Despertar la capacidad de regeneración de las conexiones neuronales que todo cerebro posee. Es la idea que perseguía un ingenioso experimento culminado con éxito por los investigadores del Centro de Neuroprótesis del Instituto de Mente y Cerebro (Universidad de Zúrich, Suiza). Con la ayuda de la Escuela Politécnica Federal (Lausana), han logrado que varias ratas con parálisis anduvieran de nuevo. Los científicos les produjeron lesiones medulares en el lado derecho e izquierdo –similares a las de un accidente de tráfico–, pero con la parte intermedia intacta, cosa que les causaba parálisis en las extremidades traseras.

Por un lado, se inyectó en las zonas de las lesiones de las ratas un “cóctel” químico que incluía serotonina y dopamina, entre otros compuestos, para disparar la respuesta de las neuronas encargadas del movimiento. Cinco minutos después, los científicos realizaron estimulaciones eléctricas en las mismas áreas. Después de algunas sesiones, las ratas movían las patas si se las colocaba sobre una cinta de andar; y tras varias semanas así, recuperaban la función motriz.

Con un poco de ayuda

Ratas paralíticas pueden recuperar la movilidad gracias a una investigación llevada a cabo por la Universidad Johns Hopkins (EEUU). Al principio, el cerebro solo daba la orden de andar cuando los roedores estaban sobre una cinta en movimiento. Pero después de semanas de estimulaciones electroquímicas, las ratas comenzaron a realizar movimientos voluntarios, andando y evitando obstáculos. Es decir, lograron que el cerebro de los animales creara nuevos ‘caminos’ neuronales

Activación

Los científicos, liderados por Douglas Kerr, del hospital John Hopkins, desarrollaron un sistema que utiliza una combinación de estímulos eléctricos y químicos que despierta el sistema nervioso de los roedores, por debajo de la lesión.

Formación

Con ayuda de un arnés mecánico vertical y estimulación electroquímica, después de unas semanas de entrenamiento cada rata puede realizar movimientos voluntarios.

Desarrollo

El sistema nervioso central configura de nuevo sus fibras nerviosas, no solo cerca de la lesión, sino también en el cerebro, para restablecer el contacto. De esta forma se crean nuevas conexiones en el cerebro.

El chaleco

Sirve para sujetar a las ratas hasta que adquieren pericia con el entrenamiento. Pero también lleva incorporados los puntos de contacto del electroestimulador.

Los resultados han sido tan espectaculares que el proyecto ya cuenta con el apoyo del Proyecto ALS, una fundación encargada de reclutar a los mejores investigadores del mundo para avanzar en nuevos tratamientos y terapias.