Hubo un tiempo en el que smart significaba coches mínimos. Hoy, el smart #5 representa justo lo contrario: más tamaño, más potencia y una nueva lógica industrial.

Smart nació en los años 90 de la mano de Swatch y Mercedes-Benz con una idea clara: hacer coches pequeños para ciudades cada vez más saturadas. Durante años, ese planteamiento funcionó. Pero el contexto cambió.

El símbolo de aquella etapa, el smart Fortwo, dejó de fabricarse en 2024. Normativas más exigentes, electrificación y costes al alza hicieron muy difícil mantener un coche tan pequeño con márgenes razonables.

Desde entonces, smart juega en otra liga. Tras su reorganización junto al grupo chino Geely, la marca ha pasado a centrarse en modelos eléctricos de mayor tamaño. Y también ha cambiado su forma de nombrarlos. Ahora los hashtag # son su seña de identidad.

La idea surgió como una forma de marcar ruptura con el pasado y conectar con un público más tecnológico. No responde a una nomenclatura clásica (segmento, tamaño, motor), sino que cada número identifica un posicionamiento dentro de la gama.

Date un voltio

Se trata de un SUV mediano 100% eléctrico dotado de dos pantallas OLED de 13 pulgadas en el salpicadero para el sistema de infoentretenimiento, más la del cuadro de instrumentos. La del copiloto permite manejar navegación, contenido multimedia o funciones del vehículo de forma independiente.

Según versiones, ofrece configuraciones muy distintas. Hay variantes de un solo motor y tracción trasera con 340 y 363 CV, y versiones de dos motores con tracción total que alcanzan los 587 CV. La batería también cambia: 74 kWh en la opción de acceso y 94 kWh útiles en las superiores.

Smart creció porque el coche eléctrico lo exige: más batería, más autonomía y más margen para competir.

La versión con batería pequeña admite cargas de hasta 150 kW, mientras que la de mayor capacidad puede llegar a 400 kW gracias a una arquitectura de 800 voltios. En otras palabras: menos tiempo conectado y más rapidez en viajes largos. En cuanto a autonomía, smart anuncia hasta 465 kilómetros con la batería pequeña y hasta 590 kilómetros con la grande.

Smart #5 Brabus

Pero sin duda la joya de la corona es la versión Brabus. La marca de preparaciones de alto rendimiento lleva colaborando con smart desde hace más de dos décadas, cuando empezó a reinterpretar aquellos pequeños urbanos con un enfoque más deportivo. Hoy, el smart #5 Brabus es uno de sus últimos trabajos. El coche, con la batería grande de 94 kWh, alcanza los 646 CV y acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 3,8 segundos. Más allá de la cifra, introduce ajustes específicos en la respuesta del acelerador, el chasis y la estética: llantas Monoblock Z de 21 pulgadas, detalles en rojo y una imagen con más carácter.

Grande y deportivo

En marcha, el #5 —y especialmente el BRABUS— mezcla dos enfoques. Por un lado, la aceleración inmediata y limpia típica de un eléctrico potente. Por otro, el comportamiento de un SUV grande: estable, cómodo y pensado también para viajar.

En ciudad, su tamaño se nota, pero la suavidad de entrega de potencia facilita la conducción, mientras que en carretera, la tracción total en las versiones más potentes mejora la estabilidad y la capacidad de respuesta.

La habitabilidad confirma el cambio de filosofía. Donde antes había soluciones mínimas, ahora hay espacio real para cinco ocupantes y un maletero acorde a su categoría. Es un coche pensado para más usos y más escenarios.

El smart #5 está disponible a partir de 50.000 euros. El precio de la versión Brabus es de 62.640 euros.