El Cupra Born e-Boost incorpora un sistema que permite sacar 27 caballos de potencia extra en los momentos más decisivos de la conducción

Conseguir potencia extra en el motor es una de las ambiciones de muchos aficionados al automóvil. Trucos caseros, ingenios mecánicos y sofisticadas mejoras prometen soluciones milagrosas que raramente lo son.

Las modificaciones que no provienen directamente del fabricante entrañan riesgos. La menos inocua es la de haber invertido tiempo y dinero en algo inservible. La segunda, perder la garantía del automóvil o de algunas reparaciones hechas a posteriori. Y la tercera terminar generando un problema importante en nuestro coche.

El Cupra Born, el primer modelo completamente eléctrico de la marca, se ha planteado cómo dar respuesta a estos conductores que necesitan un poco más de «alegría» en determinados momentos. La solución ha sido un mecanismo denominado e-Boost ya habitual en los motores de combustión. Se trata de un dispositivo electrónico que, conectado al sensor del pedal de acelerador, optimiza la velocidad de respuesta del coche.

Cómo funciona el e-Boost

Los motores eléctricos, como los de combustión, están diseñados para tener unos caballos determinados. Normalmente, parte de la potencia disponible se reserva electrónicamente para evitar que el sistema sufra. Pero está ahí y puede ser utilizada en un momento puntual. La misión del Booster, que suele estar conectado con el acelerador, es liberar el potencial extra durante unos segundos, los suficientes para ganar esa respuesta rápida que a veces el coche necesita.

Con esta solución, el Cupra Born entrega 27 caballos más y hace el 0-100 en 6,6 segundos en la versión más potente de 231 CV (170 kW) y 77 kWh de capacidad de batería. El e-Boost también se comercializa con una batería de 58 kWh y la misma potencia.

Una idea brillante

Los Booster (e-Booster en los eléctricos) nacieron cuando empezaron a generalizarse los turbocompresores en los años 80. Poco a poco los Booster han ido ganando popularidad entre las marcas de vocación deportiva como Cupra. Empezó siendo la división más atrevida de Seat para independizarse en 2018. El acrónimo Cupra, Cup+racing, es en sí mismo una declaración de que las prestaciones y la competición están entre sus prioridades. La reciente victoria en el Campeonato de Automóviles de Turismo Eléctricos es una muestra de ello.

El mundo de las carreras suele ser muy rentable para las marcas. En pista se ensayan al límite soluciones que luego se trasladan a sus coches de producción como Cupra ha hecho ahora con el Born e-Boost.  Quince ajustes dinámicos de amortiguación, chasis rebajado y optimización de las baterías son algunas de las mejoras heredadas de los circuitos. La autonomía alcanza los 550 km, alrededor de 400 en la realidad.

CUPRA-Born-e-Boost-

Una apuesta buena para todos

El grupo Volkswagen, al que pertenece Cupra, ofrece a sus clientes la aplicación Easy Charging con los 6.300 puntos de carga que hay en España. Tratan así de tranquilizar a aquellos usuarios todavía reticentes a los coches eléctricos. Está diseñada para facilitar la utilización de este tipo de coches porque se puede pagar una vez al mes las recargas que hayan ido realizando durante ese periodo o programar el importe que desea gastar en cada carga, etc.

El precio de partida del Cupra Born e-Boost es de 41.190 euros.