Un nuevo estudio con lémures sugiere que la inflamación crónica con la edad podría no ser tan inevitable como creemos.
La inflamación crónica relacionada con la edad, también conocida como “inflammaging”, es una de las causas subyacentes de muchas enfermedades asociadas al envejecimiento humano. Un equipo de científicos de la Universidad de Duke, liderado por la antropóloga biológica Elaine Guevara, ha descubierto que algunos lémures no muestran señales de inflamación crónica a medida que envejecen. Este hallazgo desafía la idea de que el fenómeno de “inflammaging” es un destino inevitable para todos los primates, incluidos los humanos. El estudio analizó a lémures de cola anillada (ring-tailed lemurs) y sifakas de Coquerel, dos especies que, aunque cercanas, tienen diferentes ritmos de vida y longevidad. Esto las convierte en candidatas ideales para comparar patrones de envejecimiento.
Guevara explica que esperaba ver un aumento de marcadores de estrés oxidativo e inflamación en los ejemplares más viejos, como suele ocurrir en humanos. Pero los datos no cumplieron sus predicciones. “Contrario a nuestras expectativas, ninguna de las dos especies mostró cambios relacionados con la edad en los marcadores de estrés oxidativo. Tampoco vimos cambios relacionados con la edad en la inflamación; de hecho, en los lémures de cola anillada, la inflamación incluso disminuyó ligeramente con la edad”, dijo Guevara.
Este hallazgo está en línea con algunos estudios recientes sobre otros primates no humanos, que también apuntan a que el envejecimiento inflamatorio no es universal. Christine Drea, profesora de antropología evolutiva y coautora del estudio, subraya que este descubrimiento pone en duda si siquiera es un fenómeno constante entre los humanos. “Esto sugiere que hay diferencias importantes, y podría ser que la inflammaging ni siquiera sea una característica universal en nuestra especie”, afirma.
Entonces, ¿qué es exactamente la inflammaging y por qué es tan importante entenderla? A medida que las personas envejecen, el cuerpo comienza a producir una inflamación crónica de bajo nivel, sin una causa clara como una infección o una lesión. Esta inflamación sostenida está implicada en enfermedades como la diabetes tipo 2, infartos, ciertos tipos de cáncer y trastornos como la osteoartritis. Por eso, descubrir por qué ocurre y cómo podría evitarse es fundamental para mejorar la salud en la vejez y extender la calidad de vida.
Para medir los efectos del envejecimiento en los lémures sin dañar a los animales, el equipo optó por recolectar muestras de orina (en lugar de sangre o saliva) y analizarlas en busca de marcadores de estrés oxidativo e inflamación. El trabajo se llevó a cabo en el Centro de Lémures de la Universidad de Duke, que prohíbe expresamente cualquier tipo de investigación invasiva o que ponga en riesgo a los animales.
La próxima etapa, según Guevara, será llevar estos estudios al entorno natural. “Hay buenas razones para pensar que el envejecimiento puede ser bastante diferente en cautiverio que en la naturaleza. Y eso, en sí mismo, ya nos dice mucho sobre hasta qué punto la inflamación humana es algo inherente o depende del entorno”, explica.
La idea de que el entorno (incluyendo factores como dieta, estrés o exposición a patógenos) podría jugar un papel más importante de lo que pensábamos en la inflamación relacionada con la edad abre nuevas posibilidades para tratar y prevenir enfermedades asociadas al envejecimiento. Además, nos obliga a revisar la idea de que nuestro cuerpo simplemente se deteriora con el tiempo sin remedio.
Para Guevara, este estudio es solo el primer paso en un largo camino hacia la comprensión de por qué sufrimos tantos trastornos inflamatorios a medida que envejecemos. “Con una población mundial que envejece rápidamente, estos hallazgos son esenciales para reducir la discapacidad y mejorar la calidad de vida en los últimos años”, concluye.
Así que, si los lémures pueden envejecer sin inflamarse, ¿por qué nosotros no? La ciencia acaba de abrir la puerta a una nueva forma de entender (y quizá rediseñar) la vejez humana.
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