En el marco de FOTOFIO, el fotógrafo y doctor en Ciencias del Mar, investigador en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y especialista en fotografía de naturaleza, Daniel Montero, quien imparte “Conversaciones privadas con la naturaleza”, nos responde esta entrevista:

En fotografía de fauna, el reto no es solo fotografiar, sino no alterar al animal: ¿qué técnicas de aproximación, espera o uso del hide te parecen más efectivas y éticas? 

A esta cuestión debo contestar desde mi situación profesional y de fotografía. Como catedrático de zoología (en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria), y como fotógrafo de naturaleza opino que el principal desafío en fotografía de fauna no es técnico, sino ético: mi objetivo en fotografía es siempre lograr imágenes de calidad sin alterar el comportamiento natural ni el bienestar del animal. Yo no me puedo considerar como fotógrafo de fauna, pero voy aprendiendo algunas técnicas de la mano de los fotógrafos de fauna (y amigos) de Fujifilm, Kiko Arcas y Javier Ramos, quienes en su enorme generosidad comparten sus conocimientos. Por lo que he aprendido, las técnicas de aproximación siempre deben basarse en el conocimiento del comportamiento: entender los ritmos de actividad, territorios, rutas de desplazamiento y señales de alerta de cada especie permite anticipar situaciones sin necesidad de invadir el espacio vital del animal.

DSC0154 Daniel Montero, investigador y fotógrafo: "El mejor fotógrafo de fauna no es quien más se aproxima"

Una de las cosas más importantes que he aprendido con ellos es que las estrategias más éticas son las que se integran discretamente en el entorno natural. Por ejemplo, los hides fijos, instalados con tiempo suficiente para que la fauna los acepte, reducen la alteración. Los hides portátiles deben colocarse sin modificar hábitats ni cortar vegetación, y el acceso debe realizarse en horarios y condiciones que minimicen el impacto (por ejemplo, entrar antes del amanecer y salir tras el anochecer). El fotógrafo debe permanecer en silencio y mantener siempre una distancia prudente.  Este tipo de fotografía debe aspirar a documentar la autenticidad del comportamiento animal y del momento que se está viviendo. La ética no limita la creatividad sino que la ennoblece. El mejor fotógrafo de fauna no es quien más se aproxima, sino quien logra imágenes excepcionales preservando la libertad del sujeto.

En una sesión de observación en un espacio natural y fotografía de aves, ¿qué pesa más para lograr una buena imagen: entender el comportamiento del ave y leer el entorno (luz, viento, señales, hábitat) o dominar la técnica y el equipo? ¿Cómo entrenas tú ambas cosas? 

cuando el oceano se transforma en fuego azul aefona Daniel Montero, investigador y fotógrafo: "El mejor fotógrafo de fauna no es quien más se aproxima"

Es básico saber leer el entorno y entender el comportamiento (no solo de animales, sino de las condiciones de luz y de otras acciones como el movimiento del oleaje). Todo esto pesa más que dominar la técnica. La cámara solo traduce lo que el conocimiento permite anticipar. Conocer los hábitos de la especie, o de elementos como el oleaje, los ritmos de la dinámica de los elementos, el lenguaje corporal del animal, la dirección del viento o la calidad de la luz es lo que permite situarse correctamente, prever la acción y captar momentos auténticos. Pero a todo esto hay que sumar un equipo con el que te familiarices fácilmente, como es mi caso con el material Fujifilm, que te resuelva todos los problemas que te pueden surgir, en el que confíes y se convierta en una prolongación de tu propio cuerpo, que te de confianza y que se integre contigo formando una unidad de trabajo y observación. Para entrenar ambas dimensiones, combino la observación prolongada sin cámara, para interiorizar patrones de conducta o lectura del paisaje, con práctica fotográfica controlada, ensayo y respuesta a variaciones de condiciones ambientales. 

En fotografía de fauna, espacios naturales, etc. ¿qué combinación de cámara, teleobjetivo y ajustes consideras hoy más eficaz para trabajar con fauna en movimiento? 

Suelo trabajar siempre con mi Fujifilm X H2 montada en distintos objetivos según el momento del día y la historia que quiero contar. El sensor de esta cámara me ha permitido capturar detalles sin perder nitidez. La calidad de imagen y rango dinámico son sobresalientes incluso en paisajes complejos con sombras profundas y cielos brillantes, algo indispensable en naturaleza. Para paisajes amplios y cielos infinitos, recurro al Fujinon 10-24 mm, cuya amplitud me permite respirar la escena completa e invitar al espectador a sumergirse conmigo. Para fauna en movimiento, sin ser yo especialista en este tipo de fotografía y siendo realmente un fotógrafo ocasional de fauna, el Fujinon 100-400 mm se vuelve esencial: su alcance me permite observar sin invadir, una extensión sutil de mis ojos. Y cuando la distancia es menor, pero quiero compresión de planos y detalle, el Fujinon 50-140 mm es esencial para captar gestos delicados de flora o fauna. En conjunto, este equipo cubre prácticamente todas las situaciones naturales que me apasiona fotografiar. Por supuesto, la gama de posibilidades de fujinon es mucho más amplia para aquellos que se dedican específicamente a este tipo de fotografía de fauna.

Fotografia 2 Daniel Montero, investigador y fotógrafo: "El mejor fotógrafo de fauna no es quien más se aproxima"  

¿Qué te aportan sus equipos en fotografía de naturaleza a otras opciones, especialmente en aspectos como enfoque, color, ergonomía o portabilidad? 

Mi trabajo en fotografía de naturaleza está profundamente influenciado por la herramienta que elijo ya que considero que el equipo no sustituye el conocimiento del campo, pero facilita capturar imágenes fieles a la realidad que tengo delante. En este sentido, los equipos Fujifilm ejemplifican bien lo que este sistema me ofrece en el campo para una dedicación a la fotografía como la mía, que podríamos definir, digamos, como aficionado avanzado. Los cuerpos de la serie X y superiores incorporan sistemas de autofocus híbrido rápido y preciso, con capacidades de detección y seguimiento de sujetos en movimiento, lo que es crucial para aves y fauna activa y que ayuda a mantener distancia ética al no tener que acercarse excesivamente. La ‘color science’ y simulaciones de película propias de Fujifilm producen tonalidades naturales y fieles de luz ambiental sin necesidad de ajustes pesados en post-producción, lo cual es valioso cuando se quiere documentar fielmente la escena biológica observada. Además, para los que en su momento aprendimos con la fotografía analógica, es enormemente grato poder recrear las condiciones de las películas Fujifilm de antaño: Velvia, Provia, Sensia, eran imprescindibles. El diseño que aporta Fujifilm a sus equipos incluye diales físicos intuitivos y buen equilibrio en mano, reduciendo distracciones en la toma, lo cual favorece mantener la atención en vez de manipular menús complejos, Además, el tamaño y peso compactos de muchas cámaras Fujifilm facilitan largos periodos de espera o desplazamientos en terreno, reduciendo fatiga y necesidad de equipos voluminosos. 

Daniel Montero Daniel Montero, investigador y fotógrafo: "El mejor fotógrafo de fauna no es quien más se aproxima"

¿La tecnología actual (seguimiento, ráfaga, AF avanzado) ha cambiado de verdad la fotografía de medio ambiente o sigue mandando el conocimiento del comportamiento animal? 

La tecnología actual, con sistemas avanzados de seguimiento, ráfaga y enfoque automático, ha transformado la facilidad con la que podemos capturar comportamientos antes casi imposibles de registrar. Y si la calidad de los sistemas avanzados es superior, como los que implementa Fujifilm, se hace más asequible, pudiendo dedicar tu tiempo a lo que tienes delante y no “a pelear” contra el equipo que no te responde.  Sin embargo, en la esencia de la fotografía de naturaleza sigue mandando el conocimiento profundo del comportamiento animal o, como es mi caso, el “comportamiento” de otros elementos, como es el oleaje o los movimientos que produce el viento, que también son formas de comportamiento en naturaleza. La técnica acompaña, pero el conocimiento y la ética dirigen. La cámara puede enfocar sola, pero solo el fotógrafo que comprende la biología del sujeto o las dinámicas del entorno puede contar su historia con verdad y respeto. 

En esa conexión íntima con la naturaleza, ¿qué momento te ha enseñado más como fotógrafo: uno perfecto técnicamente o uno irrepetible? 

Sin duda, los momentos irrepetibles son los que más me han enseñado como fotógrafo. En naturaleza, la perfección técnica puede ser deseable, pero la verdadera fuerza de una imagen está en lo que transmite, que es fundamentalmente la emoción, la verdad del instante, la conexión con el ser vivo o el paisaje (o ambos) que tenemos delante.  Algunos de mis referentes ya mencionan específicamente esto: Ansel Adams, decía que “no hay nada peor que una imagen nítida de un concepto difuso”. Jim Brandenburg, por ejemplo, siempre ha puntualizado que la grandeza de la fotografía de naturaleza reside en la autenticidad, no en la perfección técnica. En mi fotografía de naturaleza hay ciertas imperfecciones provocadas a propósito, como cierto grano en algunas olas fotografiadas a larga exposición, composiciones que hacen que el espectador reflexione, o emociones que generen desplazamientos del espectador de su zona de confort. He aprendido más de esos instantes fugaces, cuando las condiciones que se dan solo confluyen una única e irrepetible vez, que de cualquier fotografía técnicamente perfecta. Porque al final, fotografiar naturaleza no es capturar formas: es compartir una experiencia viva y transmitir emociones.

Entrevista en colaboración con FOTOFIO