Un equipo de investigadores chinos ha analizado los dientes fósiles de Gigantopithecus blacki, un primate gigante que sobrevivió al cambio climático extremo de hace 1,2 millones de años

Gigantopithecus blacki es el mayor primate que jamás haya existido: un simio que alcanzaba entre 2,5 y 3 metros de altura, pesaba hasta 540 kilogramos, y vivió en los bosques densos del sur de Asia desde hace aproximadamente 2,3 millones de años hasta su extinción entre hace 295.000 y 215.000 años.

Su registro fósil es obstinadamente escaso: a pesar de décadas de búsqueda sistemática en el sur de China, solo se han encontrado cuatro mandíbulas y aproximadamente 2.000 dientes aislados, todos ellos en cuevas de las cuencas de Chongzuo y Bubing, en la provincia de Guangxi.

Gigantopithecus comparado con humanos. Wikimedia Commons

Gigantopithecus comparado con humanos. Wikimedia Commons

Esa escasez de material no es casualidad. El Pleistoceno temprano (de 2,3 a 0,8 millones de años) tiene relativamente buenos registros, y el Pleistoceno medio tardío (de hace 500.000 años hasta la extinción) también está documentado.

Alcanzaba entre 2,5 y 3 metros de altura, pesaba hasta 540 kilogramos

Pero el período intermedio, la Transición del Pleistoceno Temprano al Medio (EMPT, hace entre 1,2 y 0,7 millones de años), es un hueco en el registro que coincide con algunos de los cambios climáticos más drásticos del Cuaternario. ¿Fue ese período de cambio el que desencadenó el declive de Gigantopithecus? El hallazgo de la Cueva Yanli 1 permite responder, al menos parcialmente, esa pregunta.

Los 13 dientes de Yanli 1 y lo que cuentan

La Cueva Yanli 1 es una cueva kárstica del Pleistoceno del municipio de Chongzuo, el mismo municipio que ya alberga otras localidades clave de Gigantopithecus (las cuevas de Queque y Zhanwang). Los 13 dientes recuperados de sus sedimentos (molares y premolares de distintos tamaños que sugieren individuos de diferentes edades) fueron datados por las características del sedimento circundante y la fauna asociada en el período EMPT, lo que los convierte en los mejores representantes conocidos de Gigantopithecus de ese período crítico.

El análisis de los dientes revela patrones de desgaste del esmalte que muestran marcas de alimentos fibrosos y de baja calidad nutricional, similar a lo documentado para los especímenes del Pleistoceno medio tardío previo a la extinción: ya en el EMPT, Gigantopithecus parece haber estado consumiendo recursos alimenticios de menor calidad que en el Pleistoceno temprano, posiblemente como respuesta a la reducción de los bosques frutales de los que dependía.

Lo más importante del hallazgo es que demuestra que la especie no desapareció durante el EMPT, a pesar de los intensos cambios climáticos de ese período, sino que los sobrevivió durante al menos 500.000 años adicionales.

La extinción final llegó más tarde, durante un nuevo período de aumento de la estacionalidad y reducción de los bosques densos. «Yanli Cave 1 representa una tercera localidad potencial del EMPT para Gigantopithecus, ofreciendo evidencia crucial para comprender los patrones de evolución dental y las estrategias adaptativas en respuesta a los cambios climáticos del EMPT», señalaron los autores.

REFERENCIA

Imagen: Gigantopithecus, generado por IA