Durante años el debate sobre la legalización de la marihuana en EE.UU. y otros países ha estado marcado por advertencias apocalípticas, pero un reciente estudio las desmiente

¿Una droga de entrada para la heroína y la cocaína? ¿Aumento del crimen, caos en las calles, colapso de la seguridad pública? Estos son algunos de los argumentos que han utilizado habitualmente los que se oponen a la legalización del cannabis, sin embargo, en Estados Unidos llevan años experimentando con modelos de legalización y recopilando datos reales de sus consecuencias sociales. 

Desde California hasta Nueva Jersey, la legalización de la marihuana pasó de ser una propuesta radical a una realidad en la mayoría de los estados de la Unión. Los resultados no presentan una realidad ideológica, sino estadística, la legalización no fomenta la delincuencia, al contrario, en muchos casos, la reduce.  

El estudio, publicado en Economic Modelling, ha analizado 50 estados de EE. UU. durante casi 25 años, entre 1995 y 2019, considerando todas las políticas de legalización que se han implantado en estos estados, utilizando modelos econométricos de alta precisión, lo que permite hacer predicciones acerca del valor del futuro de las variables. 

Los investigadores de la Universidad Sacred Heart y Barnard College han podido comprobar que, al contrario de lo que se pensaba, las medidas de legalización del cannabis, tanto para usos médicos como recreativos, se asocian a una caída global de la criminalidad, es decir, que la legalización de esta sustancia parece haber ayudado a “limpiar las calles”. 

¿Cómo afecta realmente la legalización de la marihuana a la sociedad? 

El equipo utilizó una técnica llamada “modelo de diferencias en diferencias”, lo que significa que compararon lo que pasó en los estados que se legalizó el cannabis, con una versión teórica de lo que hubiera pasado si no hubieran llegado a adoptar esa legalización. 

Para obtener los datos necesarios para el estudio se han utilizado una gran cantidad de datos como la tasa de paro, de pobreza, la densidad de población, el número de policías por habitante etc, además de estadísticas de diferentes tipologías de delitos proporcionadas por el FBI, permitiendo aislar el factor de la legalización de otras posibles causas de la reducción de la criminalidad. 

El estudio ha observado que este efecto no es uniforme, dependiendo de qué tipo de legalización de la marihuana se apruebe, las consecuencias sobre la criminalidad pueden variar: 

  • Marihuana medicinal: en los estados donde se permitió el uso médico del cannabis (por ejemplo para el cáncer, el glaucoma o las migrañas), se observó que se reducían de forma considerable los delitos contra la propiedad, como robos y hurtos. La explicación que se extrajo de estos resultados es que, al facilitar el acceso regulado a pacientes, se reduce la necesidad de interactuar con mercados negros, donde la delincuencia es algo habitual. 
  • Marihuana recreativa: en los estados donde se legalizó el uso del cannabis con fines recreativos, se redujeron los delitos violentos. Al sacar el producto de la marginalidad y normalizar su compra y distribución en zonas a plena vista y con una regulación clara, se eliminaron los conflictos territoriales, la violencia entre bandas y muchas de las mafias que trabajaban con esta mercancía. 

Este fenómeno se debe varios mecanismos sociales, pero el más aceptado es la hipótesis de Gary Becker, que sugiere que al legalizar el cannabis, el mercado ilegal deja de ser rentable, lo que hace que se eliminen los incentivos para que las personas se involucren en actividades criminales asociadas al tráfico de drogas. 

¿Qué falta para la legalización de la marihuana en todos los casos?

El estudio insiste en que los efectos no son inmediatos, el descenso de la delincuencia se ve más claro después de un periodo de entre dos a cinco años después de la entrada en vigor de la legalización, cuando el mercado legal está consolidado y el mercado negro se ha erosionado. 

Por ello, los autores advierten a los políticos que sería un error juzgar las consecuencias de la legalización en los primeros meses de su aprobación. No es una solución rápida, sino un cambio estructural cuyo éxito o fracaso dependen de cómo evoluciona el mercado, la regulación y el comportamiento social. 

De la misma forma, los investigadores han observado un ligero aumento en las denuncias por violación tras la legalización, sin embargo, aclaran que no significa necesariamente que haya más agresiones. El aumento coincide con los cambios en la definición de delito en 2020, y con una mayor disposición de las víctimas a denunciar, ya que desaparece el miedo a ser juzgadas o perseguidas si estaban bajo la influencia de sustancias que antes eran ilegales. 

Otro desafío puede ser la seguridad vial ya que, aunque no está claro que aumenten los accidentes directamente a causa del cannabis, sí ha crecido la presencia de THC en siniestros mortales, lo que exige mejores herramientas de detección y campañas de prevención. Además, el mercado ilegal no desaparece por completo, en algunos lugares se reduce, pero en otros se desplaza o se adapta. 

Lo que está claro es que la evidencia científica está empezando a ganar la batalla contra el estigma, los datos demuestran que la legalización no está ligada con la criminalidad, y que una ley bien diseñada puede ser una herramienta de seguridad ciudadana. 

REFERENCIA 

How does Marijuana legislation affect crime? Merdical and recreation laws across 50 states