Un ensayo clínico muestra que una sola dosis de psilocibina de las setas psicodélicas reduce los síntomas del TOC durante meses

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) resulta difícil de tratar para una parte importante de los pacientes. Este trastorno mental provoca pensamientos intrusivos y comportamientos repetitivos que pueden dominar la vida diaria. Las terapias psicológicas y los antidepresivos ayudan a muchas personas, pero entre el 40 % y el 60 % no responden bien. En los últimos años los científicos han vuelto la mirada hacia los psicodélicos, compuestos capaces de alterar profundamente la percepción y la actividad cerebral, con la esperanza de encontrar nuevas herramientas terapéuticas.

Una sola dosis de psilocibina, el principal compuesto psicodélico de las llamadas setas mágicas, puede reducir rápidamente los síntomas del TOC. Además, el efecto puede mantenerse durante al menos doce semanas. Eso sugiere que el tratamiento podría ofrecer un alivio duradero.

La evidencia procede del primer ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo que examina esta sustancia en personas con TOC. El equipo, dirigido por Christopher Pittenger en la Escuela de Medicina de Yale, reclutó a 28 adultos que llevaban una media de veinte años conviviendo con el trastorno. Todos habían probado al menos dos tratamientos convencionales sin éxito.

La psilocibina de las setas, un tratamiento para la salud mental

Los investigadores evaluaron la gravedad de los síntomas con una escala estándar que va de 0 a 40 puntos. Después asignaron a los participantes al azar a uno de dos grupos. Un grupo recibió una dosis oral de psilocibina de 0,25 miligramos por kilogramo de peso corporal. El otro recibió niacina, también llamada vitamina B3, que actuó como placebo.

La dosis de psilocibina resultó suficiente para provocar un viaje psicodélico, una experiencia intensa que suele alterar la percepción, el pensamiento y las emociones. “Es bastante intenso, aunque varía de una persona a otra”, explica Pittenger.

Los resultados aparecieron muy rápido. Solo 48 horas después, los 14 participantes que tomaron psilocibina redujeron su puntuación media de síntomas en 9,76 puntos. En cambio, quienes tomaron niacina apenas mostraron cambios.

Para Alex Kwan, de la Universidad de Cornell, la rapidez del efecto resulta sorprendente. “La velocidad y la durabilidad de la mejoría observada tras una sola dosis de psilocibina son notables”, afirma.

Una semana después, alrededor del 70 % de quienes recibieron psilocibina seguían mostrando una reducción de síntomas cercana al 35 %. Los beneficios persistieron también en la evaluación realizada doce semanas más tarde.

El neuropsicofarmacólogo David Nutt, del Imperial College de Londres, cree que el efecto puede deberse a un cambio profundo en los patrones mentales. “Si te damos un viaje, creemos que podemos romper los ciclos de pensamiento y comportamiento obsesivo”, explica. “El objetivo de la terapia del TOC consiste en enseñar a las personas a comportarse de otra manera”.

Los efectos de la psilocibina en el cerebo

Los científicos todavía no saben exactamente cómo funciona la psilocibina en el cerebro. Una posibilidad es que aumente la plasticidad cerebral, la capacidad del cerebro para reorganizar sus conexiones. Con una mayor flexibilidad neuronal, los pensamientos obsesivos pierden fuerza.

Otra hipótesis apunta a la red neuronal por defecto, conocida como default mode network. Esta red cerebral participa en la rumiación mental y en la percepción del yo. Según Pittenger, la psilocibina podría recalibrar su relación con otras regiones del cerebro.

Algunos estudios también sugieren que el compuesto puede modificar las conexiones neuronales y reducir la inflamación cerebral. Estos efectos combinados podrían explicar la mejoría observada.

Aun así, el tratamiento no está exento de riesgos. Durante el ensayo, una persona que ya tenía pensamientos suicidas comenzó a planificar activamente el suicidio. El equipo controló la situación mediante seguimiento clínico y el peligro desapareció, pero el episodio subraya la necesidad de aplicar estrictas medidas de seguridad.

Los investigadores también reconocen una limitación habitual en los estudios con psicodélicos. Sus efectos son tan evidentes que muchos participantes intuyen si han recibido el fármaco o el placebo. El equipo intentó reducir este problema usando niacina, que provoca sensaciones físicas como rubor y aumento del ritmo cardíaco. Aun así, la mayoría de los voluntarios sospechó qué tratamiento había recibido.

Los científicos ahora piden ensayos más grandes para confirmar la eficacia y la seguridad del tratamiento. También quieren determinar qué dosis funciona mejor y qué pacientes podrían beneficiarse más.

Si los resultados se confirman, una sola experiencia psicodélica controlada podría convertirse en una herramienta terapéutica inesperada para uno de los trastornos mentales más persistentes.

REFERENCIA

Psilocybin for obsessive-compulsive disorder: a randomized placebo-controlled trial