Conseguir una receta de Ozempic puede ser complicado, y el medicamento es caro, por eso hay quien se arriesga a comprarlo sin receta en Internet, pero hay riesgos

El medicamento Ozempic (semaglutida) se desarrolló originalmente para tratar la diabetes tipo 2, pero pronto se descubrió un interesante efecto secudario: los pacientes perdían peso. La popularidad del medicamento se ha disparado, especialmente a raíz de las noticias de varios famosos que confesaron usar estas inyecciones para perder peso. Una de ellas es Kim Kardashian, que asistió a la Met Gala en 2022 embutida en el mítico vestido que Marilyn Monroe llevaba cuando cantó “Happy birthday” a J.K. Kennedy en 1962. Para poder entrar en él, Kim Kardashian declaró que había tenido que perder siete kilos, y que lo había conseguido gracias a Ozempic.

Cómo funciona Ozempic

El mecanismo de acción de Ozempic, es decir, de la semaglutida que es el ingrediente activo, consiste en imitar a la hormona GLP-1, la encargada en nuestro organismo de reducir el apetito y ralentizar el vaciado gástrico. Estudios como el publicado en The New England Journal of Medicine en 2021, mostraron que pacientes tratados con semaglutida perdieron en promedio un 14,9 % de su peso corporal en 68 semanas, una cifra muy superior a la obtenida con otros tratamientos farmacológicos.

Este éxito ha impulsado una creciente demanda global, llevando incluso a que el medicamento escasee en las farmacias, y los pacientes que sufren diabetes tipo 2, que dependen de él para su salud, no puedan acceder a Ozempic por la gran cantidad de personas que buscan adelgazar de forma rápida. Por eso la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha insistido en una serie de medidas para garantizar este suministro.

También es  es uno de los motivos por los que los medicamentos análogos del GLP-1 como Ozempic solo se dispensan con prescripción médica, esto es, con receta. El precio venta al público de Ozempic en España es de 128,15 euros IVA incluido.

Cómo conseguir Ozempic sin receta

El año pasado la AEMPS advirtió de que algunas farmacias estaban dispensando Ozempic y otros medicamentos análogos sin receta médica, así como otras ocasiones en que se había recetado fuera de los casos contemplados por el sistema sanitario, que solo son los de diabetes tipo 2.

No es de extrañar que otras personas recurran al mercado negro o también llamado mercado «gris» de Internet para conseguir la fórmula mágica. El mercado gris de medicamentos  se refiere a la venta de estas sustancias a través de canales no autorizados y no regulados, eludiendo las farmacias autorizadas y, además,  las recetas.

A diferencia del mercado negro (que comercia con drogas ilegales), los productos del mercado gris suelen fabricarse legítimamente, pero los venden distribuidores no autorizados. En Estados Unidos, uno de estos suministradores son las llamadas compounding pharmacies, laboratorios que fabrican compuestos por encargo. Otra posibilidad son los proveedores extranjeros sin la debida supervisión, de países donde la normativa es más laxa.

Esta falta de regulación aumenta el riesgo de falsificación, dosis incorrectas, contaminación o almacenamiento inadecuado de los medicamentos. Aunque no siempre son ilegales, las transacciones del mercado gris carecen de la seguridad, la responsabilidad y la supervisión médica de las fuentes reguladas, lo que expone a los compradores a riesgos sanitarios, legales y financieros.

Los peligros del Ozempic sin receta

Comprar Ozempic del mercado gris u otros agonistas del GLP-1 como Wegovy, Mounjaro o semaglutida compuesta, puede ahorrar dinero y visitas al médico, pero, a cambio, también puede tener graves riesgos para la salud.

Debido a la falta de supervisión reguladora, estos productos pueden estar falsificados, mal dosificados, contaminados o caducados. Si la dosificación no es la correcta, y hay menos principio activo del marcado, no habrá efectos y estaremos tirando el dinero. Pero si hay un error de dosificación y se inyecta una dosis demasiado alta, puede haber complicaciones como peligrosas hipoglucemias, efectos gastrointestinales, como vómitos incontrolables, deshidratación y pancreatitis aguda, y lesión renal por pérdida de líquidos.

Se ha descubierto que algunas versiones falsificadas contienen insulina u otros fármacos no revelados en lugar de semaglutida, lo que plantea riesgos imprevisibles para la salud. El almacenamiento inadecuado durante la distribución en el mercado gris también puede degradar la estructura del compuesto, haciéndolo ineficaz o tóxico.

A diferencia de los fármacos regulados, estos productos no se someten a pruebas de pureza, lo que significa que los usuarios corren el riesgo de inyectarse metales pesados o residuos de disolventes procedentes de síntesis de calidad inferior.

Uno de los mayores riesgos es la contaminación por endotoxinas, en concreto lipopolisacáridos (LPS). Los LPS son un componente tóxico de las paredes celulares bacterianas que puede desencadenar potentes reacciones inflamatorias,  incluso en cantidades ínfimas.

Los viales mal sintetizados o almacenados pueden albergar niveles peligrosos de LPS, lo que provoca fiebre, shock séptico, insuficiencia orgánica o respuestas inmunitarias potencialmente letales. Estos síntomas, como fiebre alta, escalofríos o colapso circulatorio pueden atribuirse erróneamente a otras causas, retrasando el tratamiento y aumentando aún más el riesgto.

Comprar Ozempic sin receta en Internet con la intención de adelgazar a toda costa es un juego peligroso. Como siempre, tu médico es quien puede proporcionar el mejor tratamiento si deseas perder peso de forma segura.

Foto: Chemist4U