Los científicos están encontrando pruebas de que la inmunidad al coronavirus SARS-CoV-2 causante de la COVID-19 podría durar años aunque los niveles de anticuerpos desciendan

¿Cómo nos volvemos inmunes a una infección? De forma simplificada, nuestro sistema inmunitario produce unas proteínas llamadas anticuerpos que se adhieren a los virus o bacterias e impiden que infecten a las células sanas, y los marca para que los glóbulos blancos los eliminen.

Los anticuerpos aparecen en las pruebas serológicas de las personas que han contraído COVID-19 y la han superado. Sin embargo, existe cierta preocupación porque los niveles de anticuerpos descienden con el tiempo y un año más tarde se pierda la inmunidad, como ocurre con la gripe. ¿Significa esto que dejamos de ser inmunes y podríamos volver a contraer la COVID-19?

Parece que no es el caso. Hasta el momento los casos de reinfección son extremadamente raros, unos pocos cientos de entre los más de 64 millones de casos en el mundo. Un estudio de la Universidad Rockefeller de Nueva York ha podido comprobar que los anticuerpos están presentes seis meses después en las personas que se han recuperado de la COVID-19.

Se espera que la inmunidad que proporciona una vacuna dure tanto o más tiempo que la inmunidad natural.

Más aún, los restos del virus que quedan en el intestino después de la desaparición de los síntomas pueden ayudar al sistema inmunológico a mejorar la respuesta a la enfermedad, y proporcionar protección durante más tiempo.

Este descubrimiento también es una buena noticia para saber por cuánto tiempo una vacuna podría proporcionar protección. Se espera que la inmunidad que proporciona una vacuna dure tanto o más tiempo que la inmunidad natural.

Según el mismo estudio, seis meses después de una infección por coronavirus los pacientes han desarrollado anticuerpos aún más potentes que los que tenían al principio, y que también pueden reconocer versiones mutadas del virus.

Pero los anticuerpos no son todo. Además, las células inmunitarias que producen anticuerpos, llamadas células B de memoria, se mantienen en la sangre durante mucho más tiempo. Esta memoria celular del sistema inmunitario hace que, aunque desciendan los niveles de anticuerpos, porque ya no son necesarios, el organismo pueda producirlos de nuevo rápidamente cuando se exponga al virus nuevamente.

En el estudio se analizaron los anticuerpos que 87 personas fabricaron contra el coronavirus un mes después de la infección, y seis meses más tarde. Aunque los niveles de anticuerpos en la sangre disminuyeron, las proteínas inmunes aún eran detectables después de seis meses y los niveles de células B permanecer en el cuerpo por un tiempo.

La inmunidad podría durar décadas o incluso ser de por vida, pero es pronto para afirmarlo con seguridad

Las llamadas células T de memoria del sistema inmunitario también permanecen tras la infección. En el caso de las personas infectadas con SARS, el coronavirus que provocó una epidemia en 2013, las células T todavía les protegen 17 años después.

Lo mismo podría ocurrir en el caso del actual coronavirus SARS-CoV-2, en cuyo caso la inmunidad podría durar décadas o incluso ser de por vida.

Aunque los hallazgos son alentadores, todavía no se puede afirmar que las personas con anticuerpos estén completamente protegidas de la reinfección,  lo que se denomina inmunidad esterilizadora, o si simplemente se enfermarían de menos gravedad la siguiente vez que se infectaran.

REFERENCIA

Immunological memory to SARS-CoV-2 assessed for greater than six months after infection

SARS-CoV-2-specific T cell immunity in cases of COVID-19 and SARS, and uninfected controls