se documentaron cuatro complicaciones serias, hemorragia o infección, durante el mes posterior al procedimiento. Todas ocurrieron en el grupo que eligió aborto médico en casa. Ninguna de estas mujeres requirió cuidados críticos. El equipo recuerda que estas complicaciones son poco frecuentes por debajo de las 20 semanas y que el número observado es pequeño. En palabras de los autores, “Nuestro estudio contenía un número pequeño de pacientes, con solo un caso de hemorragia que se presentó 1 mes después del aborto con sangrado crónico, y por tanto el ingreso hospitalario para [aborto médico temprano] probablemente no habría cambiado esto”.

El comportamiento asistencial difería como era de esperar. Las mujeres que tuvieron aborto médico en casa contactaron con mayor frecuencia de forma no programada con ginecología hospitalaria o con la clínica de aborto. Ocurrió en 59 de 258 casos, un 23%, frente a 10 de 113, un 9%, entre quienes se atendieron en hospital. En su mayor parte fueron dudas resueltas por teléfono. El 11% de las mujeres que abortaron en casa, 28 de 258, recibió asesoramiento exclusivamente telefónico. En el grupo hospitalario, esa proporción fue del 4%, 5 de 113.

Un número pequeño necesitó volver a consulta. Regresaron 19 de 258 mujeres del grupo domiciliario, un 7%, y 2 de 113 del grupo hospitalario, un 2%. Los autores interpretan este patrón con lógica clínica. “Dado que quienes tienen un [aborto médico temprano] en el hospital tendrán contacto con un profesional sanitario durante todo el procedimiento, es comprensible que quienes tienen [aborto médico temprano] en casa sean más propensas a contactar con el servicio de aborto con preguntas o preocupaciones”.

Los investigadores reconocen una limitación clara. El análisis incluye un número reducido de casos en el intervalo de 10 a 12 semanas, que refleja la realidad de cuántas pacientes se presentan a partir de la semana 10. Aun así, los resultados van en la misma dirección que la evidencia acumulada por debajo de las 10 semanas tanto en casa como en hospital. Según su resumen, “Estos hallazgos son similares a los de los estudios de [aborto médico temprano] por debajo de las 10 semanas de gestación tanto en el hogar como en el hospital. Esto demuestra que el [aborto médico temprano] en casa entre 10 y 12 semanas es muy eficaz y seguro”.

La conclusión política es directa. En línea con la guía de la OMS, los autores consideran que hace falta actuar para extender la opción domiciliaria hasta 11+6 semanas, es decir 12 semanas completas, al resto del Reino Unido y más allá. Con datos de efectividad del 97% y complicaciones graves raras, la recomendación apunta a que el límite de 10 semanas en Inglaterra y Gales se ha quedado corto frente a la evidencia. Las mujeres de Escocia ya pueden elegir. El estudio sugiere que esa elección debería estar disponible de forma homogénea, con información clara, fármacos de calidad y apoyo clínico cuando se necesite.

REFERENCIA

Safety and efficacy of early medical abortion at home between 10+0 and 11+6 weeks’ gestation: a retrospective review