El apoyo de Elon Musk a Donald Trump aleja a los consumidores demócratas de Tesla, según estudio, pero los republicanos se suben al coche eléctrico de Tesla en plena tormenta política

En el mundo del consumo, las marcas ya no son solo productos: también son símbolos culturales y políticos. La “politización de marca” ocurre cuando el público percibe que una empresa adopta una postura ideológica, lo que puede influir directamente en sus decisiones de compra. En el caso de Tesla, conocida por sus vehículos eléctricos y su enfoque en la sostenibilidad, esta dinámica cobra aún más importancia dado que sus compradores tradicionales tienden a identificarse con valores medioambientales. Este fenómeno es parte de un cambio más amplio donde las preferencias de los consumidores se alinean con sus creencias políticas, haciendo que incluso los coches tengan color ideológico.

El apoyo público de Elon Musk al expresidente Donald Trump durante las elecciones de 2024 y su posterior participación en su administración están afectando a Tesla más allá de los titulares, según un nuevo estudio realizado por un grupo de investigadores liderado por Costas Panagopoulos, profesor de ciencia política en la Universidad de Northeastern. El estudio revela una clara fractura en la percepción del consumidor estadounidense hacia Tesla, con una pérdida de apoyo significativa entre los consumidores que se identifican como demócratas, mientras que los republicanos comienzan a mostrar un mayor interés por la marca.

Según el análisis, los demócratas —que históricamente han sido los principales compradores de Tesla con una proporción de 4 a 1 respecto a los republicanos— están abandonando la marca en respuesta a la postura política de Musk. “Observamos una polarización de opiniones sobre Tesla que está claramente ligada a eventos específicos, como la aprobación pública de Donald Trump por parte de Musk en el verano de 2024”, explicó Panagopoulos. Esta polarización se manifiesta en un descenso en la percepción de la marca, en su reputación y en la intención de compra, especialmente entre los votantes demócratas.

Los datos provienen de las encuestas de BrandIndex de YouGov, que recopilaron opiniones de los consumidores sobre Tesla entre el 1 de enero de 2023 y el 6 de marzo de 2025. Estas encuestas medían aspectos como la calidad de la marca, el valor, la reputación laboral, la disposición a comprar y la percepción general. A través de un análisis estadístico, los investigadores observaron que la intención de compra entre demócratas cayó ligeramente del 9.1% al 8.9%, mientras que entre los republicanos aumentó del 7.0% al 10.2%. Sin embargo, el cambio más contundente se dio en la reputación de marca: una caída de aproximadamente 10 puntos entre los demócratas y un aumento de 8 puntos entre los republicanos.

Este cambio de percepción ha coincidido con una caída notable en el valor de mercado de Tesla, que ha perdido cerca de la mitad de su valor desde su punto más alto en diciembre. Además, la compañía experimentó en 2024 su primera caída anual de ventas en doce años, con un descenso del 1.1%. Aunque los investigadores no atribuyen completamente esta baja al cambio de percepción partidista, sí consideran que está claramente relacionada con la politización de la figura de Musk.

“La evidencia sugiere que los problemas de ventas de Tesla tras el respaldo de Musk a Trump reflejan en gran parte el rechazo demócrata, que ha superado el entusiasmo creciente de los republicanos por la marca”, afirman los autores del estudio. Aunque el análisis se limita al público estadounidense, los investigadores advierten que la politización de marcas es ya un fenómeno global que supera las fronteras geográficas tradicionales.

Algunos analistas señalan que este cambio en la imagen de Tesla comenzó incluso antes, con la adquisición de Twitter (ahora X) por parte de Musk en 2022, lo que marcó el inicio de una etapa más abiertamente política para el empresario. En este contexto, muchos se preguntan si el repunte de apoyo entre republicanos será suficiente para compensar la pérdida de los consumidores demócratas. “Es concebible”, comenta Panagopoulos, “pero también dependerá de los niveles de ingreso y de las preferencias del consumidor”.

La posibilidad de que los republicanos adopten vehículos eléctricos en masa resulta irónica para algunos observadores, dado que históricamente han mostrado menos apoyo a políticas y productos relacionados con la sostenibilidad ambiental. “Si abandonan esa resistencia y empiezan a adoptar no solo a Tesla sino también otras posturas ecológicas, es posible que puedan compensar las pérdidas que han causado las deserciones demócratas”, añade Panagopoulos.

No está del todo claro si Musk anticipaba esta reacción negativa del público al implicarse tan activamente en la política, pero Panagopoulos sugiere que sería extraño que un líder empresarial no tuviera en cuenta los riesgos. Especialmente porque el grupo más alienado por su postura política —los consumidores conscientes del medio ambiente— representa una parte crucial del mercado objetivo de Tesla.

“Rara vez vemos a un líder empresarial adoptar una postura tan abiertamente partidista como la de Musk en los últimos años”, dice Panagopoulos. “Existe evidencia de consumo partidista en el pasado. Lo vimos, por ejemplo, cuando Trump atacaba empresas como Macy’s en redes sociales durante su primer mandato, y eso también afectaba el comportamiento del consumidor”.

En definitiva, los investigadores concluyen que el caso de Tesla es un ejemplo claro de cómo las marcas pueden convertirse en campos de batalla políticos, donde cada elección de consumo puede estar cargada de significado ideológico. Y aunque reconocen que la imagen de marca y la intención de compra no siempre se traducen en ventas reales, señalan que Tesla está sufriendo un declive palpable tanto en Estados Unidos como en otros mercados durante los primeros meses de 2025.

El estudio fue coescrito por Kyle Endres, profesor asistente en la Universidad del Norte de Iowa, y Donald Green, profesor de ciencia política en la Universidad de Columbia.

REFERENCIA

Tesla Takedown: Brand Politicization and Partisan Consumerism in the Trump Era