Parece un truco: un gusano, un animal como un cilindro, que se arrastra y al que imaginamos de un color poco llamativo, tiene un primo marino, el Spirobranchus giganteus que lleva en su lomo un pequeño “bosque en technicolor”, por eso se les conoce popularmente como gusanos árbol de Navidad.
Cada gusano, lo correcto sería anélido poliqueto, tiene dos coronas de diferentes colores que sobresalen de su cuerpo en forma de tubo. Estas coronas están formadas por apéndices similares a pelos que se irradian desde el centro de la columna vertebral del gusano. Estos apéndices se utilizan para la respiración y para coger el alimento, normalmente fitoplancton.
Pese al apelativo giganteus de su nombre, no sobrepasan los 10 cm. Son animales que se establecen en corales vivos y allí forman su madriguera, elevando su minúsculo árbol para capturar la comida desde su escondite, donde se refugian en caso de amenaza, retrayendo su apéndice colorido.
Estos gusanos son sedentarios, lo que significa que una vez que encuentran un lugar que les gusta, ellos no se mueven mucho. De hecho, mientras que las coronas de colores de estos gusanos son visibles, la mayor parte de sus cuerpos están anclados en madrigueras que excavan en coral vivo. Cuando se asustan, gusanos del árbol de Navidad se retraen rápidamente en sus madrigueras, escondiéndose de los aspirantes a los depredadores.

Navidad en rojo y verde

Si el acebo creciera en el fondo marino sería algo así.

Las fiestas en Pandora

Los apéndices de este gusano parecen haber inspirado  al mundo fantástico de Avatar.

Para llevarlo a casa

Debido a que se alimentan por filtración, mucha gente los tiene en pequeños acuarios. Su conservación requiere conocimientos.

Costumbres profundas

Viven en los mares tropicales, en los arrecifes de corales, ya sea cerca de la orilla como a cientos de metros de profundidad.

Ni un centímetro

Pasan casi toda su vida en un mismo sitio, anclados al coral. Por ello no tienen ningún tipo de apéndice para nadar o desplazarse.

Crédito imagen: Thomas Quine

Cuantos más, mejor

Su reproducción es sencilla: óvulos y esperma se fesrtilizan en el mar. Al nacer las larvas, se dejn llevar por las corrientes hasta encontrar un coral que consideran adecuado.

 

Jugando al escondite

En caso de amenaza, variacion en la luz o la presión, el apendice se cierra y oculta durante unos minutos.

Crédito imagen: Matt Kiefer

Hacia el sol

No suelen crecer mucho, 10 centímetros es lo máximo. Pero sus apéndices siempre son más grandes que el cuerpo del gusano.

Crédito imagen: Jon Connell

Para gustos, colores

Existe una enorme variedad de colores que no tienen relación con el coral en el cual se oculta.

Crédito imagen: Prilfish

Juntos son más

Dependiendo de la región, pueden agruparse en pequeñas colonias.

Crédito imagen: Matt Kiefer

 

Pegado a ti

Los pequeños pelillos, opérculos, tienen una sustancia pegajosa para que el alimento quede adherido.

Crédito imagen: Pixabay

La buena vida

Se sabe de ejemplares que han llegado a vivir más de 40 años.