Aunque el planeta regresara a niveles seguros de temperatura, los glaciares tardarían siglos o milenios en regenerarse. ¿Estamos frente a una pérdida inevitable?
El cambio climático está calentando el planeta debido al aumento de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono. Los glaciares, grandes masas de hielo en zonas montañosas y polares, son muy sensibles a estas variaciones de temperatura. Si se derriten, contribuyen al aumento del nivel del mar y alteran el suministro de agua dulce en muchas regiones, y se están derritiendo.
Incluso si logramos revertir el calentamiento global, los glaciares no se recuperarán por completo hasta dentro de siglos, según un estudio dirigido por la Universidad de Bristol en el Reino Unido y la Universidad de Innsbruck en Austria. La investigación, publicada en la revista Nature Climate Change, presenta por primera vez simulaciones globales del comportamiento de los glaciares hasta el año 2500 bajo escenarios de “overshoot”, en los que se supera temporalmente el límite de calentamiento de 1,5°C (alcanzando hasta 3°C) antes de enfriar nuevamente el planeta.
Los resultados son preocupantes: en estos escenarios, los glaciares podrían perder hasta un 16% más de masa en comparación con un mundo que nunca supere el umbral de 1,5°C. El autor principal del estudio, el Dr. Fabien Maussion, profesor asociado en la Universidad de Bristol, advirtió: “Las políticas climáticas actuales nos están llevando a un mundo cercano a los 3°C. Está claro que ese escenario es mucho peor para los glaciares que uno donde se mantiene el límite de 1,5°C. Queríamos saber si los glaciares pueden recuperarse si el planeta se enfría nuevamente. Es una pregunta que mucha gente se hace: ¿veremos renacer los glaciares en nuestra vida o la de nuestros hijos? Lamentablemente, nuestros hallazgos indican que no”.
Langjökull Ice Cap, Islandia. Crédito: Lilian Schuster
La probabilidad de superar los límites del Acuerdo de París ha aumentado con los récords recientes de temperatura. Por ejemplo, el año pasado fue el más caluroso jamás registrado y el primero en superar en promedio los 1,5°C en un año calendario.
Sin glaciares hasta el año 2500
El equipo científico modeló un escenario en el que las temperaturas globales alcanzan los 3°C alrededor del año 2150, y luego disminuyen hasta volver a los 1,5°C en 2300, estabilizándose a partir de entonces. Este modelo representa un mundo donde se alcanzan las emisiones netas cero de forma tardía, usando tecnologías como la captura de carbono solo después de superar umbrales críticos de calentamiento.
En este caso, los glaciares pierden considerablemente más masa que en un mundo que nunca cruza el límite de 1,5°C: un 16% adicional para el año 2200 y un 11% más para 2500, encima del 35% que ya está comprometido a derretirse incluso manteniéndose en 1,5°C. Toda esta masa de hielo derretido termina en los océanos, incrementando el nivel del mar.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores utilizaron un modelo informático de código abierto desarrollado en la Universidad de Bristol y otras instituciones colaboradoras. Este modelo simula los cambios pasados y futuros de todos los glaciares del mundo, excepto las grandes capas de hielo de los polos. Lo combinaron con nuevas proyecciones climáticas globales generadas por la Universidad de Berna, en Suiza.
Restos de un iceberg glaciar en Svalbard, Noruega. Crédito: Fabien Maussion
La investigadora principal del estudio, la Dra. Lilian Schuster de la Universidad de Innsbruck, explicó: “Nuestros modelos muestran que los grandes glaciares polares tardarían siglos, si no milenios, en recuperarse de un escenario de overshoot de 3°C. Para glaciares más pequeños, como los de los Alpes, el Himalaya o los Andes tropicales, la recuperación no será visible para las próximas generaciones, aunque es posible hacia el año 2500”.
En muchas regiones montañosas, el agua proveniente del deshielo glaciar es esencial para las comunidades río abajo, especialmente en estaciones secas. Cuando los glaciares se derriten, liberan más agua de forma temporal, lo que se conoce como “pico hídrico”. Pero si los glaciares se regeneran, vuelven a almacenar agua como hielo, lo que significa menos flujo de agua río abajo, un fenómeno que los científicos llaman “trough water” o “valle hídrico”.
La Dra. Schuster añadió: “Descubrimos que aproximadamente la mitad de las cuencas hidrográficas que estudiamos experimentarán algún tipo de valle hídrico después del año 2100. Aún es pronto para saber el impacto exacto de esto, pero nuestro estudio es un primer paso para entender las muchas y complejas consecuencias que tienen los escenarios de overshoot sobre los sistemas de agua alimentados por glaciares y el aumento del nivel del mar”
.El trabajo forma parte del proyecto PROVIDE, financiado por la Unión Europea, que investiga los efectos de los overshoots climáticos en sectores clave del planeta.
El Dr. Maussion concluyó: “Superar los 1,5°C, incluso de forma temporal, bloquea la pérdida de glaciares durante siglos. Nuestro estudio muestra que gran parte de ese daño no se puede revertir simplemente –aunque más tarde regresemos a niveles de temperatura más seguros. Cuanto más retrasamos la reducción de emisiones, más cargamos a las futuras generaciones con cambios irreversibles”.
REFERENCIA
Foto: Giovanni Toffol