Una investigación revela que los hombres mayores disfrutan más de sus relaciones con parejas más jóvenes. ¿Y las mujeres? Ellas parecen no verse tan afectadas por la diferencia de edad.
Las relaciones con diferencia de edad, en las que uno de los miembros es años mayor que el otro, se han vuelto más comunes. Un nuevo estudio realizado por el equipo de Samantha Banbury, del Departamento de Psicología de la Universidad Metropolitana de Londres, se ha centrado en explorar cómo afecta la diferencia de edad a la satisfacción dentro de una relación.
El equipo analizó los datos de 126 personas voluntarias, todas con una diferencia de edad de al menos siete años respecto a su pareja. En la muestra había tanto personas jóvenes en relaciones con adultos mayores como adultos mayores en relaciones con personas más jóvenes. Cada voluntario respondió a varios cuestionarios sobre su relación, su bienestar general, y su actitud hacia el hecho de salir con personas de diferentes edades.
Uno de los hallazgos clave del estudio fue que, en promedio, el miembro de la pareja que era mayor tendía a estar más satisfecho con la relación que el miembro más joven. Este efecto fue particularmente fuerte cuando el miembro mayor era un hombre. En concreto, los hombres heterosexuales que salían con mujeres al menos siete años más jóvenes mostraban una mayor satisfacción relacional que aquellos que salían con mujeres al menos siete años mayores. Lo mismo se observó en hombres homosexuales: también estaban más contentos cuando su pareja era notablemente más joven.
El mayor de la pareja está más satisfecho
Curiosamente, en el caso de las mujeres (tanto heterosexuales como homosexuales) no se encontró una diferencia significativa en la satisfacción relacional relacionada con la edad de la pareja. Esto sugiere que las mujeres tienden a estar igualmente satisfechas en sus relaciones, ya sea con una pareja mucho mayor o mucho menor.
En cuanto al bienestar general, el estudio no encontró diferencias importantes entre los participantes más jóvenes y los mayores. Es decir, aunque los mayores parecían más satisfechos con su relación, esto no se tradujo necesariamente en un mayor bienestar emocional global.
Un punto especialmente llamativo fue el relacionado con la satisfacción sexual. Aquí, tanto hombres como mujeres, independientemente de su orientación sexual, indicaron sentirse más satisfechos cuando su pareja era más joven. Este efecto fue coherente en todas las combinaciones estudiadas.
El estudio también analizó la percepción de estabilidad económica en la relación. En este aspecto, se observó que las mujeres jóvenes que salían con hombres mayores y los hombres jóvenes que salían con hombres mayores sentían que su relación era más estable financieramente que si estuvieran con alguien más joven. Curiosamente, este patrón no se replicó cuando el miembro mayor era una mujer. Es decir, los hombres jóvenes no percibían una mayor estabilidad económica al salir con mujeres mayores, y lo mismo sucedía con mujeres jóvenes que salían con otras mujeres mayores.
En resumen, la gran pregunta de quién es más feliz en una relación con diferencia de edad parece tener una respuesta clara, al menos según este estudio: el socio mayor, en particular si es un hombre, tiende a estar más satisfecho. Aunque no necesariamente más feliz en términos generales, sí se muestra más contento con su vida en pareja. Las mujeres, en cambio, parecen ser más estables emocionalmente ante las diferencias de edad, lo que podría indicar que otros factores pesan más para ellas en una relación.
Este tipo de investigaciones ayudan a entender mejor las complejidades del amor y las relaciones en el siglo XXI, donde la edad parece importar menos… aunque los resultados digan lo contrario.
REFERENCIA